Columnistas & Blogs

‘Thriller’ de Andrés Hernández Alende sobre ‘el paraíso’ de Miami en los 90


Hernández Alende firma un ejemplar de su nuevo libro al periodista Guillermo Descalzi.
Hernández Alende firma un ejemplar de su nuevo libro al periodista Guillermo Descalzi. Especial/el Nuevo Herald

Es proverbial que Andrés Hernández Alende se meta en los senderos de la “novela negra”, o como se le decía antes, de detectives, o de crimen, porque su corazón está en ello. Si no se lo creen hay que ver su preámbulo a la nueva novela El paraíso tenía un precio, donde se rescata la trama de Key Largo (1948), de Humphrey Bogart y Lauren Bacall, con Edward G. Robinson, que como de costumbre hace el papel de malo, el gángster Johnny Rocco.

Este filme se considera del género de crimen, filme noir o thriller y en Cuba se vio con el título Huracán de pasiones, porque parte de la trama como personaje añadido es el huracán o ciclón que los ataca en Cayo Largo. Y es curioso, porque el yate en que Bogart funge como piloto se dirige a Cuba, que es donde Robinson piensa guardar el lote de dinero robado. En esta obra de Hernández Alende el bote se dirige al revés, de Cuba a Estados Unidos, de La Habana a Miami, aunque pasando por Guantánamo, porque es realmente 46 años más tarde, en 1994, cuando la crisis del período especial en Cuba, en la época de los “balseros”.

Hernández Alende parece haberla vivido, aunque sé firmemente que no porque trabajaba en el Herald, pero su descripción de La Habana en esos días nos deja con hambre física y sed de justicia verdaderas. Es de unos detalles impresionantes. La novela nos va llevando en el barco con sus peripecias y angustias hasta la base de Guantánamo, donde destaca la ralea que se movía en medio de los personajes más serios, como su protagonista Leonardo, y más tarde a Miami, donde se desarrolla la trama en medio de la desesperanza de los que creían que sus calles estaban empedradas de oro.

Aunque hasta la página 164 no se ve el reencuentro de Leonardo con Chicho, el amigo de Cuba que lo trajo en el barco, el malo de la película. Porque ya se ve desde el preámbulo y de cómo vivían en Cuba, de qué se van a ocupar los que venían en ese bote con él, del crimen de aquel momento en Miami, del tráfico de drogas. Van a ser unos nuevos gángsters. Y lógicamente, Leonardo, habiendo estado en el ejército, tomará un poco el papel de Bogart.

Pero entre descripciones y narración no puede faltar el comentario del narrador sobre la percepción de los norteamericanos, incluyendo algunos cubanoamericanos, sobre esta nueva invasión de cubanos después de El Mariel, en “la crisis de los balseros”. Además se reseña algún que otro discurso político incluyendo la presencia de Ileana Ros-Lehtinen, la congresista cubanoamericana que los visita en Guantánamo para darles esperanza a los allí congregados a la fuerza.

En Books & Books, donde se celebró el lanzamiento de la obra, el periodista Jorge Dávila presentó al escritor, destacando que él usa un lenguaje sencillo, muy de periodista, que se lee muy de corrido, es decir, es “reader friendly”, y que “relata una vez más una parte de la realidad cubana”, dijo. En realidad, hay una sorpresa al final que no podemos decir, comentó. Para él la frase fundamental del libro es “aplaudiendo el poder y fingiendo lealtad”, que resume la desgracia del cubano.

Hernández Alende confesó que escribe de noche, sacrificando su tiempo, ya que de día trabaja en este diario, y anuncia que tiene otra novela lista para ser publicada. Sobre esta obra, explicó que quería describir a gente que había venido de Cuba huyendo de la miseria, y la consecuencia: darse cuenta de que “este paraíso tenía un precio”. Pasó mucho tiempo elaborando la idea después de aquel éxodo. Pero todo es ficción, dijo, esto es una novela del género policíaco, afirmó.

MAURICIO FERNÁNDEZ, ‘IN MEMORIAM’

Cuando no había casi ningún escritor ni artista cubano en Miami, de los años 1960 a los 1970, Mauricio Fernández, nacido en 1938, fue un precursor de la cultura hispanomiamense al fundar revistas en la época en que esta ciudad era un páramo. En 1964 había editado ya la primera revista literaria del exilio, Cuadernos desterrados. Desde entonces fue un prolífico poeta con varias publicaciones, pero no se olvidó de sus colegas en el arte. (Véase Poesía cubana, de Orlando Rodríguez Sardiñas (Rossardi) y Jesús J. Barquet, en Academia.Edu. https://www.academia.edu/11899308/Poes%C3%ADa_cubana_en_los_Estados_Unidos ). Mauricio falleció el 19 de mayo y para recordarlo, nos reunimos recientemente en la funeraria Maspons de la Calle Ocho, con su viuda Silvia Odio, que nos recibió junto a Armando Álvarez Bravo y su esposa, Matías Montes Huidobro y Yara Montes, Orlando Rossardi, Rita Geada, Amelia del Castillo y muchos otros compañeros, además de los familiares. Se leyeron algunas de sus prosas de Calendario del hombre descalzo, y un poema de uno de sus últimos libros, Vuelta en la casa de empeño. Mauricio Fernández ha quedado inscrito en la historia de nuestra literatura del exilio cubano. • 

olconnor@bellsouth.net

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de junio de 2015, 3:55 p. m. with the headline "‘Thriller’ de Andrés Hernández Alende sobre ‘el paraíso’ de Miami en los 90."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA