Bones lo ganó todo en la jaula, pero los demonios siguen dominándolo. Ahora tampoco es el rey de la selva
Horas después de que una de sus peleas fuera exaltada al Salón de la Fama de la UFC, Jon Jones dio con sus huesos a una cárcel en Las Vegas. Un poco más tarde contemplaba cómo su estatus de mejor peleador libra por libra sufría un varapalo, mientras que el campeón welter Kamaru Usman era elevado al primer puesto en la lista de rankings.
En menos de 72 horas, todo lo positivo que había en la vida de “Bones’’ se vino abajo y recordó que, por todo lo bueno que ha sido dentro del octágono, todavía esta abierta su guerra personal con demonios internos que no le han permitido crecer como ser humano.
De acuerdo con un reporte de la policía de Las Vegas, Jones habría agredido a su novia y golpeado un carro de patrulla, además de resistirse al arresto. El excampeón ligero pesado tendrá que presentarse ante un juez a fines de octubre para ventilar su caso en corte. Pero no se ve nada bien.
No es la primera vez que Jones se en problemas con la justicia, pues ya se le ha arrestado por varios motivos en el pasado -como cuando se involucró en un accidente y se dio a la fuga, conducir bajo la influencia del alcohol o el uso negligente de un arma de fuego-, además de fallar pruebas de dopaje que han plagado una carrera que debió ser más brillante de lo que ya es.
Jones lleva tiempo preparando su cuerpo para debutar en la división máxima de la UFC y parecía toda su atención se concentraba en su carrera, cuando lo llamaron del Salón de la Fama para eternizar su pelea contra Gustafsson y todo se fue de control. De modo que el retroceso se sentirá en el futuro.
Bones, que no pelea desde que venciera a Dominick Reyes hace más de 12 meses, se vio envuelto en otra guerrita con el jefe de la UFC, Dana White, por su salario e incluso amenazó con retirarse si no le compensaban de la manera que él consideraba justa.
Mientras todo esto sucedía, Usman continuaba peleando y tras vencer a Colby Covington, superó en par de ocasiones a Jorge Masvidal y a Gilbert Burns eslabonando una cadena de victorias impresionantes y venciendo a sus oponentes con relativa facilidad.
Muchos verán que no es casual que la UFC haya demovido a Jones y elvado a Usman en la lista de los mejores libra por libra, pero esto es algo que debió ocurrir hace demasiado tiempo.
El campeón de las 170 libras es el nuevo rey de la selva ahora que el 6 de noviembre vuelve a defender su faja y Bones, por su parte, deberá seguir librando su propia guerra contra los demonios.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de septiembre de 2021, 0:40 p. m..