El Teatro Trail sigue con sus puertas abiertas con la presentación de humorista venezolano
El escenario vacío, un micrófono y un público que no tiene la menor idea de lo que pasará en la próxima hora, son suficientes para armar el show. Al menos, así lo piensa Kabeto, quien desde hace varios viernes viene presentando su espectáculo de improvisación Probanditoe, en la sala Catarsis del Teatro Trail, a las 9 p.m.
“Los temas que abordo siempre son diferentes. Todo depende de la conversación que logre entablar con el público, de ahí que ninguna función se parezca a la otra. Pero si me preguntaran cuales son los tópicos más tratados en las últimas semanas diría que son aquellos relacionados con las vivencias de cada cual durante la pandemia y sus expectativas para ese año que comienza”, dijo el humorista venezolano desde el apartamento de Brickell que comparte con Bali y Roque, sus golden retriever que lo acompañan a todas partes.
Para el artista de 32 años, cualquier tema merece una plática, pues todo está en el tono y el grado de confianza que se genere entre la audiencia y él. Por eso sostiene que no existen temas prohibidos y que el éxito radica en lograr que el público se sienta cómodo y no tome las cosas a pecho.
“Mi propósito es que la gente salga de la sala liberada de todos sus temores y sin esa carga que generan los problemas cotidianos”, señaló.
En cuanto a los límites que debe tener todo artista que cultiva el humor, agregó que la clave está en abordar cada situación con la responsabilidad necesaria para no herir susceptibilidades.
Carlos Lorenzo, su nombre verdadero, es graduado de Publicidad en la Universidad Alejandro de Humboldt de Caracas. Descubrió que su camino era la actuación cuando de pequeño disfrutaba los espacios humorísticos de Radio Rochela, allá en su país, y las actuaciones del comediante Emilio Lovera. Pero su determinación de dedicarse por completo al arte llegó muchos años después, en el 2015, cuando participó en una competencia de comediantes impulsado por sus seguidores en las redes sociales.
“A partir de ahí quise ir por más”, recordó el actor, que comenzó a presentarse en centros nocturnos y teatros. Tras debutar en Miami, hace tres años, decidió establecerse en la Ciudad del Sol.
“Miami ha sido una gran escuela. El hecho de abandonar mi país me ha permitido ponerme en contacto con un público multicultural y adecuar mis rutinas a muchas idiosincrasias. También he descubierto el valor de ser auténtico en el escenario para que el público confíe en mí”, confesó.
¿Por qué el show se llama Probanditoe?
“Considero que esta propuesta no es más que una prueba, la semilla de lo que será mi próximo espectáculo: un stand up con todas las de la ley donde cada frase no provendrá de la improvisación, sino más bien del ensayo”, explicó. “Y lo de la ‘e’ al final nace de un lenguaje inventado por mí que ha pegado mucho entre mis seguidores de las redes. Por alguna razón, algunos diminutivos a los que agrego esa letra provocan risa cuando lo escuchan”.