Falleció el escritor cubano Julio Matas
El actor, dramaturgo, poeta, novelista y crítico literario cubano Julio Matas falleció en Miami, el miércoles 30 de diciembre, a las 4 a.m. Tenía 84 años.
Matas nació en La Habana. Comenzó su carrera actoral en el Instituto de la Víbora. Luego cursó estudios de Derecho en la Universidad de La Habana, donde ingresó en el Seminario de Artes Dramáticas, en 1948, y con el tiempo pasó al Teatro Universitario.
Matas cofundó el grupo teatral Arena en 1953. Allí se presentó Recuerdos de Berta (Tennesse Williams, 1953), Medea (Eurípides, 1954) y La soprano calva, (Ionesco, 1956). Entre sus montajes se recuerdan Falsa alarma (Virgilio Piñera, 1957) y La lección (Ionesco, 1958).
Durante esa etapa colaboró en cortos cinematográficos con el director Tomás Gutiérrez Alea y los directores de fotografía Néstor Almendros y Ramón F. Suárez. Además, interpretó el personaje de Oscar en la obra de Piñera Aire frío (1962-63), dirigida por Humberto Arenal, cuyos fragmentos fueron llevados al cine por Enrique Pineda Barnet durante esa temporada.
“Julio, junto a Virgilio Piñera, fue un precursor. Ambos tuvieron la visión de proponer un nuevo estilo de teatro, el del absurdo, e introducirlo en las tablas habaneras, en el década de 1950”, expresó desde Nueva York Pedro Monge Rafuls, dramaturgo y editor de la revista Ollantay. “Como persona, Julio fue un magnífico ser humano que consagró su vida al teatro”.
La actriz Teresa María Rojas recuerda a Matas como “un hombre callado y bueno”, del que se enamoró siendo jovencita.
“De jovencita me enamoré de él, a través de sus versos, que leíamos con fervor en el Teatro Universitario”, rememoró Rojas. “Creo que un día, ya en el exilio, se lo mencioné al oído y se rió mucho. Nuestra dramaturgia no podrá olvidarlo ni los que lo conocimos, tampoco”.
El profesor y dramaturgo Matías Montes Huidobro añadió que “Matas es una de las figuras de mayor talla del movimiento de vanguardia que se desarrolla en Cuba a fines de los años 1950 y principios de los sesenta [cuando] deja establecida su importancia en nuestro teatro con su dirección de piezas como Nuestro pueblito (Thornton Wilder) donde [también] quedó demostrado su talento como actor”.
Montes Huidobro agregó que “un poco después, como dramaturgo, con La crónica y el suceso (1964 ) integra las mejores características del teatro culto con la chispa del vernáculo callejero [y] aunque cultivó otros géneros literarios, [su vida estuvo] dedicada al teatro”.
Por su parte, la actriz Laura Zarrabeitia, amiga de Matas, lo recordó como “el primer maestro” que la enseñó a descifrar un texto clásico cuando le tocó actuar bajo su dirección en La verdad sospechosa (Juan Ruiz de Alarcón). “Lo quise mucho”, afirmó.
Matas realizó estudios literarios en Harvard University, desde 1957 hasta 1960, a su regreso a Cuba fue nombrado director del Teatro Nacional.
Otra amiga del escritor y director, la periodista Olga Connor, reseñó no hace mucho, en este diario, la publicación de Dossier Julio Matas, de la serie de Cuadernos Monográficos, de las Ediciones La Gota de Agua, que dirige Rolando Morelli.
“Como amiga que fui de él desde Cuba, Julio no solo fue un gran actor, escritor, dramaturgo, poeta, novelista, crítico, narrador, sino un hombre tierno, dulce, cariñoso, leal y maravilloso amigo [que] supo amar la libertad y dejar su país cuando estaba triunfando en él”, señaló Connor. “Tuvo la mejor carrera como profesor de una universidad prestigiosa, la Universidad de Pittsburgh, y participó en la Revista Iberoamericana, y en otras muchas publicaciones. Su vida fue un prestigio y orgullo para Cuba y para todos los que participamos de su gloriosa creatividad”.
El escritor tomó el camino del exilio en 1965. Ejerció como profesor en el Department of Hispanic Languages and Literatures en la Universidad de Pittsburg, Pennsylvania, donde, a su retiro, recibió la categoría de Profesor Emérito, en 1989.
Sus últimos años los vivió en Miami Beach. Entre sus obras más relevantes figuran La crónica y el suceso (1963) y Juego de damas (1973) y el libro de cuentos El mundo elástico (2013).
El escritor y crítico literario Luis F. González-Cruz viene siguiendo la trayectoria profesional de Matas desde 1962.
“Creo que lo más importante de toda mi labor es la publicación de su obra El extravío (Desviations) en el volumen Three Masterpieces of Cuban Drama (Green Integer, 2000), que incluye textos de Virgilio Piñera y Carlos Felipe”, apuntó González-Cruz. “El libro le ha dado la vuelta al mundo y la obra se ha representado hasta en Hong Kong y Singapur”.
El escritor y dramaturgo José Abreu Felippe, autor de artículos sobre la obra de Matas, agregó que “Julio fue un excelente actor, un dramaturgo de peso y un narrador dueño de una prosa con la hechura de los clásicos, culta, finísima. Una gran pérdida para la cultura cubana. Otro grande que muere sin ver a su patria libre”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 31 de diciembre de 2015, 1:38 p. m. with the headline "Falleció el escritor cubano Julio Matas."