Con la salida de dos grandes líderes, los Dolphins buscan un león que ruja en el vestuario
Un joven y talentoso novato de los Dolphins estaba perdiendo la confianza en sí mismo cuando dos veteranos intervinieron para ayudarle a salvar su temporada.
Chop Robinson, una selección de primera ronda del Draft de la NFL 2024, estaba presionando desde su posición como edge rusher.
Intentaba conseguir minutos de juego en un equipo de Miami que estaba jugando sin Jaelan Phillips y Bradley Chubb a principios de la pasada campaña.
Calais Campbell y Terron Armstead abrazaron al novato y le ofrecieron sesiones semanales de entrenamiento y tutoría, dentro y fuera del campo.
Repasaban sus videos y trabajaban con él individualmente después de las prácticas, además de elogiarlo por su talento y capacidad para superarse.
Esas charlas mantuvieron animado a Robinson, que finalmente dio el salto y se convirtió en uno de los mejores novatos del equipo.
A ninguno de los capitanes de los Dolphins se les pidió que tuvieran a Robinson bajo su tutela.
Simplemente sabían que era lo correcto por el bien del club. Ese tipo de líderes hoy son difíciles de encontrar, y aún más difíciles de sustituir, en mi humilde opinión.
Ese es el mayor reto del entrenador Mike McDaniel para esta próxima temporada porque el liderazgo que cultive su equipo los mantendrá unidos cuando los tiempos se pongan difíciles, o de lo contrario se romperá la cuerda.
Y una vez que el líder suelte esa cuerda todos los demás le seguirán y no habrá forma de salvar al equipo ni a esta reconstrucción.
Eso fue lo que le costó el puesto a Joe Philbin como técnico de Miami el primer mes de la temporada 2015.
Los jugadores soltaron la cuerda y eso motivó al propietario Steve Ross a entregar las riendas a Dan Campbell como entrenador interino tras cuatro partidos jugados en esa campaña.
Joey Porter llamó incompetente a Cam Cameron en una reunión del equipo en noviembre a mitad de la temporada de 1-15 de Miami en el 2007.
Ese incidente inspiró al dueño de los Dolphins Wayne H. Huizenga a buscar los servicios de Bill Parcells. Miami finalmente echó a Cameron y su personal después de solo una campaña.
No estoy prediciendo, ni pronosticando que este será el destino de McDaniel.
Un gran vacío sin Armstead y Campbell
Es demasiado pronto para eso. Esta plantilla todavía se está formando y McDaniel ha demostrado que puede dirigir el barco en las últimas tres temporadas.
Pero también se ha apoyado mucho en el liderazgo de su equipo y en este momento hay un enorme vacío: Armstead anunció que se retira después de jugar 12 temporadas y Campbell se marchó a los Cardinals de Arizona, que le dieron más dinero (un valor máximo de $7,5 millones) del que Miami estaba dispuesto a ofrecer.
Y no se trata sólo de la partida de Armstead y Campbell.
Raheem Mostert y Anthony Walker Jr. también desempeñaron importantes funciones de liderazgo con los Dolphins y ahora los cuatro se han ido.
También podemos echar en ese saco a los safeties Jordan Poyer y Jevon Holland, quien fue nombrado capitán de Miami en 2023 por sus compañeros de equipo.
Por eso, la pregunta más importante que tengo sobre estos Dolphins de 2025, y que no tiene que ver con el personal, es quién llenará los vacíos que crean estas bajas.
Los quarterbacks están obligados a ser líderes y algunos lo hacen mejor que otros.
Nadie ha cuestionado nunca la capacidad de Tua Tagovailoa como líder.
Tagovailoa domina al equipo mejor que Chad Henne y Ryan Tannehill, dos extitulares en el club sudfloridano.
Pero si somos sinceros, aún no ha alcanzado el nivel de Chad Pennington o Ryan Fitzpatrick que lo convierta en el flautista de Hamelin del vestuario.
Esos quarterbacks tenían un poder sobre sus compañeros de equipo que era inquebrantable, e incluso lo mantuvieron cuando fueron nombrados como suplentes.
Es viable pensar que Tua asuma su parte de las tareas de liderazgo, pero los quarterbacks ya tienen bastante con su trabajo en el campo, así que esperar que también controle el vestuario como hicieron Armstead y Campbell es realmente poco realista.
Hay una línea muy fina para esa posición que debe ejercer como una extensión del cuerpo técnico. Ese debe ser el objetivo de Tagovailoa.
Mostert, que firmó con los Raiders de Las Vegas luego de que los Dolphins lo dejaran en libertad en febrero, volcó toda su experiencia en De’Von Achane sabiendo que la selección de tercera ronda de 2023 acabaría sustituyéndolo como titular en el equipo.
Y Mostert lo hizo mientras conseguía una temporada Pro Bowl en 2023, el año de novato de Achane.
¿Está Achane preparado para manejar toda la carga de trabajo de Mostert, no solo los acarreos?
Varios candidatos sin un líder claro
Hay espacio para crecer allí y podemos ver al tigh end Jonnu Smith, Phillips y Chubb tendrán más responsabilidades.
El wide receiver Tyreek Hill es el mejor jugador de Miami, pero su escasa madurez siempre le excluirá de la conversación sobre el liderazgo, y eso está bien.
No nos engañemos y digamos que Hill va a madurar pronto.
Un buen liderazgo evita que una chispa se convierta en un incendio forestal, como fue el caso de Hill en muchas ocasiones la temporada pasada.
Pero Tyreek tiene que respetar a la gente que lo llama para que esto funcione.
Jalen Ramsey posee ese respeto, pero el estelar cornerback es como un tipo de perro que ladra mucho y muerde.
Y a veces esos perros también muerden a sus dueños, lo que explica por qué todos en la organización -incluido McDaniel- se andan con pies de plomo con Ramsey.
Ramsey definitivamente marca la pauta en este equipo.
Pero los Dolphins necesitan un león que lidere y ruja temprano en la temporada baja.
Lamentablemente, Ramsey no ha demostrado que le importe nadie ni nada más que él mismo, lo cual también está bien.
Zach Sieler y otros jugadores hablan abiertamente del liderazgo de Campbell, un hombre que siempre dio el paso al frente en esos momentos donde hay que decir algo y hay silencio.
Pero no se trata solo de lo que dices. También se trata de lo que haces, de cómo lo haces y de si los demás están dispuestos a seguirte.