Experto: el turismo en Cuba ‘en el peor declive de su historia y no solo por COVID-19’
La industria turística de Cuba pasa por los peores momentos de su historia y su recuperación será lenta de no tomarse medidas inmediatas, dijo este viernes en Miami el economista cubano Emilio Morales, especializado en análisis de mercado en la isla y director de The Havana Consulting Group.
“Los principales mercados de la isla ya estaban en declive antes de la llegada del coronavirus”, dijo Morales, “pero el impacto de la pandemia será demoledor”, agregó.
El experto aseguró que aunque otros países del Caribe también enfrentan una crisis por la falta de turistas, en el caso cubano “podría complicarse más”.
Un pronóstico “optimista” ubica una recuperación paulatina de la industria turística en junio y un total de arribos de cerca de 1.7 millones de viajeros este año —una fuerte caída de 59.5% en comparación con la cifra alcanzada en 2019”, aseguró el economista.
El turismo, la exportación de servicios de salud y las remesas son las principales fuentes de ingreso de la economía cubana, coinciden diversos analistas.
Según datos oficiales de Cuba, más del 80% de los hoteles de la isla se encuentran cerrados y los empleados han sido enviados a sus casas. Antes de la llegada de la pandemia, la industria turística tenía ingresos por más de $2,184 millones, según cifras del gobierno.
Morales considera que el monopolio estatal sobre los hoteles y la industria turística en general no le permite a Cuba competir con los principales destinos de la región del Caribe, sobre todo México (Cancún-Rivera Maya), República Dominicana (Punta Cana-Bávaro-La Romana), y las Bahamas.
“Problemas con la calidad del servicio, la falta de mantenimiento de la infraestructura hotelera, en la relación calidad-precio de los productos turísticos que se ofrecen, dificultades con los alimentos, y una fuerte competencia en la región son algunas de las causas del declive de la industria turística cubana”, dijo. “A esto hay que sumar errores que denotan falta de visión estratégica, como la mala política de precios implementada en la industria y la incidencia de la mala calidad de los servicios que se ofrecen”, agregó.
Antes de la llegada del COVID-19, se reportaba una fuerte caída del número de visitantes de los cinco principales destinos europeos. El número de visitantes de Alemania, Italia, Inglaterra, España y Francia entre 2017-2019 declinó en un 29.20%.
Morales destacó que el turismo canadiense —por décadas el mayor emisor de turistas a Cuba— también ha descendido. “El mercado canadiense tuvo su primera caída en el 2016, al caer 6.93%. Posteriormente en el 2017 volvió a declinar con 5.93%. En el 2018 el declive continuó con 2.16%. En el 2019 tuvo un ligero crecimiento de 0.9% con respecto al 2018”, dijo.
Por último, el turismo norteamericano que inundó Cuba tras el deshielo protagonizado por el ex presidente Barack Obama también se hundió tras las medidas tomadas por el presidente Donald Trump en represalia al apoyo cubano al régimen de Nicolás Maduro.
“El boom del mercado norteamericano comenzó en el 2015, cuando los visitantes provenientes de EEUU, incluidos ambos segmentos, saltó a 453,925 viajeros lo cual significó un crecimiento de 20.7% con respecto al 2014 (350,091 visitantes)”, dijo Morales.
En el 2016 la cifra se elevó a 613,982 visitantes y ya en el 2017 el boom tuvo el mayor pico de crecimiento en el período 2014-2018, al alcanzar la cifra de 1,052,419 visitantes, lo cual significó un astronómico crecimiento de 71.4% con respecto al 2016.
Sin embargo a partir de finales de 2017 el número de turistas norteamericanos que llegaban vía aérea decreció y comenzó a aumentar los viajeros en cruceros. Varias compañías de cruceros de Florida incluyeron a Cuba en sus itinerarios y el número de norteamericanos que llegaron por barco subió a más de 341,000 en 2018.
En 2019 la Administración Trump prohibió los viajes en crucero a Cuba y también puso fin a los viajes educativos grupales de norteamericanos para castigar a la isla por su apoyo a Maduro, disminuyendo el flujo de turistas hacia Cuba.
Los cubanoamericanos también reducen sus vuelos a Cuba por sanciones
Cada año viajan a Cuba cientos de miles de cubanoamericanos, la segunda fuente de visitantes a la isla. La Administración Trump vio en estos viajes una fuente de divisas al gobierno cubano, por lo que en su intento por castigar a La Habana para que cese su apoyo a Caracas, prohibió los viajes a la mayoría de los aeropuertos cubanos y limitó los vuelos a La Habana, el único destino que se libró de las sanciones.
Según cifras oficiales, en enero se experimentó una caída del 19.58% en el número de turistas, en febrero la cifra no repuntó (-13.17%), en marzo disminuyó aún más (-32.54%) y desde entonces la llegada de turistas ha sido casi nula.
“Cuba pasó de invitar a los turistas a que escaparan del coronavirus en Europa viajando a la isla, a cerrar sus fronteras. La economía cubana no está preparada para aguantar un golpe como este. La crisis de liquidez que ya vivía se incrementará más sin una de sus principales fuentes de ingreso. Eso se reflejará en un aumento de la escasez de productos básicos y el empobrecimiento del país”, señaló.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de mayo de 2020, 10:54 a. m. with the headline "Experto: el turismo en Cuba ‘en el peor declive de su historia y no solo por COVID-19’."