Cuba

Imagen de Díaz-Canel cae en picada dentro y fuera de Cuba. Un insulto recorre el mundo

Una pancarta de “Díaz Canel asesino” preside una marcha en Calle Ocho frente al Versailles el 14 de julio.
Una pancarta de “Díaz Canel asesino” preside una marcha en Calle Ocho frente al Versailles el 14 de julio. adiaz@miamiherald.com

Las protestas del 11 de julio en Cuba han dejado numerosas víctimas: un muerto, cientos de detenidos y familias rotas por la represión. Pero la reputación interna del régimen cubano y su cara visible, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, ha sufrido un golpe mortal del que no podrán recuperarse, consideran los expertos.

Desde que el país vio en televisión a Díaz-Canel dando “la orden de combate” e incitando a los cubanos a enfrentarse violentamente unos a otros, no escampa para el gobernante cubano, que nunca fue popular porque siempre fue percibido como el hombre puesto a dedo, y ahora de “fantoche se convirtió en déspota”, como dijo el escritor Néstor Díaz de Villegas en su columna “Díaz-Canel en su berenjenal”, publicada en ADN Cuba.

Con Díaz-Canel ha ocurrido un fenómeno inverso al del Che Guevara: no hay camisetas que idealicen su figura, sino insultos y palabras soeces. Si uno escribe en el buscador de Google “Díaz-Canel”, salen una decena de sitios online donde venden camisetas con otras tantas versiones tipográficas de la frase del momento entre los cubanos: “Díaz-Canel singao”.

El ejemplo más evidente, y en una trasmisión televisada, fue el del reguetonero Farruko en el escenario de los Premios Juventud 2021 vistiendo un t-shirt con el letrero de “Díaz-Canel singao”. Y aunque el mensaje fue censurado, por razones obvias, es una mala palabra, la foto inundó las redes sociales.

Las fotos de las marchas en apoyo a los manifestantes de la isla en Washington D.C., Miami, España y otras ciudades del mundo también revelan carteles, pulóveres y gorras con la misma frase, junto a los que se han convertido en lemas de estas protestas: “Patria y Vida” y “SOS Cuba”.

El insulto contra el gobernante cubano tiene su origen en el tema de rap Diazka, de AL2 El Aldeano y Silvito el Libre, escrito en el 2019, que volvió a tomar fuerza cuando decenas de cubanos corearon el estribillo en una protesta contra la policía frente a la sede del Movimiento San Isidro el pasado mes de abril.

Los ejemplos siguen con los memes, como el que llama a Díaz-Canel “Días Contados”, el nombrete que le han puesto los cubanos que desean el fin del régimen, y otro meme más gráfico, que superpone el bigote recortado y el cerquillo de Hitler a la cara de Díaz-Canel.

El despreciado gobernante cubano también ha entrado a la cultura pop en el Urban Dictionary, que incorporó el 13 de julio como ejemplo de uso de la palabra “singao” (motherfucker, asshole o bastard en inglés) la oración “Miguel Díaz-Canel es un tremendo singao!”

También le ha prestado atención la Real Academia Española, que en su acostumbrado tono serio, respondió en un tuit a una consulta de un usuario que preguntaba si, ¿Díaz-Canel Singao va con minúscula o con mayúscula?

Los comentarios jocosos al pie del tuit de la Academia eran parte de esa irreverencia y humor del cubano, que el gobierno ha tratado de ahogar con la censura a todo lo que ponga en peligro una única visión ideológica.

“Eso que estamos viendo es una explosión de los cubanos por décadas de frustración de no poder burlarse del poder”, dijo Sebastián Arcos Cazabón, director asociado del Instituto de Investigaciones Cubanas (CRI) de la Universidad Internacional de la Florida.

El experto explicó que las burlas a Díaz-Canel son parte de “un proceso natural de deslegitimación de un régimen que durante demasiado tiempo estuvo representado por una sola figura, que acumulaba todos los poderes”.

Cuando Fidel Castro traspasa el poder a su hermano Raúl Castro en el 2011, aunque este no tenga el carisma ni la capacidad de ”darse baños de pueblo” que tenía Fidel, sí tuvo la legitimidad porque estuvo con él desde el principio de la insurrección, apuntó Arcos Cazabón.

“Pero cuando Díaz-Canel se convierte en la cara visible del régimen, la ecuación cambia completamente”, añadió. “El cubano que le aguantó privaciones y sacrificios a Fidel, no está dispuesto a aguantárselos a Díaz-Canel porque no considera que tiene la legitimidad para exigirles ningún sacrificio, y entonces todo lo asociado al poder y al estado, al cambiar de cara, se queda vacío”.

Si muchos cubanos han reconocido públicamente que después de las protestas del 11 de julio han perdido el miedo, el respeto a la autoridad en Cuba se había perdido desde hacía tiempo. Se puso de manifiesto cuando una conga espontánea de bayameses que celebraban el triunfo del equipo Granma en la Serie Nacional de Béisbol se volvió viral en internet.

El estribillo de la conga, ”Oe policía pinga”, no solo retaba a la autoridad sino que se burlaba de la fuerza represiva con la que los cubanos tienen contacto en su día a día en calles y colas.

“La única autoridad que tienen ahora es la del terror y la fuerza y ese es el precio que está pagando Raúl por tratar de maquillar el régimen”, dijo Arcos Cazabón.

En su opinión, Díaz-Canel tiene el trabajo más difícil del mundo porque representa “la cara del desastre de una revolución de seis décadas, del que no es responsable porque solo era un funcionario y un cuadro de menor rango del Partido Comunista, y tampoco tiene el poder de cambiarlo”.

