Adriana Barraza dialoga con la Santa Muerte en nueva serie de televisión
El clima político imperante en Los Ángeles, una ciudad repleta de conflictos sociales en 1938, sirve de telón de fondo a Penny Dreadful: City of Angels, una serie policiaca que mezcla fantasía y realidad, cuya nueva temporada saldrá al aire por Showtime los domingos a partir del 26 de abril, a las 10 p.m.
El elenco está conformado por Daniel Zovatto, Natalie Dormer, Nathan Lane, Rory Kinnear, Kerry Bishé, Michael Gladis y Adriana Barraza, quien interpreta el papel de María, la madraza de la familia Vega.
“María Vega es una mujer con una gran fortaleza de carácter, pero sumamente amorosa con sus hijos. Ha trabajado muy duro para hacerlos personas de bien, pero en algunos momentos puede no comprenderlos”, explicó Barraza a el Nuevo Herald desde su casa de Miami, donde guarda confinamiento junto a su esposo, el actor, productor y pedagogo Arnaldo Pipke, tras ocho meses de intensas jornadas de filmación en California. “Aunque es una católica ferviente, María también cree en la imagen de la Santa Muerte, que le permite comunicarse con el mundo sobrenatural”.
La actriz mexicana no puede ocultar su entusiasmo con su nuevo papel. Sobre todo, porque, al igual que el resto de los los personajes de la serie, se cuestiona quién es frente al mal y las consecuencias de sus actos.
En cuanto a lo aprendido en esta historia creada por John Logan, dijo que el argumento confirma, una vez más, que cualquiera puede cometer errores “mortales” pensando que hace el bien.
“María también me ha dado la oportunidad de comprender a mis abuelas mexicanas y demostrar el temple de la mujer latina. Como cada uno de los papeles que he interpretado a lo largo de mi carrera, me ha permitido darle vida a un ser humano muy complejo con sus errores y sus aciertos”, agregó Barraza, nominada al Oscar 2006, en la categoría Mejor Actriz Secundaria, por su trabajo en Babel.
En la trama, el detective Tiago Vega, un hijo de María, y su compañero Lewis Michener, se ven envueltos en un siniestro asesinato que causará gran conmoción en la ciudad. Un hecho que servirá de pretexto para mostrar la expansión indetenible de la urbe, la prevalencia de las tradiciones del folclore mexicano, el surgimiento de los grupos evangelistas y las peligrosas acciones de espionaje por parte del Tercer Reich.
La producción ejecutiva estuvo a cargo de Sam Mendes.
“La serie gustará al público porque los sucesos que narra lo mismo pueden ocurrir en Los Ángeles que en cualquier otro lugar del mundo donde se discrimine, se ame, exista la violencia y los prejuicios en contra de las etnias alcancen los extremos”, afirmó la actriz, quien elogió el nivel de las actuaciones y el cuidado de la puesta en pantalla, en que para lograr una escena se podía tomar entre ocho y 10 horas de filmación.
Adriana es incansable. En lo que espera que todo regrese a la normalidad, imparte clases en línea a sus alumnos del Adriana Barraza Acting Studio, hace ejercicios, cocina, lee libros que tenía atrasados y toma un curso de dramaturgia con un grupo de amigos que conserva desde hace casi 30 años.
“Cuando tuve cáncer, en 2015, aprendí que el dolor, el miedo y la angustia pueden ser también tus maestros si los comprendes, los abrazas y los complementas con alegría, amor, risas, baile, canto y optimismo”, reveló.
Al referirse a sus próximos planes, la actriz dijo que espera presentar una serie de monólogos con egresados de su academia producidos Conecta Miami Arts y Manuel Emilio Cabrera, uno de sus ex discípulos.
También anticipó que aguarda por el estreno, aún sin fecha, de We Can Be Heroes, una “deliciosa” película sobre los valores de la familia y el aprecio que cada cual debe sentir por sí mismo.
“Fue un gusto enorme haber trabajado bajo la dirección de Robert Rodríguez, un ser humano muy lindo y familiar que siempre está atento a todos los detalles”, destacó. “Mi personaje se llama Gradma Moreno, una abuela muy graciosa que se dedica a entrenar superhéroes”.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de abril de 2020, 6:50 p. m..