Cuba

‘Abrir la nevera solo lo necesario’: Cómo sobreviven los cubanos entre apagones masivos

Los apagones en toda Cuba obligan a los cubanos a tomar medidas para evitar perder los escasos alimentos en las casas. La imagen de archivo muestra una vista del litoral habanero el 2 de enero de 2011.
Los apagones en toda Cuba obligan a los cubanos a tomar medidas para evitar perder los escasos alimentos en las casas. La imagen de archivo muestra una vista del litoral habanero el 2 de enero de 2011. Wikimedia Commons

En Boca de Jaruco, un pequeño asentamiento de tintes rurales al este de La Habana, que acogiera un extenso yacimiento petrolífero explotado por el gobierno durante décadas, los residentes han sufrido la escalada de apagones.

Anabel Martínez, de 36 años y madre de una hija pequeña, dice que los vecinos con plantas eléctricas o generadores portátiles en sus casas han brindado ayuda para recargar al menos las baterías de los teléfonos.

En el caso de Anabel, tener una nevera le ha ayudado a conservar los escasos alimentos. “No la abro, nada más que lo necesario”, dijo a el Nuevo Herald. Otra de sus preocupaciones es la salud de ella y su familia, porque en las condiciones actuales no quieren pasar ni una noche en una de las demacradas salas de hospitales del país.

Sin embargo, ella reconoce que cuenta con un pequeño privilegio entre tanta desdicha: El de recibir en su domicilio gas manufacturado, porque el gas licuado distribuido en contenedores es otro de los productos que escasea en la isla.

“No hay con qué cocinar, ni qué cocinar”, dice una vecina del municipio Regla, en La Habana, pidiendo que no se use su nombre.

En algunas ciudades del país como Las Tunas, frente a los apagones, el gobierno decidió vender carbón para cocinar. Algunas familias reciben envíos de Miami y tienen que hacer algo para que los alimentos no se echen a perder.

“Nos queda rezar a ver si vuelven a poner la corriente”, dijo la vecina de Regla. En localidades habaneras más céntricas como el Vedado, al menos en áreas cercanas a la Plaza de la Revolución, otro entrevistado confirmó a el Nuevo Herald que habían restablecido el servicio después de más de 48 horas sin electricidad. Algunas empresas privadas permitían a conocidos recargar sus teléfonos.

En zonas de Centro Habana, dijo Yaíma Milián, se ha perdido la conexión a internet. La leña, hecha de muebles viejos y en desuso, se ha vuelto un recurso frecuente para poder cocinar lo poco que tienen.

Un vecino del pequeño pueblo de Pilón, en la provincia de Granma, cuenta que gracias a que el gobierno ha levantado ahí algunos hoteles donde habitualmente se alojan turistas canadienses, los apagones han sido más benévolos.

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Pero los próximos días su suerte puede cambiar, porque Granma es una de las provincias amenazadas el domingo por el huracán Oscar, junto a Guantánamo, Santiago de Cuba, Holguín y Las Tunas.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2024, 6:26 p. m..

Maykel Gonzalez
el Nuevo Herald
Fue periodista independiente en Cuba, donde colaboró con diversos medios. También trabajó en la revista El Estornudo y CiberCuba. Actualmente es reportero de Acceso Miami para el Nuevo Herald.
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