Castro lo fusiló pero no pudo matar la leyenda. La vida del Comandante Yanqui llegará al cine
William Alexander Morgan tenía 32 años cuando, en marzo de 1961, un pelotón de fusilamiento del gobierno de Fidel Castro tuvo que dispararle primero a las piernas para ponerlo de rodillas en el patio de La Cabaña, la fortaleza militar española que el gobierno cubano convirtió en prisión.
Si trágico fue su final, digna de una película fue la vida de este joven aventurero de una familia acomodada de Toledo, Ohio, que llegó a Cuba en 1957, sin hablar español, y se unió a una de las guerrillas que luchaba contra el ejército de Fulgencio Batista.
Para sus compañeros del Segundo Frente en las montañas del Escambray, en la región central de Cuba, Morgan fue un valiente, un buen líder que sabía guiar a la tropa y cuidar a sus hombres y que por eso se convirtió en comandante.
Para el castrismo fue un espía al servicio de intereses extranjeros, que merecía la pena de muerte, aunque desde su posición como insurgente y norteamericano hubiera contribuido a dar a conocer en los medios a los guerrilleros y al mismo Castro en los últimos años de la lucha contra Batista.
Para la prensa norteamericana, Morgan es The Yankee Comandante, como se titula el artículo de David Grann publicado en el 2012 por The New Yorker, en el que se basará la película que se filmará sobre su vida, según anunció la publicación de entretenimiento Variety.
El filme, que comenzará a rodarse en el 2021, tiene como ancla del elenco a uno de los actores del momento, Adam Driver, nominado al Oscar este año por Marriage Story (Netflix).
Variety también informa que Ernesto “Che” Guevara será uno de los personajes en el filme sobre Morgan, y aunque no se dice cómo se inserta en el guion de Jeff Nichols (Mud), no es difícil imaginar cómo se le vinculará a Morgan.
Conocida de los protagonistas de ese momento histórico es la rivalidad que existió entre los jefes del Segundo Frente y el comandante argentino, que venía de la Sierra Maestra portando las órdenes de Fidel Castro.
“El problema entre nosotros y el Che Guevara se suscita por una carta que él nos manda, en la que decía que teníamos que estar bajo el mando del [Movimiento] 26 de Julio”, dijo a el Nuevo Herald Osiel González, quien fue ayudante de Morgan en el Segundo Frente.
González, entonces un líder estudiantil de 23 años que alcanzó el grado de capitán, entregó la misiva a Jesús Carrera, quien lideraba el Segundo Frente con Eloy Gutiérrez Menoyo, y a Morgan, que a su vez era muy unido a Carrera.
El próximo paso fue quitarles las armas a la parte de la guerrilla que provenía del Movimiento 26 de Julio y que estaba en el territorio del Segundo Frente. El conflicto con Guevara escaló al punto que hubo una fuerte discusión entre él y Carrera que transcurrió con la mano de ambos en su arma.
Después de ese episodio las tropas del Segundo Frente tomaron la ciudad de Cienfuegos, siguieron liberando otros pueblos de la parte sur de la isla y fueron las primeras en entrar a La Habana, antes que Fidel Castro.
González, de 84 años, considera que el fusilamiento de Morgan, cuando ya ellos se habían convertido en opositores al castrismo fue un “ajuste de cuentas”, que tuvo mucho que ver con esa rivalidad entre Guevara y los líderes del Escambray.
“Queríamos un cambio político en Cuba, que vinieran elecciones”, dijo González sobre los objetivos de los luchadores como él y Morgan. “Era la diferencia entre nosotros, que vimos la intervención comunista en Cuba, y Castro, que luchó por el poder y lo mantuvo porque no tenía escrúpulos”.
Amor en las montanas
González también fue testigo del comienzo del romance de Morgan y Olga Rodríguez, una joven de origen campesino de Santa Clara, que también combatió al régimen de Batista en el Escambray.
“No digas malas palabras que esta es una muchacha”, recordó González que le dijo Morgan cuando llegó al campamento acompañado de Olga, quien vestía de uniforme y gorra, y parecía un chico.
Olga y Morgan se casaron en el Escambray en noviembre del 1958. Solo pudieron lavar los uniformes en el río y usar como anillo unas hojas, cuenta el artículo del New Yorker en que se inspirará la película.
El matrimonio tuvo dos hijas y Olga corrió una suerte similar a la de su esposo. Fue condenada en el mismo juicio, in absentia, y días después del fusilamiento de Morgan la apresaron. Pasó 12 años en las cárceles castristas.
En 1959 Castro describió a Morgan como “el rey de Norteamérica que Cuba necesita” y lo proclamó “un cubano”. Para cuando lo arrestaron, Morgan era uno de los comandantes de la Revolución caído en desgracia y administraba una granja de cría de ranas.
Por su parte Olga, a su llegada a Estados Unidos en 1980, se estableció en Toledo, Ohio, donde vivía la familia de Morgan. Más tarde se volvió a casar y hoy se apellida Morgan Goodwin.
A pesar de haber librado una larga batalla, la viuda no ha conseguido que el gobierno de Cuba le entregue los restos de Morgan.
En el 2015, cuando hubo una distensión en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, surgieron las esperanzas de que los restos del Comandante Yanqui pudieran regresar a Ohio.
Se escribieron entonces varios artículos que retomaban la historia de Morgan y Olga, y hablaban del esfuerzo por recobrar los restos, una gestión en la que había intercedido el Papa. Hasta George Clooney mostró interés en adquirir los derechos para el filme.
Pero el deseo de la familia de Morgan nunca se cumplió.
“La tiranía no va a mandar el cadáver de un norteamericano acribillado a balazos”, dijo González, indicando que al comandante Morgan lo siguieron ametrallando cuando estaba en el piso.
Orlando Gutiérrez Boronat, escritor y fundador del Directorio Democrático Cubano en Miami, y conocedor de las particularidades de los diferentes grupos revolucionarios que combatieron en el Escambray, destaca la valentía de Morgan, “un hombre de acción”.
“Tenía sangre fría para los combates, y se mantenía muy tranquilo en situaciones difíciles”, dijo Gutiérrez, quien ha escuchado las anécdotas de los compañeros de lucha del norteamericano.
“Murió luchando por la libertad de Cuba y dicen que se portó muy bien en el juicio y su conducta durante el fusilamiento fue intachable”, resumió Gutiérrez.
Olga Morgan le dijo al periodista Michael Sallah, autor junto con Mitch Weiss del libro The Yankee Comandante: The Untold Story of Courage, Passion, and One American’s Fight to Liberate Cuba, que Morgan siempre quiso que se contara su lado de la historia.
Quizás este filme es la oportunidad.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de mayo de 2020, 6:00 p. m. with the headline "Castro lo fusiló pero no pudo matar la leyenda. La vida del Comandante Yanqui llegará al cine ."