Ataques contra ‘Patria y vida’ revelan un gobierno débil, dicen intelectuales cubanos
Con aquella frase de “cubano cien por ciento prototipo”, Yotuel Romero y Orishas popularizaron una canción que se convirtió en un himno del desterrado a principios del 2000.
En cualquier ciudad de Europa que hubiera un cubano se oía el tema desde un auto, una casa, una tienda. “Me arrancaré el corazón y esperaré mi regreso. Para sacarlo otra vez y colocarlo en mi pecho”, decía A lo cubano, que la gente dentro de Cuba acogió también como si se prepararan para un día estar del lado de los que extrañaban.
Veintiún años después Yotuel sigue fuera de Cuba y la gente de adentro sigue tratando de irse, como demuestra la reciente ola de balseros que llegan a las costas de la Florida y que los expertos temen que se convierta en una crisis como la de mediados de los 1990.
Patria y vida, el éxito de Yotuel con Descemer Bueno, Gente de Zona, Maykel Osorbo, El Funky y Luis Manuel Otero Alcántara, el líder del Movimiento San Isidro, llega en un momento muy diferente.
Los cubanos ya no se callan. Están cansados de la miseria de la pandemia, las medidas restrictivas del ordenamiento y la crisis provocada por un sistema ineficiente que culpa al embargo norteamericano, por su pobre gestión económica de larga data.
En este contexto Patria y vida, que ya tiene más de 2.6 millones de vistas en YouTube —en apenas dos semanas—, es un acierto y un bálsamo que da un vuelco al lema apocalíptico que lanzó Fidel Castro en los años 1960. “Patria o muerte” resulta tan ajeno como un grito de guerra y de ultratumba a las nuevas generaciones que protestan contra el decreto 349 o piden medidas para proteger a los animales. El lema merece revertirse con este canto de vida interpretado por un grupo de artistas de ambas orillas, que eligen la música urbana, la expresión favorita de la mayoría de los jóvenes en el mundo, para insertar así a Cuba en una voluntad de cambio, que se manifestó con protestas en varios países y en Estados Unidos con el movimiento Black Lives Matter.
“Los cubanos arrinconados por la pobreza y la falta de derechos cada vez tienen menos patria. La única opción real que ofrece el gobierno es una vida miserable en lo material y lo espiritual”, dijo al Nuevo Herald el escritor Enrique del Risco, radicado en Nueva York.
“Patria y vida no plantea una disyuntiva. Es una propuesta de vida digna”, añadió Del Risco, que considera muy reveladora la sencillez del tema.
El racismo del gobierno cubano
El mensaje del tema del momento se clava en el espinazo del régimen. Los llena de temor y solo ven como recurso “exaltar la muerte y al muerto que propuso la vieja disyuntiva”, dijo Del Risco.
“Patria y vida reclama la inclusión y celebra el patriotismo compartido, a pesar de diferencias ideológicas”, dijo Ted Henken, profesor adjunto del Departamento de sociología y estudios negros y latinos de Baruch College, City University of New York.
“El video retrata a siete hombres negros de orígenes humildes, cuatro de la diáspora y tres desde la isla. Además, es un símbolo poderoso ver esta colaboración entre artistas sumamente exitosos desde el exilio, quienes han evitado tocar temas políticos en su arte y ahora lo hacen tan abiertamente y contundentemente junto a artistas de la isla, que el gobierno ha tratado de descalificar como farsantes sin éxito”, apuntó Henken.
Después de recibir críticas por actuar en Cuba, Alexander Delgado y Randy Malcom, de Gente de Zona, calificaron de dictadura al gobierno cubano en octubre, y comenzaron a colaborar con artistas del exilio en conciertos donde se pidió la libertad de Cuba.
La reacción del gobierno ante esta unión de artistas vinculados al Movimiento San Isidro con los de Miami, ha sido virulenta. Han mandado a sus asalariados y policías de la cultura a lanzar insultos racistas, homofóbicos y elitistas contra los intérpretes de Patria y vida. A Yotuel lo califican de “jinetero” porque está casado con la cantante y actriz española Beatriz Luengo y a Maykel Osorbo lo tildan de marginal.
