‘Tiene más proteína que la soya’: Cuba apuesta al frijol mungo para crear gallinas ‘eficientes’
Bajo el argumento de que su contenido de proteína supera al de la soya, Cuba apuesta por cultivar frijol mungo para alimentar gallinas y hacerlas más “eficientes”.
En plena crisis alimentaria, las autoridades de la provincia de Ciego de Ávila planean expandir la producción de este grano con la siembra de 207 hectáreas este año, según reportó el viernes la prensa oficialista.
“Se trata de un programa concebido a corto (2026), mediano (2027-2028) y largo plazos (2029-2032). Este año nos proponemos extenderlo a todos los municipios”, declaró al periódico Invasor un funcionario de la agricultura en Ciego de Ávila, Humberto Ortega.
Los cultivos han comenzado a pequeña escala, mientras medios estatales destacan que el producto podría utilizarse tanto para la alimentación animal como para el consumo humano.
Sin alimentos, Cuba recurre al ‘frijol chino’
También conocido popularmente como “frijol chino”, el mungo es descrito por la prensa oficialista como un grano rico “en proteínas, fibra y antioxidantes”, apto para la alimentación humana y animal.
Autoridades de Ciego de Ávila sostienen que “una hectárea de mungo proporciona más proteína neta que una de soya”.
“Con yuca y mungo se ceban los cerdos y las gallinas consiguen niveles eficientes de puesta”, afirmó el primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia, Julio Heriberto Gómez Casanova.
A su vez, Cuba no descarta las plantaciones de variedades oleaginosas como el girasol y el ajonjolí, de las cuales planifica extraer aceite, a fin de sustituir importaciones.
De un proyecto a otro en medio de la crisis
En los últimos meses, el gobierno cubano ha promovido distintos proyectos agrícolas como parte de su estrategia de “soberanía alimentaria”.
En otro programa reciente, medios oficiales destacaron la cría de cerdos “hermosos y vitales” alimentados con semillas de plantas oleaginosas.
La escasez de alimentos sigue golpeando con fuerza a la isla, que además enfrenta una grave limitación de combustible tras la orden ejecutiva del presidente Trump del 29 de enero, que califica a La Habana como una “amenaza” para Estados Unidos e impone medidas sobre la entrada de petróleo.
Mientras tanto, la propaganda estatal continúa difundiendo iniciativas agrícolas, como el desarrollo de un “suplemento mineral” cubano para gallinas que habría producido “huevos con cáscara significativamente más resistente”.