Los novatos de los Dolphins pasan por una prueba vital. ¿Cuántos podrán cumplir el sueño de la NFL?
Imaginen un lugar de trabajo donde todos los que están en el edificio se esfuerzan por hacer realidad el sueño de su infancia.
Da igual si fueron elegidos en el draft, antes o después de lo esperado. O quizás hayan firmado como agentes libres novatos no seleccionados en el sorteo universitario.
Algunos podrían ser simplemente jugadores a prueba, como el exquarterback de Florida State Thomas Castellanos, quien ha estado entrenando como wide receiver esta semana en el campamento para novatos de los Dolphins con el objetivo de causar una buena impresión y conseguir un contrato.
A partir de este momento, todo lo que hagan tiene un peso diferente, pues estos atletas o bien triunfan y se convierten en jugadores de la NFL, o bien su sueño de la NFL se desvanece, lo que les obligaría a buscar una nueva trayectoria profesional.
Trabajo duro para convencer
“Ha sido un momento muy especial porque hemos trabajado muy duro para llegar hasta aquí’’, declaró Kadyn Proctor, escogido por Miami en la primera ronda del draft 2026, a los medios de comunicación reunidos al término del primer día de este campamento.
“Me ha encantado’’, comentó Proctor, refiriéndose al esfuerzo que los nuevos jugadores del equipo realizaron en un día relativamente cálido, con una sensación térmica de unos 32 °C.
Proctor se jactó de haberse hidratado adecuadamente antes del entrenamiento, algo sobre lo que los entrenadores y preparadores físicos de los Dolphins dan charlas a los recién llegados para evitar la deshidratación y el uso de sueros intravenosos.
“La verdad es que me siento genial, sobre todo llevando mi número’’, señaló Proctor, acariciando la parte delantera de su camiseta con el # 74, que casualmente es el mismo que llevó durante sus tres años como titular en la Universidad de Alabama.
“¡Tengo mi dorsal!’’
Este fin de semana significa mucho más que la camiseta profesional que lucen con su nuevo equipo. Es el comienzo de la consecución de un sueño de la infancia.
“Esto lo es todo y más’’, afirmó el tigth end Seydou Traore, un jugador nacido en Francia que forma parte del Programa de Acceso Internacional de la NFL, gracias al cual Miami consiguió una exención de plantilla para él.
En este entrenamiento se les tomarán las medidas, se cronometrarán, realizarán ejercicios de acondicionamiento físico tras el trabajo de posición sobre el terreno de juego y, a continuación, deberán ir a levantar pesas.
Después, repasan la sesión y aprenden las jugadas para la preparación del día siguiente en la tableta electrónica que el equipo les acaba de entregar.
Claves para la reconstrucción
Se acabaron los trabajos de clase para sacar notas, como en la universidad. Estas calificaciones determinan cuánto durará tu carrera profesional, cuánto dinero puede llegar a ganar un jugador y si tendrá la oportunidad de convertirse en titular como novato, como pueden hacerlo tantos de los jugadores seleccionados por los Dolphins.
Pero más vale que aprendan rápido porque Proctor, el cornerback Chris Johnson, el linebacker interior Jacob Rodríguez, el tight end Will Kacmarek, los wide receivers Caleb Douglas y Kevin Coleman Jr., y quizá Michael Taaffe u otro jugador seleccionado en el draft, serán necesarios de inmediato para iniciar la reconstrucción a gran escala de Miami.
El camino está abierto para que más de media docena de estos novatos se conviertan en titulares en la venidera campaña, teniendo en cuenta las dos vacantes de Miami en la línea ofensiva titular, las tres vacantes en la posición de wide receiver y una vacante para un tight end.
Los Dolphins también deben encontrar dos defensive ends que puedan marcar la diferencia, tres cornerbacks capaces de ser titulares en la NFL y dos safeties titulares.
Es una larga lista de necesidades y eso antes de que las lesiones empiecen a mermar una plantilla ya de por sí mermada, compuesta por 24 novatos y tres docenas de jugadores con salario mínimo que buscan hacerse un nombre o encontrar un papel para contribuir en Miami.
“Estoy intentando aprender todo lo que pueda, bajar la cabeza y darlo todo’’, afirmó Taaffe, a quien los Dolphins seleccionaron en la quinta ronda.
“Tenemos que aprender desde cero. Nadie sabe más de lo que debería. Solo hay que bajar la cabeza y darlo todo. La mejor manera de ganarse el respeto es con la ética de trabajo. Se trata de lo que haces en el campo, no de lo que dices’’.
Buscando una gran oportunidad
Luego están aquellos que luchan con uñas y dientes para prolongar su sueño en la NFL, como Mason Reiger, quien firmó como agente libre novato porque su cotización en el draft se desplomó debido a una evaluación médica.
En 2024, Reiger sufrió en Louisville una lesión de rodilla que, según recomendó un médico, debería haber puesto fin a su carrera y que requirió un injerto de piel y hueso.
Se trasladó a Wisconsin para continuar su carrera universitaria y brilló allí como titular. Fichó en el East-West Shrine Bowl, donde ganó el premio al Jugador Defensivo de la Semana.
Por desgracia, nada de lo que hizo destacó más que el informe médico sobre su rodilla. Por eso no fue seleccionado en el draft.
Pero los Dolphins fueron el equipo más agresivo a la hora de ficharlo, ofreciendo al edge rusher $250 000 garantizados en su contrato de dos años.
“Algunos médicos pensaban que debía tenerlo en cuenta, y yo personalmente no estaba de acuerdo con eso’’, aseguró Reiger.
“Simplemente tengo plena confianza en mi salud física, en mi capacidad para seguir adelante y continuar jugando. El hecho de que no me seleccionaran significa que no he hecho lo suficiente’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2026, 2:54 p. m..