Cuba

Mientras Trump recorta el petróleo y Cuba promete resistir, empeora la crisis humanitaria

La gente camina junto a la basura tirada en una calle de La Habana el 4 de febrero de 2026.
La gente camina junto a la basura tirada en una calle de La Habana el 4 de febrero de 2026. AFP via Getty Images

En Cuba, una situación ya desesperada está a punto de tornarse trágica.

En Velasco, un pueblo de la provincia de Holguín, al este de Cuba, un hombre fue enterrado en una caja de cartón y su cuerpo fue llevado en carretilla al cementerio debido a la falta de ataúdes y combustible. En la capital holguinera, los residentes cocinan afuera de sus casas, en aceras y calles vacías, con leña y carbón, según imágenes en las redes sociales y reportes de la prensa independiente.

En Guantánamo, una emisora ​​de radio local anunció que el pan distribuido a través de las libretas de racionamiento se horneará en hornos de leña y que el gobierno venderá a los residentes raciones de carbón para cocinar. Los precios de los alimentos y la gasolina se han disparado de la noche a la mañana: un paquete de pollo ahora cuesta el salario de un mes, 5,000 pesos, y un litro de gasolina, hasta 3,800. Más del 64% del país se quedó sin electricidad durante el pico de demanda el miércoles por la noche, y los cortes de electricidad diarios promediaron más de 20 horas en muchas provincias.

Los cubanos ya se enfrentaban a la pobreza extrema, la escasez generalizada y los apagones diarios cuando el presidente Donald Trump cortó el suministro de petróleo de Venezuela y México a la isla en un intento por iniciar negociaciones que podrían conducir a un cambio político y económico en la isla de gobierno comunista.

El sábado, el secretario de Estado, Marco Rubio, instó a las autoridades cubanas a implementar reformas económicas para salir del impasse. El domingo, Trump confirmó que las negociaciones estaban en curso y volvió a instar a los líderes cubanos a llegar a un acuerdo.

“Cuba es, en este momento, una nación fallida”, dijo. “Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y definitivamente deberían llegar a un acuerdo porque es una verdadera amenaza humanitaria”.

Al preguntársele si consideraría una operación militar como la que se llevó a cabo para capturar al dictador venezolano Nicolás Maduro el mes pasado, Trump dijo que no quería responder.

“¿Por qué iba a responder eso?”, añadió. “Si lo hiciera, no sería una operación muy difícil, como pueden imaginar, pero no creo que sea necesaria”.

Sin embargo, a pesar de la creciente presión externa e interna para implementar reformas, los líderes cubanos han jurado resistir y han aprobado otra ronda de severas medidas de austeridad que la población deberá soportar, negando al mismo tiempo que el país esté a punto de colapsar.

“Creo que el régimen cubano se encuentra ahora mismo en la fase clásica de negación”, declaró Sebastián Arcos, director interino del Cuban Research Institute de la Universidad Internacional de Florida, en un evento reciente sobre la situación en la isla. “No pueden aceptar que la situación estratégica haya cambiado, que las cosas sean diferentes y que no volverán a ser como antes. Esta es la primera etapa del duelo”.

Mientras tanto, la situación en la isla se deteriora rápidamente.

En el evento de la Universidad Internacional de Florida, Jorge Piñón, director del Programa de Energía para América Latina y el Caribe de la Universidad de Texas, afirmó que las reservas de petróleo de Cuba podrían agotarse en cuestión de semanas.

“El sector eléctrico cubano está totalmente colapsado”, declaró. “Si para marzo no se ve un solo buque de carga petrolera en el horizonte llegando a La Habana o Cienfuegos, se ha llegado a ‘cero’”.

Ya se han reducido al mínimo los transportes de carga, trenes y autobuses que conectan las provincias, así como los servicios de transporte público en La Habana y otras ciudades. Los empresarios privados se quejan de que no pueden recibir los suministros que han importado y que permanecen en los puertos.

Un hombre cocina en una olla sobre un fuego de leña durante un apagón en el barrio de Poey de La Habana el 28 de enero de 2026.
Un hombre cocina en una olla sobre un fuego de leña durante un apagón en el barrio de Poey de La Habana el 28 de enero de 2026. YAMIL LAGE AFP via Getty Images

A medida que la crisis del país se agravó en los últimos años, los residentes de La Habana tuvieron que caminar y vivir en calles cubiertas de montones de basura porque las autoridades afirmaban que no había suficiente combustible, pero también porque no compraron suficientes contenedores, no pagaron lo suficiente a los empleados de recolección de residuos y la mayoría de los camiones de basura estaban fuera de servicio, según informaron los propios medios estatales cubanos a principios de este mes. Pero con la actual crisis energética, los residentes están tan desesperados por el hedor y las moscas que han comenzado a quemar la basura, cubriendo partes de La Habana con el humo insalubre, informó el medio de comunicación independiente cubano 14ymedio.

