¿Ha sido Tua Tagovailoa el problema de los Dolphins esta temporada o hay mucho más?
Cunado faltaban tres juegos para el final de la temporada, los Dolphins (6-9) ya estaban eliminados de los playoffs lo cual no sorprendió a nadie, después de un arranque de 1-7 en este 2025.
Sin embargo, el club de Miami abrazó una última esperanza después de conseguir cuatro victorias consecutivas y acercarse a los .500 con marca de 6-7.
La derrota ante los Steelers en Pittsburgh rompió sus sueños, antes de hundirlos por completo el pasado domingo tras caer en casa 45-21 ante los Bengals de Cincinnati.
En honor a la verdad, a los Dolphins de nada les hubiera servido ganar en esos dos encuentros pues las tres plazas de wild card que dan derecho a jugar los playoffs ya están ocupadas por los Bills (11-4), los Texans (10-5) y los Chargers (11-4).
Incluso estos tres podrían arrebatarle el primer puesto a los Patriots (12-3), Jaguars (11-4) y Broncos (12-3), respectivamente.
Ahora solo quedan dos partidos, el último en el Hard Rock Stadium el próximo domingo 28 de diciembre ante los Buccaneers, y el 4 de enero en casa de los Patriots para despedir una campaña para el olvido.
Un año para el olvido
Ya se preveía que no iba a ser un buen año después de un draft horrible, una agencia libre insignificante y para colmo perdieron a varios de sus principales hombres como el wide receiver Tyreek Hill con una grave lesión en la rodilla tan pronto como el cuarto juego de la temporada.
Todo eso hacía pensar que Miami estaba destinada al fracaso, como se pudo comprobar después.
Sobre todo porque después de la lesión de Hill, cuando el entrenador Mike McDaniel potenció el juego terrestre sentenciando ahí mismo a su quarterback Tua Tagovaioloa.
Ya lo había probado en la campaña anterior en 2024, increíblemente después de que Tua fuese el mejor en 2023 con 4,624 yardas.
El crecimiento de sus running back De’Von Achane hizo ilusionarse a McDaniel y el resultado fue que el equipo viró para atrás.
En 2023 los Dolphins consiguieron 6,822 yardas por aire, 2308 por tierra y 496 puntos.
En 2024, cuando comenzó el experimento, 5,541 yardas por aire, 1,795 por tierra y 345 puntos.
En 2025, a falta de dos juegos, 4,634 yardas por aire, 1,836 por tierra y 317 puntos.
Tua, en particular en estas últimas tres campañas, ha disminuido su cantidad de pases: fue de 560 en 2023, a 399 en 2024 y 384 en 2025.
Esta reducción bajó por supuesto el número de yardas (unas 2,000 menos) y el número de touchdowns (de 29 a 19 y 20) respectivamente.
Se habla de las intercepciones y es cierto, pero en 2023 sufrió 14 y en 2025 tuvo 15, apenas una más.
Su eficiencia apenas ha cambiado 69.3% en 2023, 72.9% en 2024 y 67.7% en 2025.
Dicho esto, Tagovailoa no ha sido el quarterback que esperaba el equipo de Miami. Le falta velocidad, actitud, agresividad, aplomo y no fallar a hora de la verdad. No solo debería ser sentado, sino que debe ser canjeado al final de la temporada.
Sin quitar que Tua ha sido el quarterback menos protegido con 29, 20 y 30 sacks respectivamente.
Una línea ofensiva desatrosa
Y aquí se pasa al mayor problema de los Dolphins, la línea ofensiva, la cual es un auténtico desastre, sobre todo protegiendo a su quarterback.
Esa fue tal vez la causa principal del despido de su general manager Chris Grier.
Tampoco la línea defensiva ha estado a la altura, pese a haber tenido algunos juegos buenos, incluyendo las cuatro victorias antes de caer en Pittsburg, entre las 15 peores en puntos permitidos y en yardas permitidas.
Pero sin duda, el principal problema ha sido su entrenador McDaniels, que desde su llegada tiene el mismo número de victorias que de derrotas y hoy su equipo es un barco a la deriva.
Se pudo comprobar el pasado domingo con el novato Quinn Ewers y si viene el mejor Tom Brady también.
En verdad, ¿qué ha hecho McDaniel para seguir siendo el entrenador de los Dolphins?
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de diciembre de 2025, 2:00 p. m..