Trump incluye a Cuba en lista de países que patrocinan el terrorismo
Estados Unidos incluyó a Cuba en su lista de estados que patrocinan el terrorismo, en una de las últimas decisiones de política exterior de la administración de Donald Trump antes de que este deje la presidencia.
“Con esta acción, una vez más responsabilizaremos al gobierno de Cuba y enviaremos un mensaje claro: el régimen de Castro debe poner fin a su apoyo al terrorismo internacional y la subversión de la justicia estadounidense,” anunció el secretario de Estado Mike Pompeo en un comunicado el lunes.
Al explicar la decisión, el jefe de la diplomacia estadounidense señaló que durante décadas, “el gobierno cubano ha alimentado, alojado y proporcionado atención médica a asesinos, fabricantes de bombas y secuestradores”. En particular, mencionó la negativa del gobierno cubano a extraditar a Colombia a miembros del Ejército de Liberación Nacional tras un ataque terrorista en Bogotá y la ruptura de las conversaciones de paz.
El comunicado también se refirió a la presencia en la isla de prófugos de la justicia estadounidense como Joan Chesimard, quien vive en Cuba con el nombre de Assata Shakur y está en la lista de terroristas más buscados del FBI. Fue condenada por el asesinato del policía estatal de Nueva Jersey Werner Foerster en 1973.
La inclusión de Cuba nuevamente en la lista negra al lado de Corea del Norte, Siria e Irán es el colofón de la campaña de “máxima presión” emprendida por la administración de Trump para castigar al gobierno cubano por su apoyo a Maduro y desmantelar las políticas de acercamiento promovidas por Barack Obama.
La decisión se tomó apenas una semana antes de que el presidente electo Joe Biden tome posesión de su cargo.
Un funcionario del equipo de transición de Biden dijo que han “tomado nota de estas maniobras de último minuto.”
“El equipo de transición está revisando cada una y la administración entrante emitirá un veredicto basado exclusivamente en un criterio: el interés nacional”, indicó la fuente, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizada a comentar públicamente sobre el tema.
Se espera que el presidente electo restaure al menos parte de la apertura de Obama con Cuba. Si bien la designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo puede revertirse, podría significar más problemas económicos para la isla, que ya está sufriendo su peores contracción económica desde la caída de la Unión Soviética.
“Las transacciones con la República de Cuba tendrán un mayor escrutinio, lo que resultará en menos gobiernos y empresas que quieran hacer negocios” con el gobierno de la isla, dijo John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial de Estados Unidos y Cuba.
Un funcionario de alto rango de la administración había confirmado a McClatchy que la decisión se anunciaría este lunes.
Tras la declaración de Pompeo, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, arremetió contra la administración Trump.
“Condenamos la hipócrita y cínica calificación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo, anunciada por EEUU,” escribió Rodríguez en Twitter. “El oportunismo político de esta acción es reconocido por todo el que tenga una preocupación honesta ante el flagelo del terrorismo y sus víctimas”.
Las deliberaciones para regresar a Cuba a la lista, sin embargo, no son nuevas. En enero del 2019, un funcionario de alto rango del gobierno dijo al Nuevo Herald que se estaba considerando el tema por el apoyo de seguridad e inteligencia proporcionado por agentes cubanos al gobernante venezolano Nicolás Maduro.
En mayo del 2020, el Departamento de Estado notificó al Congreso que había “certificado” que Cuba, Venezuela, Irán, Corea del Norte y Siria “no cooperaron completamente” con los Estados Unidos en sus esfuerzos para combatir el terrorismo en el 2019, citando también el refugio a rebeldes colombianos y fugitivos de la justicia estadounidense.
La administración de Barack Obama eliminó a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo en el 2015, uno de los principales reclamos del gobierno cubano para acceder a la reapertura de las embajadas. Cuba había permanecido en ese listado desde 1982, cuando fue incluida por el apoyo del gobierno de Fidel Castro a las guerrillas en Centroamérica.
Durante la firma de un memorando presidencial delineando su política hacia Cuba en junio del 2017, Trump prometió prometió revertir “el terrible acuerdo de la administración anterior con el régimen cubano”.
Su gobierno eliminó los llamados viajes para los “contactos pueblo a pueblo”, limitó los vuelos y las remesas a Cuba, prohibió que los estadounidenses se hospeden en hoteles del gobierno y permitió por primera las demandas en cortes federales a las compañías sospechosas de “traficar” con propiedades confiscadas por el gobierno del fallecido Fidel Castro, entre otras medidas.