La escasez de combustible ha tenido un impacto devastador en el turismo, una de las principales fuentes de ingresos del país. Después de que Cuba informara que se había quedado sin combustible para aviones, varias aerolíneas internacionales suspendieron sus vuelos a la isla. A muchos trabajadores del sector turístico se les ha ordenado que no vayan a trabajar a hoteles en los cayos de Cuba, Varadero, Guardalavaca y otros destinos turísticos, y los turistas han sido trasladados a otras instalaciones, ya que el gobierno y el ejército cubano, propietario de muchos de los hoteles cubanos, decidieron cerrar muchos de ellos.

Lo que hace a la población tan vulnerable en este momento es que el país ya se encontraba en su peor momento económico desde los primeros días de la revolución, y se estaba desatando una crisis humanitaria. Los cubanos morían por enfermedades relacionadas con las malas condiciones sanitarias y la falta de medicamentos, pasaban sin electricidad la mayor parte del día y luchaban por encontrar alimentos asequibles. Algunos expertos afirman que es la peor crisis desde el fin de las guerras de independencia de España en el siglo XIX, que dejaron al país en ruinas.

La crisis económica, una profunda contracción económica que ha durado años, se debe en gran medida a los fracasos del modelo socialista, a un ejército ávido de divisas que acumula miles de millones de dólares en sus cuentas, y a años de líderes cubanos que demoraron en implementar reformas económicas urgentes. La pandemia de COVID-19 y el endurecimiento de las sanciones estadounidenses bajo la primera administración Trump también influyeron.

Que los líderes cubanos estén dispuestos a “ahogar a todo un pueblo en nombre de una ideología demuestra que son fanáticos”, dijo una fuente en comunicación con funcionarios cubanos, quien pidió el anonimato para poder hablar sobre las interacciones. “Cada día que pasa, se hunden más en un hueco”, dijo la fuente, señalando que la economía del país está prácticamente paralizada. “El daño al turismo es enorme”.

Dos fuentes del Miami Herald en comunicación con funcionarios cubanos afirmaron que estos han dado pocas señales en privado de estar dispuestos a negociar cambios sustanciales en la forma en que gobiernan el país, a pesar de las ofertas públicas de diálogo de Estados Unidos. Las fuentes dijeron que les quedó la impresión de que no hay negociaciones actuales entre ambos gobiernos, en consonancia con lo que han dicho públicamente los funcionarios cubanos.

Su intransigencia ha resultado impopular. Incluso voces cercanas al gobierno piden públicamente un cambio, aunque no hacia una transición democrática.

“Reformar y superar la crisis, o no reformar y colapsar, he ahí el dilema cubano”, reza el título de un artículo escrito por Carlos Alzugaray, diplomático cubano retirado residente en la isla, quien durante años ha presionado para que el gobierno cubano adopte un modelo económico al estilo chino. Alzugaray criticó al líder cubano, Miguel Díaz-Canel, por no anunciar reformas importantes en una reciente conferencia de prensa, en la que, en cambio, pidió más sacrificio.

“La demanda de reformas, ante todo económicas, pero también políticas, es una consecuencia natural del momento en que vivimos,” escribió Alzugaray en el blog progubernamental La Joven Cuba. “Sobre todo, cuando comprobamos al ver el Noticiero Nacional de la Televisión que nuestros gobernantes, con algunas excepcionas, siguen repitiendo fórmulas del pasado y se niegan no solo a cambiar, si no a reconocer claramente los múltiples errores que han cometido”.

Una mujer sostiene una vela mientras un niño revisa su teléfono celular durante un apagón en el barrio de Luyano de La Habana el 28 de enero de 2026.
Una mujer sostiene una vela mientras un niño revisa su teléfono celular durante un apagón en el barrio de Luyano de La Habana el 28 de enero de 2026. YAMIL LAGE AFP via Getty Images

Mientras los líderes cubanos se atrincheran, sus decisiones sobre qué preservar y qué recortar reflejan las prioridades inmediatas del gobierno: asegurar su supervivencia.

En su muy criticada aparición televisiva, Díaz-Canel afirmó que la defensa del país era primordial y anunció ejercicios militares todos los sábados. Imágenes compartidas por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias muestran movimientos de tropas y exhibiciones de helicópteros, tanques, sistemas de misiles tierra-aire y vehículos blindados de la era soviética: una costosa e inútil demostración de fuerza, dada la abrumadora superioridad del ejército estadounidense.

Mientras tanto, todas las cirugías programadas han sido canceladas en todo el país porque, como lo expresó el ministro de Salud, las cirugías “demandan electricidad”.

