Artistas cubanos renuncian a organizaciones culturales oficiales de la isla en apoyo a las protestas en Cuba
Cada día son más los artistas cubanos que definen su posición con respecto a la situación que se vive en su país.
Es el caso de los cineastas Carlos Lechuga, Alejandro Alonso Estrella, José Luis Aparicio Ferrera y Alejandro Gutiérrez, el director de teatro Yunior García Aguilera, la actriz Ketty de la Yglesia y el historiador Leonardo M. Fernández Otaño, quienes han renunciado a las organizaciones culturales oficiales de la isla en apoyo a las protestas que comenzaron el pasado 11 de julio.
“No puedo ser parte de una vida social donde un ministro de cultura es un golpeador, el presidente del país es un asesino y las instituciones apoyan esto. Renuncio a la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba) (...) así como al Registro del Creador, y todo lo que apoye que a un padre cubano entren a balearlo en su hogar delante de sus hijas”, expresó Carlos Lechuga en su cuenta de Facebook, tras reconocer que “no es un gran gesto”, pero así puede dormir mejor.
Por su parte, Alejandro Alonso anunció en Facebook que retiraba públicamente su candidatura al Fondo de Fomento para el Cine Cubano y cualquier relación con el ICAIC (Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos), ya que no puede aceptar dinero ni apoyo de una institución que continúa empecinada en mantenerse de espaldas a temas urgentes que afectan la sociedad.
“El ICAIC debe pronunciarse en contra de los atropellos que en las últimas horas han sufrido muchos colegas cineastas. Nadie puede ser detenido ni procesado por hacer uso de su derecho a la libre manifestación. Como Artista y Ciudadano me niego a mantenerme en silencio y ser cómplice ante estos sucesos”, señaló Alonso, que invocó el documental Now, un alegato del desaparecido director Santiago Álvarez que muestra la represión que sufrieron los negros norteamericanos durante la década de 1960 por parte del poder policial.
A la lista de renuncias se suma la del cineasta Luis Aparicio Ferrera, quien canceló su membresía de la Asociación Hermanos Saíz, una entidad que agrupa a los artistas de diferentes manifestaciones porque se niega a seguir siendo cómplice ni por equivocación.
“No inscribiré mis películas en ningún festival o evento auspiciado por el gobierno ni escribiré un texto para ninguna de sus publicaciones. No pienso participar en ninguna actividad oficial de ahora en adelante. Poquita cosa es, pero es lo que decido”, declaró.
Otro que renunció a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba fue el escritor y director escénico Yunior García Aguilera, quien denunció el poder abusivo de la institución.
“Renuncio públicamente a mi condición como miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). No puedo seguir perteneciendo a una organización que le da la espalda a una parte considerable del pueblo y opta por mostrar obediencia a un poder abusivo”, dijo el teatrista, alegando que no puede permanecer en un coro que le canta alabanzas a quienes ordenaron la represión contra los jóvenes y el combate entre cubanos. “No puedo ser parte de un grupo de artistas e intelectuales que ha preferido el silencio o la complicidad”.
En el caso de Ketty de la Iglesia, la actriz señaló que se opone al uso de su imagen por los medios oficiales del régimen.
“A partir de este momento y hasta que mi pueblo sea escuchado, aunque sé que por contrato tienen todos los derechos, me declaro en contra de la utilización de mi imagen en los medios que en este momento controla la dictadura”, afirmó. “Es un acto simbólico pero tiene toda la fuerza del amor que siento por Cuba. Los acompaño, los siento y haré todo lo posible por protegerlos”.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de julio de 2021, 4:26 p. m..