Cultivar girasoles es la nueva respuesta de Cuba a la crisis de alimentos: ¿Qué quieren producir?
Un nuevo programa del gobierno cubano ante la severa crisis de alimentos en la isla, busca desarrollar el cultivo de girasoles como una experiencia productiva.
La “iniciativa” aparece a modo de respuesta a la falta de determinados productos, mientras un reporte de la prensa oficialista destaca las “técnicas innovadoras y el rescate de tierras antes subutilizadas”.
También califica la encomienda de los agricultores como “un movimiento esencial para sustituir importaciones y fortalecer la resiliencia económica nacional”.
Cultivo de girasoles: un ‘acto osado‘
El reporte del lunes en el diario Granma describe un programa agrícola en la provincia de Ciego de Ávila donde, desde 2024, se fomenta la cosecha de plantas oleaginosas.
Según apunta el rotativo, las intenciones son “reducir la dependencia de importaciones de aceites comestibles mediante el cultivo, en lo fundamental, de girasol, ajonjolí y soya, sin descartar otras como el maní”.
El ingeniero agrónomo Rolando Macías, en la comunidad Tercer Frente Oriental, del municipio de Ciego de Ávila, calificó de “acto osado” arriesgarse a sembrar nueve hectáreas de girasol detrás de un cultivo de papas.
“Considero que fue un acto osado, porque jamás nos habíamos dedicado a ese cultivo. No conocíamos las interioridades, solo las aprendidas en un seminario inicial impartido por profesores de la Universidad Máximo Gómez Báez, más la experiencia de algunos productores”, admitió Macías.
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“El proyecto de la siembra de plantas oleaginosas es una buena idea, con el propósito de resolver el aceite de la población de Ciego de Ávila; es genial porque de lograr el autoabastecimiento y producirlo en las condiciones nuestras, le ahorraríamos al país considerables volúmenes de dinero. Es un paso más en la sustitución de importaciones y la búsqueda de la soberanía alimentaria”, agregó.
A pesar de las intenciones con el cultivo de girasol, Macías comentó al rotativo que la falta de electricidad y agua afectó mucho a los productores. “Prácticamente no pudimos regar las plantaciones. Suerte que las plagas no atacaron”, dijo. El aceite es solo un eslabón más de la larga cadena de productos alimenticios que escasean en Cuba y alcanzan precios astronómicos en el mercado.
Por otro lado, el cultivo de girasoles es también otra de las respuestas gubernamentales a la crisis, después de promover alternativas como el ñame frente a la falta de viandas.
La escasez de alimentos incluso ha golpeado el principal sector de interés del gobierno cubano, el turismo. Recientemente, La Habana invitó a los visitantes internacionales a probar el casabe, un pan elaborado a partir de la pulpa de yuca, que se consume en la isla desde tiempos ancestrales.