“Es más de lo mismo. Solo se nota una nueva desesperación en la intensidad y odio de su respuesta”, dijo Henken sobre la consistencia en la agenda represiva del gobierno.
Como los músicos del exilio, que no pueden permanecer indiferentes a Patria y vida, los escritores cubanos y estudiosos del tema en las universidades de Estados Unidos tampoco pueden dejar de condenar “el asesinato de la reputación” contra estos artistas, por repetitivo que parezca el guion que monta el gobierno en sus portales y noticieros oficiales.
El académico considera que esta actitud revela la debilidad del gobierno, especialmente en captar el apoyo o interés de las nuevas generaciones.
Por su parte, el escritor y profesor Alexis Romay, dijo que de racismo estructural está llena la historia del totalitarismo cubano. Mencionó las injusticias contra el preso político Orlando Zapata Tamayo, a quien el gobierno dejó morir después de pasar más de 80 días en huelga de hambre; el fusilamiento de tres jóvenes negros, Lorenzo Copello, Bárbaro Sevilla y Jorge Martínez, nueve días después del intento de secuestrar una lancha para escapar de la isla, en un hecho en el nadie resultó herido, y la condena a dos años de prisión a Carlos González “Pánfilo”, por decir frente a una cámara que en Cuba “lo que hace falta es jama”.
También denunció los insultos y maltratos que reciben muchas Damas de Blanco, entre ellas Berta Soler, por ser mujeres y negras.
Romay dijo que el régimen de Miguel Díaz Canel se ha ensañado con el Movimiento San Isidro, compuesto en su mayoría visible por jóvenes negros y mestizos, todos nacidos después de 1959.
“Este dato es importante pues el régimen los marginalizó y ahora los critica por considerarlos ‘marginales’”.
A Yotuel ahora lo han calificado de jinetero, y el año pasado, cuando lanzó el tema Ojalá pase, con Orishas y Beatriz Luengo, alguien posiblemente enviado por el gobierno cubano escribió en las redes: “Ha llegado a donde ha llegado gracias a Fidel y la Revolución, sin los cuales solo hubiera sido un negrito limpiabotas”.
“Ese ‘negrito’, endilgado a un hombre hecho y derecho que pone el pecho —simbólica y literalmente— para reemplazar el funesto “patria o muerte” con “patria y vida”, recuerda al término racista “boy”, usado, en inglés, por los supremacistas blancos estadounidenses para referirse a los afroamericanos y negros de este país”, dijo Romay. “Cuando no te quitan la humanidad, te infantilizan. Y, si pueden hacer ambas a la vez, se quedan más felices”.
Para el escritor, radicado en Nueva York, la “deuda de gratitud”, que aplica el régimen cubano contra los afrodescendientes es como un “impuesto revolucionario”.
Un chantaje similar se aplica a las nuevas generaciones, echándole en cara la “educación gratuita” brindada por el gobierno, especialmente cuando alguien expresa una opinión discrepante.
Samantha Power, nominada por el presidente Biden para dirigir la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), resaltó en un tuit el artículo ‘Patria y Vida’: ¿Por qué una canción ha generado temor en el gobierno de Cuba?, publicado por el Nuevo Herald y el Miami Herald. Y el ex diplomático oficialista Carlos Alzugaray le contestó sacando esa educación de los músicos de Patria y vida.
“La canción no es particularmente buena”, escribió Alzugaray. “El mensaje es horrible, es de confrontación y negación. Estos jóvenes no serían quienes son ahora sin las políticas de inclusión y promoción de la educación que el gobierno cubano promulgó a lo largo de los años”.
Esos artistas que, apartándose del adoctrinamiento, piensan por sí mismos, y luchan por expresarse libremente son “un error en el sistema”, según Alexis Romay.
“Fui adoctrinado para ser un robot que diseminara propaganda castrista a los cuatro vientos. Pero me liberé. Mi mayor proeza intelectual ha sido, precisamente, desaprender aquella ‘educación gratuita’ del castrismo, que, dicho sea de paso, ni nos educó ni nos salió gratis”, expresó Romay.
El éxito del tema, que ya encuentra eco con pintadas y grafitis en las calles en Cuba, ha obligado a los intelectuales de la isla a mostrar su lealtad.
