Pese a presión de EEUU, Cuba presenta plan económico sin reformas importantes
El gobierno cubano publicó su plan económico anual el miércoles que no incluye reformas importantes, en otra señal de que los líderes cubanos resisten la presión de Estados Unidos para transformar significativamente el modelo económico y el sistema político del país, a pesar de las condiciones críticas en esa nación.
El plan incluye medidas anunciadas recientemente, como promover emprendimientos de cubanos residentes en el extranjero que deseen invertir en Cuba y atraer inversión extranjera a sectores clave de la economía, como la producción de alimentos, así como a territorios locales.
También expresa la intención de crear “un marco jurídico atractivo que ofrezca incentivos fiscales y garantías a los inversionistas extranjeros, particularmente en sectores estratégicos como biotecnología, energía y alimentos”. Una ley de inversión extranjera está en el calendario de la Asamblea Nacional para este año, según el documento.
En su preámbulo, el plan alude a “tiempos diferentes” y pide hacer las cosas “de manera diferente”. Pero, desde las imágenes incluidas de Fidel Castro y un diagrama que explica la planificación central de cinco y diez años en Cuba, hay poco que anticipe un cambio. La mayor parte de sus 102 páginas son ajustes a metas ya establecidas en su versión del año pasado, junto con llamados generales a aumentar la producción, reducir la burocracia y ampliar las exportaciones, sin detalles sobre cómo hacerlo y con poca conexión a la difícil realidad que enfrenta el país.
El gobierno dio a conocer el plan en un momento de alta tensión, en medio de conversaciones con la administración Trump y de las amenazas del presidente Donald Trump de “apoderarse de Cuba”.
La vida en Cuba se ha visto trastornada por la falta de combustible y por cortes de energía paralizantes a causa de la degradada red eléctrica del país y la suspensión de envíos de petróleo desde Venezuela y México por la presión de Estados Unidos. El lunes, el petrolero ruso Anatoly Kolodin comenzó a descargar más de 700, 000 barriles de petróleo en Matanzas, un alivio temporal para una población ya agotada.
Los funcionarios cubanos han sido tajantes en que los cambios políticos no están sobre la mesa y que planean resistir en caso de una acción militar estadounidense. En conversaciones privadas, funcionarios cubanos han buscado consejos sobre cómo mejorar las relaciones con Estados Unidos, pero también han expresado reticencia a aceptar cambios en el liderazgo cubano, en particular a destituir al presidente impuesto por el régimen, Miguel Díaz-Canel, y han prometido resistir, según fuentes del Herald que pidieron anonimato para describir las conversaciones delicadas.
En su núcleo, el plan económico anual del gobierno refleja esta postura y señala un esfuerzo por asegurar las condiciones mínimas para que el sistema político y económico actual de Cuba pueda sobrevivir.
Su objetivo número uno es “crear condiciones mínimas y evitar un mayor deterioro del entorno actual”. Otros objetivos amplios incluyen modernizar y fortalecer las empresas estatales y aumentar los ingresos en moneda extranjera también a través de remesas de cubanos en Miami y otros lugares.
El gobierno también quiere “diseñar una estrategia financiera para apoyar las exportaciones y burlar el bloqueo”, en referencia al embargo estadounidense, e identificar acreedores que estén dispuestos a canjear deuda por bienes raíces, según el documento.
Contemplados en el plan hay además recortes al presupuesto estatal, los subsidios a la población, y a las inversiones del gobierno y la creación de nuevos impuestos que probablemente recaerán sobre el incipiente sector privado de la isla, lo que indica que el gobierno está trasladando el costo de su plan de supervivencia a cualquier precio a la población.
El plan es, en sí mismo, un claro ejemplo de la burocracia enrevesada y la toma de decisiones centralizada del sistema comunista.
Varios objetivos enumerados en los documentos son el tipo de cosas por las que la mayoría de los gobiernos no se preocupan, como “alcanzar, como promedio, más de 30 libras per cápita por habitantes de viandas, hortalizas, granos y frutales”. Otros son pasos que hubieran sido bienvenidos hace una década, pero que hoy harán poca diferencia, como considerar “extinguir” algunas de las empresas estatales que reportan pérdidas.
Algunas metas simplemente reflejan cómo la crisis ha hecho retroceder al país, como, por ejemplo, “potenciar los medios de tracción animal para la preparación de tierra, acarreo y distribución de alimentos”.
El lunes, el secretario de Estado Marco Rubio ofreció una crítica contundente de los problemas de Cuba y afirmó sin rodeos que la administración quería ver cambios económicos y políticos de la mano.
“Cuba tiene un modelo económico que no funcionaría en ningún lugar del mundo”, dijo Rubio a Fox News. “Literalmente no hay economía. Y, lamentablemente, las personas a cargo del aparato de gobierno allí son tanto incompetentes como incapaces de resolver estos problemas”.
“Creo que Cuba necesita dos cosas: reformas económicas y reformas políticas. No se puede arreglar su economía si no cambian su sistema de gobierno”, añadió. “Están en muchos problemas, no hay duda, y tendremos más noticias sobre eso bastante pronto. También estamos trabajando en eso”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de abril de 2026, 7:35 p. m..