El quarterback novato de los Dolphins muestra jerarquía y le arruina fiesta de playoffs a su rival
Quinn Ewers puede haberse convertido en el ansiado quarterback del futuro de los Dolphins.
El joven texano de 22 años dio dos pases para touchdown, completó 14 de 21 para 172 yardas y no fue interceptado, para guiar al equipo de Miami a una convincente victoria 20-17 sobre los Buccaneers de Tampa Bay (7-9), la tarde del domingo en el Hard Rock Stadium.
Ewers tuvo la compostura, la actitud y la eficiencia para comandar a su escuadra al triunfo. Incluso en los momentos que había que defender la victoria con las uñas se lanzó a correr para ganar las yardas necesarias.
Es cierto que los Dolphins deben pagar un alto precio por este descubrimiento porque tienen ahora al suplente mejor pagado en la historia de la NFL, Tua Tagovailoa, quien gana $54 millones al año y a quien le dieron en julio del 2024 un contrato por cuatro años y $212.4 millones.
Además, la franquicia de Miami pagó seis millones de dólares más incentivos al veterano Zach Wilson para que sea el suplente de Tua y cuando las papas quemaban ambos fueron sentados y le dieron la oportunidad a un novato.
Felizmente la apuesta fue acertada en ese puesto.
A decir verdad, los Dolphins jugaron el domingo un gran partido en las tres fases del juego. En la ofensiva el equipo funcionó con disciplina, De’Von Achane volvió a ser la llave maestra para abrir la defensiva rival y por tierra ganó 72 yardas en 12 oportunidades.
Por aire, el equipo también funcionó, Theo Wease Jr., con 63 yardas y Gred Dulcich con 58, fueron quienes mejor funcionaron y además cada uno anotó touchdowns.
En la parte defensiva, el escuadrón surfloridano brindó una gran actuación y no solo hizo desaparecer el ataque terrestre de los visitantes sino que forzó tres turnovers.
Los Buccaneers, por su parte, pese a ser un equipo que mantiene posibilidades de meterse en los playoffs se mostró pobre y su juego por alto fue virtualmente anulado por los Dolphins.
Baker Mayfield pasó para un touchdown, completó 25 de 35 pases para 233 yardas, con dos intercepciones y fue derribado dos veces.
Jalen McMillan fue su atacante más efectivo con 107 yardas recibidas. Los ases de juego aéreo de Tampa Bay, Chris Godwin Jr. y Mike Evens anotaron touchdowns.
Gran recuperación
Los Buccaneers golpearon primero luego de un preciso pase de Mayfield a Godwin Jr. en el primer ataque de los visitantes para ponerse arriba 7-0.
De inmediato replicaron los Dolphins con un combinación de 63 yardas entre Ewers y Wease Jr. para empatar 7-7 la pizarra.
Los Dolphins continuaron jugando de manera agresiva. Ewers mostraba un buen comando del ataque y llevaba de manera fluida a su equipo.
Gracias a ello, Riley Patterson acertó un gol de campo de 29 yardas para poner adelante 10-7 a su equipo en el segundo cuarto.
Ewers, por su parte, continuó produciendo y con un magnífico pase de 11 yardas a Dulcich, los Dolphins ampliaron su ventaja 17-7 para irse al descanso con grandes ilusiones.
En el tercer periodo, Chase McLaughlin conectó un field goal desde 33 yardas para descontar 17-10 el marcador.
Los Dolphins volvieron a ampliar la ventaja al inicio del cuarto periodo con un gol de campo de 31 yardas de Paterson.
Cuando los Bucs luchaban de manera desesperada para acortar distancia, Ashtyn Davis interceptó a Mayfield y virtualmente terminó con las esperanzas de los visitantes, pues no solamente la jugada a falta de tan poco tiempo para el pitazo final acortaba sus posibilidades, sino que aquello le dio mayor confianza a los locales.
Sobre, el final sin embargo, Evans anotó un touchdown luego de un pase de cinco yardas de Mayfield, pero faltaban 50 segundos para el pitazo final y aunque los Bucs intentaron hacer un despeje corto, los Dolphins ganaron el ovoide y el partido en la última jugada.