Incertidumbre migratoria influye en mercado de bienes raíces en Florida. ‘Me regreso, no puedo vivir aquí’
Al fin los compradores tienen la sartén por el mango en la Florida. El aumento del inventario y del tiempo que las propiedades permanecen en el mercado es una realidad, a la que se suma la competencia de los urbanizadores por ofrecer incentivos para vender nuevos vecindarios y edificios, en un momento en que los precios están estabilizándose o bajando, dependiendo de la región en que se encuentren.
A este cóctel que tradicionalmente beneficia a los compradores de bienes raíces, se suma un factor nuevo. La incertidumbre de muchos propietarios con el clima migratorio en el país los está llevando a vender sus casas rápidamente para recibir la ganancia de la plusvalía o equity en su propiedad durante la subida de precios que experimentó el mercado en los años posteriores a la pandemia, cuando la Florida se convirtió en imán para compradores de otros estados.
“Hay gente que se está yendo, que me está llamando y pidiéndome comparables para poner en venta su casa. ‘Me regreso, no puedo vivir aquí’ ”, contó a el Nuevo Herald Gisela Rojas, bróker de Caissa Realty Investment, sobre los reclamos de algunos de los que fueron sus clientes en el pasado que hoy vuelven a ella para que los ayude a obtener buenos términos de venta.
Rojas, muy activa en sus redes sociales ofreciendo consejos a los hispanos para conseguir el sueño americano de ser propietarios, dijo que muchos de los nuevos listings o propiedades que recibe para poner a la venta son “personas que se están regresando a Colombia, México, Venezuela y que están buscando otros sitios como España para empezar una nueva vida.
“Lo estoy viendo de cerca, la mayoría está en una indefinición migratoria”, señala Rojas. “Ya habían hecho el sueño americano sin ser residentes, con muchos esfuerzo”.
Muchos inmigrantes compraron aprovechando ventajas de préstamos federales del FHA, que permiten comprar con una entrada inicial baja, alrededor de 3.5%, y de otras ayudas para primeros compradores. Además se convirtieron en propietarios cuando los intereses hipotecarios estaban muy bajos, en porcentajes que es muy difícil que se consigan ahora cuando las hipotecas están un poco por debajo del 7%.
Las ventajas para comprar de los residentes no permanentes terminaron cuando el gobierno de Estados Unidos eliminó a partir del 25 de mayo el acceso a los préstamos hipotecarios de la FHA para beneficiarios del DACA, del Estatus de Protección Temporal (TPS) y solicitantes de asilo. Esto afecta a venezolanos, haitianos, nicaragüenses y hondureños, y también a muchos cubanos que no tienen un estatus migratorio definido.
El argumento del gobierno es que este tipo de ventajas deben reservarse para los residentes permanentes y ciudadanos, que enfrentan dificultades para comprar en un mercado poco asequible.
En la mayor parte de la Florida una persona sola debe ganar alrededor de $80,000 para adquirir una propiedad, y en ciudades más caras como Miami, Doral, Pembroke Pines y Weston, cerca de $140,000.
A los precios que aun se mantienen altos en Miami-Dade, sobre todo en comparación con los salarios, se suma que los compradores de la zona metropolitana de Miami, que incluye Fort Lauderdale y West Palm Beach, pagan tasas hipotecarias por encima del promedio nacional.
Hipotecas en un mercado favorable a compradores
Aquellas personas con un estatus migratorio no definido que compraron hace algunos años disponen hoy de un capital inmobiliario significativo y para salvarlo están vendiendo con premura, dijo Rojas, apuntando que muchos están recurriendo a las hipotecas asumibles, en la que el comprador asume la hipoteca original del comprador, con términos similares.
Este tipo de traspaso se puede hacer con las hipotecas FHA y VA (para veteranos), pero no con las hipotecas convencionales, que tienen una provisión que indica que el balance de la hipoteca debe saldarse en la venta.
Rojas señala que en un momento en que las propiedades están permaneciendo de 90 a 120 días en el mercado los compradores pueden obtener muchas prebendas de los vendedores y también de los urbanizadores, que están tratando de mover las ventas de las nuevas construcciones.
“Las constructoras están dando incentivos. Ayer pude poner un contrato para una nueva casa de $600,000 y le dieron $38,000 al comprador para gastos de cierre”, dijo Rojas.
Las tasaciones de las propiedades también están viniendo por debajo del precio de venta, a veces $30,000 menos, lo que da más espacio de maniobra a los compradores que pueden llevar a los sellers a rebajar la propiedad, indicó.
Con un mercado a su favor, los compradores deben buscar alternativas para financiar su propiedad. Los que no puedan aspirar al FHA, pueden ver si califican para un préstamo convencional para el que solo deben aportar el 1% del precio de compra porque el banco o prestamista contribuye hasta un 2% para completar el pago inicial.
También existen otros programas que requieren que el comprador tenga ingresos bajos o limitados, como HomeReady Mortgage y Home Possible.
“La tasa de interés queda más alta que en el FHA, pero por debajo de 7%”, dijo Rojas.
Ofertas e incentivos para alquilar en Florida
El mercado de alquileres tiene una tendencia a la baja, en especial en la parte central de la Florida, alrededor de Orlando, apunta Rojas. No nota, sin embargo, que bajen los precios en Miami y otras ciudades con alta demanda, aunque se aprecia un mayor inventario.
“Hay muchos condominios nuevos para alquilar, y dan incentivos, como tres meses de renta gratis, y no hay que poner depósito”, dice Rojas.
La agente de bienes raíces también ve grandes oportunidades para los inversionistas, que pueden comprar propiedades a la baja en zonas que luego se van a revalorizar, en las que mientras pueden obtener un retorno del alquiler mensual.
“Estamos hablando de dos realidades porque están llegando inversionistas extranjeros, que vienen a buscar a la gente que está desesperada por salir de una propiedad”, concluye Rojas.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de julio de 2025, 3:55 p. m..