Los Panthers de Florida retienen a su trío de ases y el equipo tiene cuerda para rato
El trío de ases se queda en casa.
Luego de que los Panthers firmaran a Sam Bennett el pasado fin de semana, el equipo de Florida anunció este lunes que retuvo también a Aaron Ekblad y Brad Marchand, sus figuras clave en la conquista por segunda vez consecutiva de la Stanley Cup, y dejó muy claro la idea de establecer una nueva dinastía en la NHL en el sur de la Florida.
Un día antes del inicio de la agencia libre, la gerencia del flamante campeón del hockey sobre hielo acordó temprano una extensión de contrato con Ekblad por ocho temporadas y $48.8 millones, según varias fuentes de la liga.
Unas horas después se conoció que Marchand pactó por seis campañas y $30 millones.
Ekblad dejó dinero para regresar
El pacto de Ekblad tiene un valor anual promedio de $6.1 millones, un cifra muy inferior sin dudas a lo que habría recibido si hubiera salido al mercado a probar suerte con otros clubes, pues era uno de los jugadores más codiciados.
Pero el estelar defensa, que ha jugado toda su carrera en las filas de los Panthers, había reiterado su decisión de permanecer en el equipo y de esa manera cumplir su sueño de colgar un día los patines con el uniforme de los felinos.
“Escuchen, vivo y respiro por los Panthers de Florida”, expresó Ekblad antes de la final de la Copa Stanley.
“Sangro por este equipo. He entregado mi cuerpo y todo a este equipo, y quiero seguir haciéndolo para siempre, mientras me dejen jugar”.
Con 29 años, Ekblad lleva 11 campañas en el escuadrón de Florida que lo seleccionó en la primera selección global del Draft de la NHL en 2014.
Es el segundo jugador con mayor tiempo en la organización, solo por detrás del capitán Aleksander Barkov, con 732 partidos de temporada regular disputados.
Líder de la franquicia en las categorías principales entre los defensores, Ekblad viene de finalizar un contrato de ocho años y $60 millones.
Marchand encajó a la perfección
Marchand llegó a los Panthers en marzo pasado como agente libre y en pocos meses resultó en una figura clave de su equipo.
Con 37 años de edad, el delantero se convirtió en el jugador más veterano en anotar en los tres primeros partidos de manera consecutiva en la final de la NHL.
Convirtió 10 goles en 23 partidos en los playoffs y seis de ellos en las finales.
Gracias a su fiereza e intensidad desequilibró la balanza contra los Oilers de Edmonton en la finalísima.
Se sintió cómodo con la cultura ganadora del equipo y la buena química del grupo, dos factores que sin dudas deben haber inclinado la balanza para regresar a la plantilla, pues también pudo marcharse por una oferta más lucrativa en otros clubes que tenían espacio salarial de sobra para ficharlo.
Bennett, el primero en regresar
Los Panthers comenzaron su proceso de retener a sus tres ases el pasado viernes cuando firmaron a Bennett por $64 millones y ocho años, lo máximo que permite la liga.
Bennett, de 29 años, conquistó el trofeo Conn Smythe al Jugador Más Valioso de los recientes playoffs donde anotó 15 goles en 23 partidos, cuatro de ellos en el choque que dio el título a los Panthers, al derrotar 5-1 los Oilers de Edmonton y ganar 4-2 la serie final por la Stanley Cup.
En esa serie final contra los Oilers, el 24 de junio, empató la marca de siete goles en poder del legendario Wayne Gretzky.
“Tenemos la oportunidad de convertir este equipo en una dinastía”, comentó Bennett un día después del anuncio de que regresaba al club.
“Hay muchas piezas en este rompecabezas que han creado el éxito de este grupo”.
Las piezas justas para ir por el tercer título
El club del sur de Florida tiene a sus piezas clave con contrato hasta el fin de la temporada 2029-30: el capitán Aleksander Barkov; los delanteros Matthew Tkachuk, Sam Reinhart, Carter Verhaeghe y Anton Lundell; y los defensas Seth Jones y Gustav Forsling.
El objetivo de los felinos es convertirse en el primer equipo en la NHL en conquistar tres Stanley Cups de manera consecutiva, desde que los Islanders de Nueva York se consagraron en 1983 tetracampeones seguidos luego de que el año anterior había logrado su tercera corona al hilo.
En las tres últimas campañas, los Panthers llegaron a las finales y han logrado incrementar su fanaticada.
Hace 33 partidos que juegan con la Amerant Bank Arena repleta de aficionados en Sunrise.
En la final, los boletos más baratos costaban alrededor de $400 y no había. Para la próxima campaña ya han vendido el 94 por ciento de los abonos.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de junio de 2025, 7:42 p. m..