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) emitió una declaración titulada “Morir por la patria es vivir”, apoyándose en estrofas del Himno Nacional de Cuba. En este se describe a Patria y vida como “el peor de los intentos de discursos musicalizados” y niega una vez más el derecho de San Isidro a llamarse movimiento, “en la pretendida intención de brindar a la opinión pública la imagen de un movimiento artístico en oposición a la postura de la Revolución Cubana”.
Como respuesta a Patria y vida, el régimen cubano lanzó el martes un tema que cuenta con letra del trovador oficialista Raúl Torres, autor también de una oda a Fidel Castro. Patria o Muerte por la Vida carga la mano en ofensas a los intérpretes de Miami y La Habana que levantaron su voz y emplea hasta malas palabras. Los memes y burlas en las redes sociales llueven.
El dinero de Patria y vida
Uno de los insultos que persiste en los medios de Cuba contra los intérpretes es que son “pagados por el Imperio”. Esta fijación con un hecho que resulta común en todo el mundo, recibir pago a cambio de un obra artística, es particularmente chocante para cualquiera que viva fuera de Cuba y para muchos que están tratando de hacerse independientes en la isla.
“Tienen que buscarle una explicación diferente a la real: como si hubiera que pagarle a alguien para indignarse con una dictadura de 62 años. Como si sus policías, militares, periodistas o políticos estuvieran haciendo trabajo voluntario”, dijo Del Risco.
Por su parte, Yotuel anunció que donará las ganancias de Patria y Vida al Movimiento San Isidro, cuyos miembros son perseguidos, censurados y expulsados de su trabajo o de los lugares donde intentan vivir. Expresó también sus planes de hacer un remix del tema cuando alcance más vistas en YouTube.
El castrismo está pasado de moda
Entre los aciertos de Patria y vida está haber captado la manera de expresarse de una generación que le ha desempolvado la cara al exilio cubano, que había sido un “pésimo vendedor” de su narrativa de los hechos, dice el escritor Néstor Díaz Villegas en el artículo Patria y vida: “¡Es la economía, idiota!”, publicado en ADN Cuba.
Jóvenes y con buen look, los intérpretes de Patria y vida son “gente con swing”, como decía una canción de Fito Páez, que revolucionó Cuba con su visitas y conciertos a finales de los 1980.
“El exilio, no el castrismo, ignoró las estrategias capitalistas para la implementación de su programa político”, dijo Díaz de Villegas. “Todo eso ha cambiado en cuestión de meses. Las nuevas generaciones, que entienden correctamente los dispositivos de autopromoción, sacaron al exilio de la oscuridad premercantil, dándole una nueva oportunidad de vida. En el último año, el exilio cubano fue relanzado y remezclado. Hace solo una semana adquirió una nueva banda sonora”.
Díaz de Villegas también apunta cómo el Movimiento San Isidro cambia la cara del humilde barrio de La Habana del que toma el nombre.
“San Isidro Inc. es el mayor triunfo comercial de la oposición. 27N conquistó el mercado”, dice el escritor cubano radicado en California.
Las patrullas de policía lo recorren constantemente y una cámara frente a la casa vigila las 24 horas a Otero Alcántara, pero el barrio se ha puesto de moda.
El gobierno lo aprovecha abriendo bares, restaurantes y galerías de arte, apunta Díaz de Villegas.
Pronto los turistas llegarán a La Habana preguntando por San Isidro, quizás haya un día una tarja o una marca en un recorrido por la ciudad en la casa donde 14 jóvenes hicieron una huelga de hambre, sin camisa, demacrados, con un toque de performance. El preludio al fin de un régimen que se basó en letras de muerte.
La pregunta es, ¿será entonces una Habana libre, donde haya espacio para todos los cubanos?
Patria y vida resume lo que quieren esos cubanos, y cada vez que se escuche el tema, ese momento estará más cerca. Nada tiene emocionalmente invertido esa generación en la revolución. Cuba es su país, y los que no lo dejan avanzar, son un estorbo.
Entrevista completa con Alexis Romay en su blog Belascoían y Neptuno
Artículo completo de Néstor Díaz de Villegas, en ADN Cuba.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de marzo de 2021, 6:30 a. m. with the headline "Ataques contra ‘Patria y vida’ revelan un gobierno débil, dicen intelectuales cubanos."