La administración también ha sancionado a empresas militares cubanas, funcionarios del gobierno—incluido Raúl Castro—y ha perseguido a las compañías que faciliten el envío de petróleo venezolano a la isla.
La designación de Cuba llega en un momento difícil para la isla, cuya economía se contrajo un 11 por ciento en el 2020. El gobierno cubano no ha podido pagar a muchos acreedores internacionales por la falta de liquidez. Aunque la inclusión de la isla en la lista no conlleva más sanciones económicas que las que ya tiene, debido al embargo y otras medidas tomadas por Trump, el anuncio puede reducir aún más las fuentes de inversión extranjera en la isla, pues muchas compañías prefieren evitar posibles multas o costos legales de hacer negocios en países en esa lista negra.
Kavulich dijo que las compañías de seguros podrían suspender la cobertura de transacciones y operaciones de barcos y aviones que se dirigen a la isla.
La designación también podría limitar el rango de exportaciones de Estados Unidos a Cuba, incluidos software y tecnología, dijo Ric Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group. También activa una ley de Florida que prohíbe a las universidades estatales utilizar fondos del estado para viajes o actividades de investigación en países incluidos en la lista negra.
“También puede afectar los viajes comerciales, ya que los bancos que procesan transacciones en nombre de las aerolíneas de todo el mundo tienen políticas internas que prohíben los negocios con países incluidos en SSOT y podrían retirarse de las actividades autorizadas”, dijo.
Herrero, un crítico frecuente de las políticas de la administración Trump hacia Cuba, dijo que la designación parecía estar guiada más por la política que por una “base factual”.
“Parece ser otra jugada cínica para paralizar la política exterior de la administración entrante de Biden y preparar el escenario para las próximas elecciones en Florida, todo a expensas de Cuba y el pueblo cubano”, señaló. Trump ganó Florida en las elecciones presidenciales de noviembre, con un impulso significativo de los cubanoamericanos que apoyaron sus duras políticas hacia la isla.
Las reacciones al anuncio en el Congreso también siguieron la línea partidista, con los demócratas “indignados” por la medida y los republicanos alabando al presidente.
“Estoy indignado de que Donald Trump esté designando a Cuba como estado patrocinador del terrorismo menos de una semana después de que incitó a un ataque terrorista doméstico en el Capitolio de los Estados Unidos”, dijo el presidente entrante del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, el representante Gregory Meeks, D-NY. “La hipocresía del presidente Trump y el secretario Pompeo es asombrosa pero no sorprendente”.
El senador Patrick Leahy (D-VT), quien ayudó a negociar el restablecimiento de las relaciones con La Habana, también criticó la “designación descaradamente politizada” de Pompeo que “se burla de lo que había sido una medida objetiva y creíble del apoyo activo de un gobierno extranjero al terrorismo.”
“Aquí no existe nada remotamente parecido”, dijo Leahy. “De hecho, el terrorismo doméstico en los Estados Unidos representa una amenaza mucho mayor para los estadounidenses que Cuba“.
Del otro lado político, el senador republicano de Florida, Rick Scott, aplaudió la decisión.
“Durante años, he pedido que se restablezca la designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo, y me complace que la administración haya escuchado mi llamado hoy”, dijo Scott. “Las políticas de apaciguamiento de la administración Obama-Biden hacia Cuba permitieron que la Habana extendiera su alcance y expandiera su control, apuntalando a otras dictaduras despiadadas en América Latina”.
Pompeo también se refirió a los “comportamientos malignos” de Cuba en la región”, entre ellos “ayudar a Nicolás Maduro a mantener su dominio sobre su pueblo mientras permite que operen organizaciones terroristas” en Venezuela.
La designación pública “envenenaría” aún más la atmósfera de las relaciones bilaterales, “pero no retrasaría significativamente el acercamiento del presidente Biden con Cuba”, dijo William LeoGrande, profesor de gobierno en la American University. El experto estima que la nueva administración podría sacar nuevamente a Cuba de la lista “en dos o tres meses”, siguiendo los trámites burocráticos necesarios.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de enero de 2021, 1:06 p. m. with the headline "Trump incluye a Cuba en lista de países que patrocinan el terrorismo."