Venezuela

‘Me salvé por diez minutos’: madre pide rescatar a sus hijas bajo los escombros en Venezuela

Desireé Kleiber Bolívar sobrevivió a los dos terremotos que devastaron Venezuela. Había salido de su trabajo y el transporte la dejó a pocos minutos de su casa antes de que la tierra comenzara a sacudirse. Sin saberlo, ese breve margen de tiempo le salvó la vida.

Sus dos hijas, en cambio, quedaron atrapadas bajo los escombros de lo que fue su hogar.

Bolívar vivía junto a sus hijas, Estefany Vanesa Infante Bolívar, de 22 años, y Patricia Andrea Infante Bolívar, de 19, en la torre A del edificio OPP-22 Simón Bolívar, ubicado en Caraballeda, sector Caribe, playa Los Cocos, en el estado La Guaira.

Estefany Vanesa estudia Diseño en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte). Patricia Andrea cursa estudios en la Escuela de Música y forma parte de la Sinfónica de La Guaira como violinista.

La torre, de 12 pisos y 98 apartamentos, colapsó por completo. Para remover los escombros se requiere maquinaria pesada, pero hasta ahora solo hay un tractor en el sector que únicamente retira tierra, explicó la venezolana.

La Guaira, en la costa centro-norte de Venezuela, fue la zona más golpeada por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el país el 24 de junio.

Los sismos han dejado al menos 2,295 muertos y 11,267 heridos, según las cifras oficiales divulgadas la tarde del miércoles.

Salvar la vida por 10 minutos

“Yo estaba trabajando en el aeropuerto. El transporte me dejó y no habían pasado más de diez minutos cuando comenzó el terremoto. Estaba a poca distancia de mi casa, pero ya no pude llegar porque los edificios empezaron a desplomarse”, relató en entrevista con el Nuevo Herald.

Recordó que durante la emergencia varias edificaciones se incendiaron mientras la gente corría desesperada intentando escapar de los derrumbes.

También contó que vio personas caer desde los edificios y encontró víctimas mortales y heridos graves en las calles.

“Fue horrible, fue horrible. Vi caer personas de los edificios. Había vivos y muertos por todas partes”, dijo.

Cuando el movimiento telúrico cesó y logró llegar al lugar donde vivía, solo encontró una montaña de escombros.

Desirré Kleiber Bolívar junto con dos personas que ayudan en las labores de rescate en La Guaira, Venezuela.
Desirré Kleiber Bolívar junto con dos personas que ayudan en las labores de rescate en La Guaira, Venezuela. Desirré Kleiber Bolívar/cortesía

Según una evaluación preliminar basada en imágenes satelitales publicada por la agencia espacial estadounidense NASA, más de 58,000 edificios resultaron probablemente dañados o destruidos.

Vecinos y sobrevivientes comenzaron de inmediato a remover los escombros con picos y palas para intentar rescatar a quienes permanecían atrapados. Sin maquinaria pesada, sin embargo, el avance ha sido mínimo, aseguró Bolívar.

Aun así, permanece cada día frente al edificio donde vivía con sus hijas, esperando que puedan rescatarlas, al igual que a otras personas que siguen atrapadas.

Por las noches duerme en las inmediaciones del lugar sobre colchones, telas y otros objetos recuperados entre los escombros. Explicó que muchas familias afectadas han improvisado refugios porque, según afirmó, la ayuda recibida hasta ahora ha sido insuficiente.

‘Necesitamos con urgencia maquinaria pesada’

La madre pidió reforzar las labores de rescate en la zona más afectada y cuestionó la escasez de maquinaria para atender el colapso de los edificios. A su juicio, debieron desplegarse más equipos para acelerar las operaciones de búsqueda.

También aseguró que numerosos vecinos y sobrevivientes permanecen desesperados por encontrar a sus familiares, pero siguen sin contar con el equipo necesario para intervenir las estructuras colapsadas.

Según su testimonio, los rescatistas internacionales han detectado personas entre los escombros, pero las labores de remoción continúan realizándose principalmente con palas y picos, apoyados por un tractor que —afirmó— solo puede retirar tierra y no romper las estructuras de concreto.

Añadió que esa situación ha limitado el número de personas que han podido ser rescatadas.

La madre de las dos jóvenes desaparecidas cuestionó la respuesta del régimen chavista ante la emergencia y sostuvo que la zona donde se registró el epicentro del terremoto sigue sin recibir la maquinaria necesaria para las labores de rescate.

“Cómo es posible que la presidenta (encargada) Delcy Rodríguez, no ha mandado maquinaria aquí donde hubo el epicentro del terremoto. Esa señora no ha hecho las cosas bien”, cuestionó.

Escombros de la torre A del edificio OPP-22 Simón Bolívar, ubicado en Caraballeda, sector Caribe, playa Los Cocos, La Guaira. El edificio colapsó por los terremotos en Venezuela.
Escombros de la torre A del edificio OPP-22 Simón Bolívar, ubicado en Caraballeda, sector Caribe, playa Los Cocos, La Guaira. El edificio colapsó por los terremotos en Venezuela. Desireé Kleiber Bolívar/cortesía

Sostuvo que debieron desplegarse equipos pesados para atender los edificios colapsados y consideró que, por cada tres estructuras afectadas, debería haber al menos una máquina dedicada a las labores de búsqueda.

También afirmó que la ayuda enviada ha sido insuficiente y sostuvo que debieron trasladarse mayores cantidades de agua, alimentos no perecederos, pañales, ropa, sábanas y carpas para atender tanto a los damnificados como a quienes permanecen colaborando en las labores de rescate.

La mujer aseguró que, ocho días después del terremoto del 24 de junio, aún no ha recibido una respuesta que, según dijo, permita acelerar la búsqueda de las personas que continúan desaparecidas bajo los escombros.

‘Tenemos la fe viva’

Pese al paso de los días, mantiene la esperanza de que sus dos hijas sean rescatadas con vida, al igual que otras personas que permanecen desaparecidas.

Esa esperanza se fortaleció después de que rescatistas internacionales lograran sacar con vida a Hernán Gil, de 44 años, tras permanecer ocho días atrapado entre los escombros.

“Hasta ahora tenemos la fe viva, esperando en Dios que las manos humanas que están trabajando aquí puedan encontrar vida”, dijo.

Ocho días después de los devastadores terremotos y tras más de 70 horas de trabajo ininterrumpido, equipos de rescate de varios países, liderados por los Bomberos de Chile, lograron sacar con vida a Gil, quien fue trasladado a un centro asistencial y se encuentra en buenas condiciones.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de julio de 2026 a las 2:53 p. m..

Sonia Osorio
el Nuevo Herald
Cubro temas de América Latina, judicial, negocios y locales relacionados con la comunidad latinoamericana. Gran parte de mi carrera la desarrollé en agencias internacionales de noticias. Mis trabajos de investigación han recibido premios de la FSNE y SPJ Sunshine State. Soy periodista venezolana.
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