Valen su peso en oro, los reguetoneros las adoran y hacen triunfar a un negocio de Miami
Gruesas, pesadas, en oro de 10 o 14 quilates y muy costosas, las cadenas de eslabón cubano brillan en el cuello de Bad Bunny, de Daddy Yankee, de Jay Z, de Al Pacino en Scarface, y en cualquier ventanita de café de Hialeah.
Las Cuban link chains, que también se llaman Miami Cuban links, son tan populares en esta ciudad como el pastelito de guayaba, las arepas o las imágenes de San Lázaro en el jardín de las casas. El hecho de que en su nombre incluyan el de Miami no solo indica que esta prenda está muy ligada al gusto estético de muchos miamenses y también de la mayoría de intérpretes del género urbano, sino que es aquí donde se encuentran los mejores ejemplares.
Las cadenas de eslabón cubano pueden costar varios miles de dólares, y como los autos de lujo, los yates y residencias con vista al mar, son una marca de estatus. A mayor escala, son una manera de proclamar al mundo que se ha alcanzado el éxito, y también un fashion statement, un accesorio que acompaña la moda hip-hop desde los años 1980, y que el éxito de los reggaetoneros y artistas del trap han popularizado entre los jóvenes.
Joyería de Miami, emporio de cadenas
Miami es de alguna manera la “tierra del oro”, donde florecen las joyerías y negocios relacionados con la venta de prendas. Muchas tiendas venden las cadenas de eslabón cubano, pero pocas tienen un taller propio donde las fabrican.
Ese es el caso de Tazita de Oro, una joyería en Westchester, en el suroeste de Miami, que en la parte delantera, con sus mostradores elegantes, es un paraíso de los amantes de las cadenas, anillos de compromiso y otros adornos para decirle a alguien con un objeto brillante que piensas en él.
Pero lo mejor está detrás, en el taller donde fabrican las cadenas de eslabón cubano, en el que una familia de joyeros que domina este arte desde Cuba, trabaja las piezas de manera artesanal, sobre todo en el acabado, que es el que hace la diferencia.
El precio de las cadenas depende del precio del oro, que ahora está al alza, comenta Jean Campos, dueño de Tazita de Oro, que compró hace dos años con su esposa, Zayda Cuesta, y que tiene ese peculiar nombre de Tazita de Oro, escrito así con “z”, como para que no se olvide, desde que el dueño anterior lo fundó 10 años atrás.
“A veces he limado siete cadenas en un día”, informa Campos, mientras perfecciona una cadena de eslabón cubano con una lima grande.
A su lado, en el taller, está su primo, Janner Báez, que trabaja junto al padre de Campos, Ramón, en el negocio familiar.
Campos explica el proceso de fabricación: primero se pone el molde de la cadena en un horno y luego se van lijando para conseguir esa apariencia de que están martilladas, uno de los detalles que les da su popularidad.
“La mayoría de los compradores son cubanos y boricuas”, expresa Campos.
Algunas cadenas llevan detalles en diamantes, pueden pesar varias libras y costar más de $10,000, dice el joyero, que sostiene una que pesa casi seis libras.
Pero esta es una ligera. Para tener una idea del peso que pueden alcanzar, hay que considerar que Daddy Yankee usó una cadena de eslabón cubano de 22 libras para el video de su tema La rompe carros, en el 2013.
También hay cadenas de eslabón cubano para mujeres, como las que prefiere la presentadora de televisión venezolana Carolina Sandoval, que es clienta de Tazita de Oro, dice Campos.
Son más delicadas, más sencillas y quedan como una gargantilla, muestra Cuesta, que lleva una puesta, indicando a su vez que la joyería tiene prendas personalizadas que se convirtieron en una tabla de salvación durante los meses de confinamiento en el 2020.
Negocio en tiempos de pandemia
Cuando la pandemia estalló en marzo del 2020, Tazita de Oro era un negocio joven, al menos en manos de Cuesta y Campos, quienes habían invertido inicialmente alrededor de $50,000 para comprarlo, y habían puesto más para remodelar el local.
“Yo veía a todos los dueños de joyerías con un Ferrari”, bromea Campos sobre las razones que eligió este tipo de negocio. “Pero yo todavía tengo un Chevrolet viejo. Aun estamos empezando”.
Entonces Cuesta hizo un video en la cocina de su casa que disparó las ventas de una de sus prendas favoritas, las cadenas con dije de letras, que permiten personalizar los regalos.
Cada una de esas letras es la inicial del nombre de alguien y así los que las compraban empezaron a enviarlas a quienes querían dar un mensaje de apoyo, de amor, en tiempos difíciles.
“Nos pasábamos hasta las 5 de la mañana haciendo paquetes”, recuerda Cuesta.
En los días mejores llegaron a enviar por correo hasta 100 paquetes que contenían cadenas con la inicial, los que cuestan entre $120 y $260.
Otra prenda de amor también está entre las favoritas de los clientes de Tazita de Oro, las cadenas de oro con muñequitos que representan los miembros de la familia. A medida que la familia crece, quienes las poseen suelen ir añadiendo otro muñequito.
Cuesta también vende los ositos de Tous, el símbolo que representa a la firma de joyería catalana. Los originales cuestan más de $500, pero Tazita de Oro tiene unas imitaciones italianas que cuestan $100, que son muy populares entre los residentes de Miami que han vivido en Europa, apunta Cuesta.
Otra estrategia del negocio que lo ha ayudado a dispararse entre los amantes de las joyas es la colaboración con dos celebridades cubanas, el reggaetonero Baby Lores y la actriz Yory Gómez, muy activos en las redes sociales.
Lores, con 149,000 seguidores en Instagram, y Gómez, con 158,000, se reparten los días que anuncian Tazita de Oro.
“Me gusta ayudar a los pequeños negocios”, dijo Gómez a el Nuevo Herald, que ese día le tocaba hacer un live desde Tazita de Oro, un trabajo de publicidad que le da buenos dividendos.
La actriz, graduada de la Escuela Nacional de Arte en Cuba, tiene un canal en YouTube, Yory en su salsa, y trabaja también en el programa TN3, de America Tevé.
“Soy la cara de Tazita de Oro en las redes sociales”, dijo Gómez, indicando que cuando ella empezó con el negocio, solo tenían 100 seguidores en Instagram y hoy tienen 21,000.
Cuesta indica que, aunque las cadenas de eslabón son caras, ellos ofrecen préstamos.
Muchas personas las compran como una inversión, porque cuando necesitan dinero las pueden vender. Tazita de Oro también las compra, concluye Cuesta.
Joyería Tazita de Oro, 7954 SW 8 St, Miami. (305) 519-1881
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de enero de 2021, 6:45 a. m. with the headline "Valen su peso en oro, los reguetoneros las adoran y hacen triunfar a un negocio de Miami."