Con Venezuela fuera del juego, Cuba busca petróleo y ‘soberanía energética’ en un lugar inesperado
La crisis petrolera golpea con fuerza a Cuba. Con Venezuela fuera del juego tras la captura de Nicolás Maduro y la posibilidad de que México frene los envíos a la isla, el gobierno cubano anuncia un plan insólito para avanzar hacia la llamada “soberanía energética”.
El diario Granma apunta que la Unión Cuba-Petróleo (Cupet) “ejecuta un programa estratégico de exploración y perforación en la franja norte del occidente del país”, en áreas ubicadas entre La Habana y Varadero.
De acuerdo con un reporte de la prensa oficialista del jueves, la isla pretende alcanzar con el proyecto un incremento productivo, con la meta de añadir entre 500 y 600 toneladas diarias de petróleo.
‘Innovaciones con técnicas de perforación horizontal’
El plan del gobierno cubano consiste en aumentar la producción de crudo nacional en medio de la crisis energética, mediante la “perforación de nuevos pozos”.
“La estrategia se centra en las zonas de menor riesgo geológico y mayor conocimiento del subsuelo, específicamente en los yacimientos de Varadero Oeste y Fraile, localizados entre La Habana y Varadero”, explicó el jefe del grupo de exploración y yacimiento de la empresa estatal Cupet, Osvaldo López.
López reconoció las limitaciones financieras de la isla para adquirir tecnologías, piezas de repuesto y la logística necesaria con el fin de incrementar la extracción, mientras resaltó que “la industria ha desarrollado innovaciones con técnicas de perforación horizontal, desde tierra firme hacia yacimientos bajo el lecho marino”.
El ritmo de extracción es lento e “insuficiente”, ya que la empresa solo logra entre dos y cuatro yacimientos nuevos al año. Sin embargo, según la prensa oficialista cubana, “la perforación de nuevos pozos está en línea con el Programa de Gobierno para reducir de manera gradual la dependencia de la importación de combustibles, y avanzar en soberanía energética a partir del uso de recursos propios para la generación de electricidad”.
Un plan contradictorio en medio de serias urgencias
Como apunta el reporte, la “producción nacional de crudo y su gas acompañante se destinan para las plantas de Energás y las termoeléctricas del país”.
Dicha producción “no cubre la totalidad de la demanda”, aunque “aporta más del 50 % de la matriz de generación eléctrica nacional”.
En marzo de 2025, el ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó que el deterioro de las termoeléctricas en la isla se debía, justamente, a que habían sido adaptadas para funcionar con crudo nacional tras la caída de la URSS.
De la O afirmó entonces que las centrales termoeléctricas cubanas fueron diseñadas para consumir “un fuel de excelente calidad que venía de la antigua Unión Soviética, mayoritariamente”.
La adaptación redujo la vida útil de las unidades de generación debido a los elevados contenidos de azufre y de vanadio en el petróleo cubano, proclives a generar ácido sulfúrico y acelerar la corrosión, según el funcionario.
No obstante, la crisis actual de Cuba alcanza niveles alarmantes debido a la escasez general, obligando incluso a reparar con desechos de plástico las plantas generadoras de electricidad.
A ello se suma el contexto adverso luego de la captura de Maduro en Caracas que, de conjunto con las operaciones de EEUU, supone un corte abrupto del principal proveedor de petróleo de La Habana.
Por otra parte, trascendió recientemente que México está considerando mantener los envíos de petróleo a Cuba, mientras el gobierno de Trump plantea medidas más agresivas para forzar un cambio de régimen en la isla, incluyendo un bloqueo total a las importaciones de combustible.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de enero de 2026, 0:57 p. m..