La salud toca fondo en Cuba. ‘La presión no puede sostenerse, muchos van a morir’
Sin estar en guerra, Cuba tiene una situación sanitaria similar a la de los países donde hay conflictos armados. Su sistema de salud, ya en crisis antes de la interrupción de la entrada de combustible a la isla, ha detenido las intervenciones quirúrgicas, menos las urgentes.
La falta de combustible provoca apagones diarios de 20 horas, y las autoridades sanitarias reconocieron que no se pueden utilizar equipos de rayos X, ultrasonido y tomografía. A los médicos solo les queda el método clínico tradicional para diagnosticar una enfermedad.
“Hoy me negué a asumir la guardia, porque no existen las condiciones mínimas para ejercerla con seguridad”, dijo en redes sociales un médico, que denunció que no cuentan con un equipo de electrocardiograma en el Hospital Guillermo Domínguez, en Puerto Padre, en la provincia de Las Tunas.
La frustración de los profesionales de la salud, impotentes ante la falta total de medicamentos y las condiciones deplorables de las instalaciones sanitarias, se suma al malestar creciente de los cubanos de la isla que, cuando pueden, utilizan las redes sociales para desahogarse sobre el drama de un sistema sanitario que ahora les receta “abundante agua” para cualquier enfermedad.
Para ellos Cuba es la “impotencia médica”, dicen, contradiciendo la etiqueta propagandística que el gobierno ha enarbolado durante décadas para vender al mundo un sistema de salud que viene cayendo en picada desde que terminó el fin del subsidio soviético.
Hospitales cubanos en estado deplorable
Antes que el presidente Trump anunciara el aumento de aranceles para los países que suministren petróleo a la isla, los hospitales cubanos ya estaban destruidos, sucios, con roedores y cucarachas caminando por las paredes, hongos y suciedad en los colchones y en los baños.
Hoy los hospitales parecen un asilo mental de una película de terror, oscuros por la falta de corriente eléctrica. Los pasillos están vacíos porque no se hacen procedimientos regulares ni hay transporte para que lleguen los enfermos, según muestra una denuncia en redes con fotos del Hospital Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán, en La Habana.
“Cuba vive una crisis de salud pública con consecuencias graves e inmediatas para la población y a largo plazo para el sistema de salud”, dijo a el Nuevo Herald el doctor Antonio Guedes, autor del libro Del dicho al hecho. La leyenda de la sanidad en Cuba 1902-2024.
“La crisis, resultado directo de las decisiones políticas del régimen comunista”, indica Guedes, “se manifiesta con un mayor crecimiento de la mortalidad y morbilidad prevenible.
“Enfermedades tratables como cáncer, problemas cardíacos y pulmonares se agravan al no ser atendidas a tiempo, pasando de crónicas a mortales o inoperables”, dice Guedes.
Las listas de espera para el diagnóstico de enfermedades y las cirugías no graves se tornan inmanejables, las salas de urgencia colapsan y el personal de la salud se agota, alerta Guedes, que cuando el paso del huracán Melissa, en octubre, señaló las consecuencias de las precarias condiciones de salubridad en Cuba.
Las calles de La Habana y todas las ciudades de provincia están llenas de vertederos de basura y desechos, que se han acumulado más con la crisis del combustible, al punto que los residentes les prenden fuego.
Cuba, la peor situación de salud de su historia
La situación de la salud en Cuba es la peor en la historia, denuncia el doctor Julio César Alfonso, presidente y fundador de Solidaridad sin Fronteras, una organización radicada en Miami que ayuda a los profesionales de la salud que han salido de Cuba a retomar su carrera en Estados Unidos.
“No es una cuestión política, no es una exageración. No es que el sistema va a colapsar, como dice el ministro de Salud Pública [José Ángel Portal Miranda], sino que ya está colapsado”, dijo Alfonso.
A través de Solidaridad sin Fronteras, Alfonso se mantiene en contacto con sus colegas en la isla, quienes lo ponen al tanto de las necesidades de la población, la falta de medicamentos y la ausencia de prevención de enfermedades por parte de las autoridades médicas.
El gobierno no puede utilizar el embargo como justificación para la crisis porque este no existe para las medicinas y alimentos, señaló Alonso.
El médico calificó como “una burla” que el gobierno cubano hable de ofrecer consultas a la población a través de la telemedicina en un país donde hay largas jornadas diarias sin corriente eléctrica.
“Cuba se va a convertir en una incubadora de gérmenes y enfermedades que han sido erradicadas, debido a la situación precaria de higiene y epidemiología”, dijo Alfonso.
Las epidemias de oropouche, chikungunya, dengue y otras enfermedades causadas por la picadura del mosquito, pueden regresar con más fuerza cuando llegue el verano, alertó.
Intervención sanitaria en Cuba
Solidaridad sin Fronteras y su organización hermana, Cruz Verde Internacional, que dirige la doctora Taimy Alfonso, convocaron a varios médicos en Miami para pedir una intervención sanitaria en la isla.
En diciembre enviaron cartas a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y UNICEF, ya que los niños, las mujeres embarazadas y los adultos mayores son los más vulnerables.
“Si no se hace una intervención médica, como dijimos desde hace meses, muchos van a morir”, dijo Taimy Alfonso, quien dirigía el programa 911 Cuba, que enviaba medicamentos a las personas con situaciones críticas de salud.
El programa funcionaba con voluntarios que entregaban los medicamentos en las casas de los enfermos, hasta que no quisieron hacer más entregas porque los organismos represivos en la isla comenzaron a perseguirlos y hacer detenciones.
Taimy Alfonso, que recibía los mensajes desesperados de los enfermos y sus familiares, indica que muchos no podrán resistir esta situación tan precaria.
El régimen cubano no responde al llamado de urgencia de tantos médicos y analistas políticos que señalan la situación desesperada. Por el contrario, siguen pidiendo más resistencia para los cubanos.
Si no llega un buque de carga petrolera a Cuba en marzo, se ha llegado a “cero”, dijo un experto a el Nuevo Herald.
Mientras el gobierno cubano se atrinchera sin dar pasos para el cambio, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantiene conversaciones con el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, los cubanos corren riesgo de muerte porque el sistema médico es un fracaso.
“La presión no se puede sostener por mucho tiempo porque las personas van a morir”, concluyó Taimy Alfonso con urgencia en la voz, enfatizando que los que no tengan familia afuera, que les envíen medicamentos y alimentos, “van a morir”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de febrero de 2026, 6:30 a. m..