Al igual que Yoel Romero, la UFC les muestra la puerta de salida a dos grandes. Renovación apurada
La UFC terminó los contratos de Alistair Overeem y Junior Dos Santos. Física y deportivamente, estamos hablando de dos gigantes que ayudaron a moldear la era moderna de las artes marciales mixtas y dotaron a la principal empresa de combate de momentos inolvidables.
Ambos, sin embargo, cayeron bajo el hacha de la renovación que hace unos meses segó -en este escenario- la carrera del cubano Yoel Romero. No fueron los primeros ni serán los últimos en recibir la señal de salida por un tema de edad o por bajo rendimiento.
No se puede negar que venían a la baja. Overeem cayó en su última pelea ante la potencia del ruso Alexander Volkov, mientras que Dos Santos no sobrevivió a los embates del francés Cyril Gane, dos de las figuras que deben llenar las noches de la UFC en los próximos años.
Uno se pregunta, sin embargo, si la compañía no se apresuró en mostrarles el sobre rosado con la notificación de despido, como en el caso de Romero, porque los dos estaban ubicados en los rankings. Es decir, significaban algo, se mantenían en ese pelotón de élite.
Dos Santos fue un campeón relevante con triunfos inolvidables sobre figuras cimeras como Fabrício Werdum, Frank Mir, Caín Velásquez, Shane Carwin y el actual rey de los pesados Stipe Miocic. Un producto nato de ese Brasil que tantos guerreros ha dado a las MMA.
Overeem no fue campeón en la UFC, pero resultó rey de cualquier otro circuito importante como Strikeforce, DREAM o K-1. Del Kickboxing a la jaula, el holandés brilló con triunfos ante Brock Lesnar, el mismo Junior dos Santos, Andrei Arlovski, y Fabricio Werdum.
Quizá encuentren nueva casa de combate en Bellator o PFL, tal vez se vayan a otros rincones del mundo, pero la UFC les cierra la puerta porque están en franco estado de cambio de cara, o mejor dicho, en busca de los nuevos rostros que habrán de servir de puentes hacia las próximas generaciones de fanáticos.
Tal parece que la UFC, con el retiro de Khabib Nurmagomedov, la baja de Conor McGregor o la inactividad de Jon Jones, carece de esas figuras carismáticas como lo fueron en el pasado Georges ST Pierre, Randy Couture o Tito Ortiz para poner unos cuantos ejemplos.
Quizá McGregor y Jorge Masvidal sean los más populares, pero eso no basta para acarrear el peso de la empresa que requiere de mega estrellas para continuar su hegemonía entre otros circuitos que vienen creciendo. De modo que para Overeem y Dos Santos la escritura estaba en la pared. Ambos merecen respeto y un puesto en el Salón de la Fama.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2021, 9:04 a. m..