“La actividad quirúrgica suele requerir más camas para terapia, camas adicionales de observación”, declaró el ministro, José Ángel Portal Miranda, en la televisión cubana a principios de esta semana, añadiendo que el plan es reducir el personal hospitalario y las hospitalizaciones de los pacientes.

Citó, de forma ominosa, la “experiencia que tuvimos con la COVID” como modelo a seguir. En ese momento, y bajo su mandato, el sistema de salud del país prácticamente colapsó, y el número de muertes por los efectos combinados del virus, la suspensión de cirugías y la falta de medicamentos se estima en 55,204, la cifra más alta de Latinoamérica.

A pesar de las garantías de Portal Miranda de que el transporte para pacientes que necesitan diálisis no se vería afectado, Norge Ernesto Díaz Blak, activista que entrega la ayuda enviada por sus seguidores en redes sociales a personas necesitadas en Holguín, afirmó que varios pacientes de esa provincia le han pedido ayuda después de que, según ellos, las autoridades les comunicaran que ya no les ofrecerían transporte para recibir el tratamiento.

Es probable que el hambre también se extienda, ya que Díaz-Canel advirtió que el gobierno se estaba preparando para un escenario en el que no se pudieran entregar alimentos y la gente tuviera que vivir de alimentos producidos localmente.

“Aquí en La Habana, comeremos churre, basura… tomaremos mucha agua de fosa y comeremos mucho derrumbe”, respondió en un video Lumey Guzmán, creadora cubana de contenido para redes sociales.

Crece el debate en Miami

Los cubanoamericanos en Miami que han estado ayudando a sus familiares en la isla pagando el envío de medicamentos, alimentos y otros artículos de primera necesidad al país también verán reducidas rápidamente sus opciones. Varias empresas con sede en Miami que reparten comida a Cuba, como Cubamax, Supermarket24 y Katapulk, han suspendido las entregas a domicilio.

Consciente de la grave situación, el Departamento de Estado anunció que enviará otros 6 millones de dólares en asistencia a la población del este de Cuba. Sin embargo, los representantes cubanoamericanos en el Congreso de Miami, así como políticos y activistas locales, quieren que la administración Trump tome medidas más drásticas, lo que, según ellos, constituiría un último empujón para acelerar el colapso del gobierno cubano.

“El régimen comunista está de rodillas. No es momento de ceder”, declaró el representante estadounidense Carlos Giménez en un editorial publicado en Fox News. “Es hora de terminar la tarea, aplicando la ley, aplicando la máxima presión y defendiendo con orgullo la libertad”.

Giménez solicitó a la administración Trump que suspendiera los vuelos y las remesas a Cuba y recientemente escribió a Delta Air Lines y American Airlines, instándolas a dejar de volar a la isla. Giménez, junto con los representantes estadounidenses Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar, escribió a los departamentos del Tesoro y de Comercio para solicitar la revisión de todas las licencias otorgadas a empresas estadounidenses que hacen negocios con Cuba.

Pero Joe García, excongresista demócrata de Miami, dijo que esa postura podría ser contraproducente, ya que los cubanoamericanos comienzan a preocuparse por sus familiares en la isla. Los cubanoamericanos han dejado cientos de comentarios en redes sociales, y una cantidad similar de emojis de llanto, lamentando que las tiendas de comestibles en línea con sede en Estados Unidos hayan suspendido el envío de alimentos a la isla.

García también afirmó que la carta enviadas por los tres republicanos cubanoamericanos sirven para distraer la atención de los problemas que enfrentan sus votantes, como la posible deportación de familiares a Cuba.

Lo que proponen los congresistas de Miami, agregó, “aumentaría el dolor que sufre el pueblo cubano, el sufrimiento de los que menos capacidad tienen de para resistir la ineficacia e ineficiencia del gobierno cubano”.

Los diplomáticos cubanos han estado promoviendo en redes sociales críticas que comparan la política de Trump hacia Cuba con la de Israel en Gaza. Algunos observadores consideran que es parte de una estrategia para culpar completamente a Estados Unidos de la crisis humanitaria y crear una crisis de opinión pública que presionaría a la administración.

La Internacional Progresista, una organización de extrema izquierda, ya está organizando una flotilla con ayuda humanitaria a Cuba, imitando las tácticas empleadas por activistas que reaccionaron a la guerra en Gaza.

El problema es que el presidente Trump podría no conmoverse con esa estrategia, dijo una de las fuentes en contacto con funcionarios cubanos, señalando que Trump siguió Israel pese a las acusaciones de que estaba cometiendo un genocidio contra los palestinos.

Mientras tanto, las expectativas de un cambio en la isla son tan altas que el miércoles por la noche, los rumores de un inminente anuncio oficial desde Cuba se extendieron rápidamente por las redes sociales.

Resultó ser desinformación difundida por varios influencers, incluyendo algunos de Miami.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2026, 1:04 p. m..

Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
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