Uno de los aspectos significativos de la crisis de imagen de Díaz-Canel es que no solo recibe la burla del cubano de a pie, sino también de la cúpula, que ya lo miraba con desprecio antes de que asumiera la dirección del Partido Comunista de Cuba en abril, señala Arcos Cazabón.

¿Si Díaz-Canel no tiene el apoyo de la cúpula, por qué se mantiene en su puesto?

“Tiene el apoyo de Raúl que todavía es el líder indiscutible, y mientas haya un líder indiscutible, las fracturas dentro de la élite no son visibles, porque el líder sella las fracturas”, apunta Arcos Cazabón, indicando que si Díaz-Canel antes podía inspirar lástima por su difícil situación, hoy ya no, porque “tiene las manos manchadas de sangre”.

La internet vs Díaz-Canel

Como señala Díaz de Villegas, “la internet no perdona” y el papel de las redes sociales en difundir tanto los videos de la brutal represión de Díaz-Canel, como el escarnio que le dedican los cubanos, ha sido el de echar al traste con “la falsa imagen de la revolución como “progresista, bella y popular”.

“No era ninguna de esas cosas. Su verdadera imagen estaba oculta, la de las prisiones, la desigualdad, los yates de lujo, las golpizas y los banquetes con langosta. La internet ha mostrado la verdadera imagen: gorda, panzona, retrógrada, violenta e inflada con el botox de la propaganda”, apuntó Díaz de Villegas.

Conocer los testimonios de la represión que se han escuchado en estos días, está creándole al régimen múltiples enemigos dentro del país, y abriéndole los ojos a muchos que un día simpatizaron con la Revolución.

“Son tan intolerantes que son una máquina de fabricar enemigos”, dijo Arcos Cazabón, contando que sacó esa conclusión estando preso en 1982 en Villa Marista, el cuartel de la policía política del castrismo. “Tropiezas con ellos por una violación menor y te tratan con tanta intolerancia y brutalidad, que te radicalizas”.

Lo que se pone de manifiesto en los recientes arrestos y condenas ejemplarizantes a jóvenes que no tenían un historial en la oposición y que solo ejercían el derecho a manifestarse.

Los videos de las fuerzas represivas en acción contra los manifestantes, que el gobierno tiene tanto interés en ocultar como cualquier gesto de rebeldía después del 11 de julio, llevan al régimen a cortar la internet constantemente. Mientras, las familias que tienen hijos o familiares encarcelados por manifestarse pacíficamente se suman a ese ejército de enemigos que señala Arcos Cazabón.

La represión también fue condenada por numerosos artistas populares y figuras de la cultura en la isla, que expresaron abiertamente su desacuerdo escribiendo cartas, haciendo declaraciones y renunciando a instituciones oficiales.

“Es una espiral en picada, mientras mas reprime más gente se le vira”, apunta Arcos Cazabón.

Para el historiador Juan Antonio Blanco Gil, Díaz-Canel está más allá de toda reivindicación después de responder con una feroz represión a los reclamos de los cubanos.

“Si bien la orden de reprimir viene del alto mando de la élite militar, él da la cara y asume la responsabilidad pública, y eso tiene un precio para quien no se ha destacado en nada”, dice Blanco Gil, indicando que Díaz-Canel no cumplió con la expectativa moderada que la prensa, sobre todo fuera de Cuba, construyó en torno a un traspaso de la vieja a la nueva generación, que no representó ningún cambio en el terreno práctico.

Fuera de la isla Díaz-Canel tampoco logró proyectarse como líder, ni siquiera en las fotografías que se tomó. No hay nada memorable en esas fotos, solo el hecho de que estaba en muy mala compañía con Nicolás Maduro y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, apuntó Blanco Gil, director ejecutivo de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba.

Si bien las protestas del 11 de julio son las más fuertes de los últimos tiempos, en Cuba se produjeron en junio 249 protestas públicas, contabilizó el Observatorio Cubano de Conflictos, un proyecto que dirige Blanco Gil que tiene la misión de exponer los conflictos y sus causas en la isla y educar a los ciudadanos.

Gracias a la internet y a la rapidez con que se trasmiten las noticias en las redes, el control de la información, fundamental para el mantenimiento de un estado totalitario, no lo tiene ya el régimen cubano. Otra protesta puede ser siempre convocada en las redes y la represión divulgada a través de internet.

La represión ya ha pasado a otra fase. Como señala Blanco Gil, “ellos antes pescaban con vara y ahora están tirando una red”.

Ahora no son los disidentes y opositores el blanco de la represión, sino un número significativo de personas, que al ser condenadas en juicios sumarios, aumentarán la población penal de la isla considerablemente.

La escalada en la represión es “el principio del fin”, señala Arcos Cazabón, preguntando hasta qué punto están dispuestas a llegar las fuerzas represivas para imponer el terror.

“Una vez que hacen una masacre cualquier residuo de legitimidad desaparece, si es que le queda algo después de esto, y ademas tiene un precio internacional terrible”, dice Arcos Cazabón.

Ya los proveedores extranjeros de Cuba les están pidiendo cuentas a las empresas, dicen fuentes de la isla que pidieron mantenerse en el anonimato. Los expertos han señalado que la represión y la violencia, unida a la situación de la pandemia en la isla, que está reportando más de 9,000 casos diarios, van a afectar el turismo y las inversiones porque los hombres de negocio rechazan los entornos de inestabilidad política y social.

“Un fantoche puede gobernar hasta que se presenta la crisis, entonces se convertirá en un payaso criminal”, concluye Díaz de Villegas.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de julio de 2021, 1:26 p. m. with the headline "Imagen de Díaz-Canel cae en picada dentro y fuera de Cuba. Un insulto recorre el mundo."

Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA