El auge de la inteligencia artificial impulsa nuevos centros de datos en el sur de Florida
Podría parecerse a un enorme almacén de Walmart. Pero dentro de estas paredes no hay palets de aperitivos ni pasta de dientes.
¿Y ese zumbido tenue? Proviene de los ventiladores que refrigeran una vasta red de computadoras.
Los centros de datos están proliferando en todo el país a medida que crece la demanda de inteligencia artificial y tecnología en la nube. Y uno de ellos podría convertirse en su nuevo vecino si usted vive cerca de una zona industrial.
Hay varios centros de datos en proyecto, incluidos dos que ya se construyen en el condado Miami-Dade y una instalación masiva de un millón de pies cuadrados propuesta para el condado Palm Beach, a unas 35 millas al oeste de Mar-a-Lago, la propiedad del presidente Donald Trump.
También se ha planificado un “microcentro de datos” como parte de un complejo de oficinas más amplio en el sur de Miami-Dade; este sería el primero de su tipo en la zona.
El centro de Miami recibió su primer gran centro de datos en 2001: una enorme instalación de 750,000 pies cuadrados que funciona como centro informático para gran parte de América Latina.
El desarrollo de centros de datos vive actualmente un auge acelerado, ya que la creciente industria de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de computación de alto rendimiento, al tiempo que aumentan las preocupaciones por su impacto ambiental y en los vecindarios circundantes.
Centros de datos propuestos y en construcción en el sur de la Florida
Actualmente, más de 1,500 centros de datos se encuentran en “diversas etapas de desarrollo” en todo Estados Unidos, de acuerdo con un análisis reciente del Pew Research Center. Además, las tasas de vacancia en las instalaciones existentes —que, según cifras de Pew, rondan las 3,000 en todo el país— son bajas.
Esto representa una oportunidad para los inversionistas, afirmó Joshua Forman, abogado de Greenberg Traurig que representa a propietarios, desarrolladores, operadores e inversionistas de centros de datos.
En toda Florida hay 120 centros de datos operativos y otros ocho planificados, indicó Pew.
Miami-Dade no es un lugar ideal para los centros de datos de “hiperescala”. El suelo en el condado es costoso y escaso, y los riesgos ambientales —como huracanes e inundaciones— hacen que los desarrolladores se muestren reacios a construir grandes centros de datos en la zona.
No obstante, hay 27 centros de datos en construcción o ya terminados en el área de Miami, según la base de datos en línea Data Center Map.
Las empresas tecnológicas afirman que estas instalaciones generan empleos e ingresos fiscales para las comunidades donde se construyen. Y, les guste o no, sostienen que los centros de datos son necesarios para satisfacer nuestro insaciable apetito tecnológico.
“Son la columna vertebral de Internet”, señaló Forman.
Forman explicó que la demanda de centros de datos se ha disparado en los últimos años debido a la pandemia —momento en que más personas comenzaron a utilizar videoconferencias de manera habitual— y al auge de la inteligencia artificial generativa, que requiere una enorme capacidad informática para su entrenamiento.
Sin embargo, no todos están de acuerdo. En todo el país, vecinos se han organizado —a menudo dejando de lado sus diferencias políticas— para oponerse a la construcción de centros de datos en sus propias comunidades.
Centros de datos en el sur de la Florida
El sur de Florida está experimentando una proliferación de nuevas instalaciones construidas en zonas con uso industrial; muchas de ellas son de tamaño relativamente reducido, al menos según los estándares habituales de los centros de datos.
En Westview, una comunidad no incorporada del noreste del condado Miami-Dade, se encuentra en construcción un centro de datos de la empresa Iron Mountain. Este complejo de 150,000 pies cuadrados —ligeramente más pequeño que un hipermercado Walmart— es lo que esta empresa de gestión de información con sede en New Hampshire denomina un centro de datos “preparado para la IA”.
Las obras comenzaron discretamente el año pasado y pasaron inadvertidas para muchos vecinos.
En los límites de los Everglades, dentro del área no incorporada de Miami-Dade, la empresa Metrobloks construye una instalación de 112,900 pies cuadrados cuya finalización está prevista para finales de este año.
Más al sur, acaba de anunciarse la construcción de un centro de datos a pequeña escala en el sur del condado Miami-Dade. Será el primero de este tipo en la zona y formará parte de un complejo de oficinas de mayor envergadura.
En la zona occidental del condado Palm Beach, una propuesta para construir un centro de datos de proporciones masivas ha quedado estancada debido a la oposición de vecinos de una comunidad residencial llamada Arden, ya que la ejecución del proyecto requeriría un cambio de zonificación del terreno.
El centro de datos, bautizado como Proyecto Tango, ocuparía una superficie de un millón de pies cuadrados, a los que se sumarían cerca de dos millones de pies cuadrados adicionales destinados a almacenes dentro de un recinto de 202 hectáreas.
Preocupaciones sobre el consumo de energía y agua
Datos publicados a principios de este año por el centro de investigación Pew revelan que casi el 40% de los estadounidenses considera que los centros de datos son perjudiciales tanto para el medio ambiente como para los costos energéticos de los hogares. Asimismo, el 30% opina que estas instalaciones afectan negativamente la calidad de vida de las personas que viven en sus proximidades.
Los centros de datos requieren enormes cantidades de energía y agua para funcionar. Un centro de datos de $2,600 millones propuesto para el condado Polk, en el centro de Florida, consumiría un estimado de 50,000 galones de agua al día.
Los vecinos suelen expresar preocupación por la sobrecarga que esto supone para las redes de servicios públicos locales cuando se proyecta la construcción de un centro de datos cerca de sus hogares.
Asimismo, residentes que viven cerca de estos complejos se quejan de la contaminación acústica generada por los sistemas de refrigeración utilizados para los equipos informáticos, los cuales a veces producen un zumbido constante.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis —quien se ha perfilado como un abierto escéptico de la inteligencia artificial y de los centros de datos— firmó a principios de este mes una ley destinada a impedir que los centros de datos trasladen sus costos energéticos a los residentes de las zonas aledañas.
La ley también incluye disposiciones que facultan a los municipios para bloquear la construcción de nuevos centros de datos.
Nick Tsinoremas, profesor de informática de la Universidad de Miami (UM), opina que la trayectoria actual de la inteligencia artificial no es sostenible.
“Requiere una enorme cantidad de energía y recursos”, afirmó.
No obstante, adoptó un tono optimista: a medida que avance la tecnología, es probable que los centros de datos se vuelvan más eficientes desde el punto de vista energético, requiriendo menos agua y menos energía para funcionar.
¿Cómo es posible que construyan centros de datos en esa zona?
En Westview, algunos vecinos han manifestado su descontento con un centro de datos que se erigió con escaso aviso previo.
Durante una reunión de la asociación de propietarios celebrada en abril, los residentes cuestionaron cómo un centro de datos de la empresa Iron Mountain pudo instalarse en su propio vecindario sin que nadie se percatara de ello. Las obras de construcción del centro de datos comenzaron en febrero de 2025, si bien el proyecto lleva gestándose desde 2023.
En dicha reunión, los funcionarios de Miami-Dade explicaron a los residentes que solo se enviaron notificaciones por correo a las propiedades situadas en un radio de 500 pies respecto a la obra, dado que no se estaba llevando a cabo ninguna modificación en la zonificación del terreno. Dicho radio abarcaba únicamente propiedades de uso industrial, excluyendo así las viviendas ubicadas a lo largo de la 27 Avenue del NW y un complejo de apartamentos cercano.
Según el código de zonificación de Miami-Dade, los centros de datos se clasifican como “centros de telecomunicaciones” y su construcción está permitida en los distritos de zonificación industrial. Debido a esta normativa de zonificación, la empresa promotora no requirió ningún permiso especial para construir el centro de datos. Iron Mountain ya era propietaria del terreno, el cual albergaba anteriormente una instalación de almacenamiento.
Naiya Lynn, quien reside a unas dos millas del centro de datos, comentó que —aunque salió de la reunión con un mayor conocimiento sobre el proyecto— su principal inquietud radica en la falta de transparencia en torno al mismo; una falta de transparencia que atribuye, en particular, a la comisionada del condado de Miami-Dade, Marleine Bastien, quien estuvo presente en el acto de inicio de las obras del centro de datos el año pasado.
“No creo que hayan actuado con deshonestidad. Simplemente, no creo que hayan sido transparentes”, declaró. “Y considero que existe una enorme diferencia entre ambas cosas”.
Trameka Rios, residente de Little River Farms, afirmó que es necesario exigir una mayor rendición de cuentas a los funcionarios públicos que han sido elegidos para representarlos. “A fin de cuentas —dijo ella—, se trata de nuestra calidad de vida”.
El centro de datos propuesto en el Condado Palm Beach, conocido como Proyecto Tango, se ha estancado mientras el promotor busca cambiar la zonificación del emplazamiento.
Corey Kanterman, un padre que se dedica al cuidado del hogar y reside cerca del lugar donde se proyecta el centro de datos, afirma estar preocupado por la sobrecarga que este supondría para la red eléctrica de su vecindario, por la contaminación acústica y por el valor de su vivienda, el cual prevé que caiga drásticamente si se construye el centro de datos. Desde que el proyecto se anunció a finales del año pasado, Kanterman ha participado activamente en la organización de sus vecinos para protestar contra la construcción del centro de datos.
“Cuando me vea directamente afectado, sin duda alguna me involucraré y lucharé, no solo por mi familia, sino por todos mis vecinos —declaró Kanterman—. Tenemos todo que perder y nada que ganar”.
La principal diferencia entre el proyecto de Miami-Dade y el propuesto para Palm Beach radica en la zonificación. En el Condado Palm Beach, es necesario cambiar la zonificación del terreno, lo cual exige un proceso de audiencias públicas más exhaustivo y amplio. En Westview, el terreno ya estaba zonificado para uso industrial, por lo que no se celebró ninguna audiencia pública para cambiar su zonificación.
Jorge Navarro, abogado especializado en uso del suelo del bufete Greenberg Traurig, opina que resulta lógico clasificar los centros de datos bajo la misma zonificación que los almacenes, dado que son “compatibles” con otros edificios de carácter industrial. Según señaló, residir cerca de un centro de datos podría resultar, de hecho, menos molesto que vivir junto a un almacén, donde es habitual el constante ir y venir de camiones ruidosos.
Sin embargo, Tsinoremas sostiene que los centros de datos deberían contar con una zonificación distinta a la de los almacenes, ya que requieren un consumo energético muy superior al de un almacén convencional. A su juicio, el condado debería establecer un proceso más riguroso y definido para la aprobación y construcción de centros de datos.
“Las autoridades municipales deben empezar a reflexionar sobre lo que implica la zonificación en el caso de los centros de datos —dijo Tsinoremas—. ¿Cuentan siquiera con la capacidad de suministro eléctrico necesaria para abastecerlos?”. Centros de datos propuestos en el sur de la Florida
Centros de datos propuestos en el sur de la Florida
- Proyecto Tango: 20125 Southern Boulevard, Condado Palm Beach
- Metrobloks: 500 NW 137 Avenue, Condado Miami-Dade
- Iron Mountain: 2925 NW 120 Terrace, Condado Miami-Dade
- “Fishbowl” de ReadySetFundGrow: 23095 S. Dixie Highway, Condado Miami-Dade