Más que el puesto, Marco Rubio se juega su futuro político
Una futura candidatura presidencial de Marco Rubio pende de los resultados de las elecciones del martes, cuando el senador republicano de origen cubano se mida con el representante demócrata Patrick Murphy para mantener su influyente asiento en el Senado.
El puesto le permitiría al senador de 45 años nacido en Miami mantener un alto perfil a nivel nacional, con el ojo puesto en las elecciones del 2020. Pero los resultados son también clave para su partido, que está luchando por mantener el control del Senado.
Tras una fallida apuesta por la candidatura presidencial republicana, Rubio cambió de opinión, se presentó a la reelección en el verano y arrasó en las primarias republicanas. Ahora va ganando a Murphy en las encuestas más recientes, por un promedio de cinco puntos, según RealClearPolitics, en una contienda que se acerca al final más cerrada que lo esperado.
Aunque está por debajo en el voto hispano total, sobre todo por el peso de los puertorriqueños, Rubio mantiene la ventaja entre los cubanos y los hispanos de otras nacionalidades, además del voto de los estadounidenses blancos en el estado, según una reciente encuesta de Univision.
“No puedo vaticinar los resultados pero las encuestas le han favorecido a Rubio y esa tendencia no ha cambiado de manera significativa”, comentó Eduardo Gamarra, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Internacional de la Florida.
Según el experto, las recientes revelaciones sobre nuevos correos electrónicos supuestamente relacionados con Clinton, que aparecieron en una laptop de una de sus asistentes, favorecen a Rubio porque “hizo mucho ruido”, lo cual podría ayudar a mobilizar a algunos votantes.
El senador ha usado las revelaciones para combinar en sus ataques a Clinton y Murphy. Según un reporte publicado el miércoles por The Hill, el FBI estaría investigando alegaciones sobre un supuesto esquema de donaciones ilegales que involucra a un donante de Murphy, proveniente de una acaudalada familia saudita.
Murphy respondió a el Nuevo Herald que las alegaciones eran “frívolas” y que un grupo conectado a Rubio estaba detrás de ellas.
Rubio también ha resaltado su recórd sobre sus logros ante los de su rival. El senador mencionó a el Nuevo Herald que ha logrado la aprobación de leyes para ayudar a los veteranos, a las niñas víctimas de tráfico humano, así como la imposición de sanciones al gobierno de Nicolás Maduro y al grupo terrorista Hezbolá, además de su trabajo diario por la democracia en Cuba.
“Por otro lado, mi contrario, en sus cuatro años en el Congreso, no puede mencionar concretamente uno solo de sus logros. ¿Sabe usted por qué? Porque no ha logrado nada”, escribió el senador en un mensaje enviado por correo electrónico.
Pero los demócratas no dan por perdida la campaña.
Aunque habían cancelado varios millones para ayudar a Murphy en las últimas semanas, un súper PAC conectado al líder de la minoría en el Senado, Harry Reid, destinó nuevos recursos a su campaña y Murphy comenzó a beneficiarse de comentarios realizados por Hillary Clinton y el presidente Barack Obama. Obama incluso apareció en un anuncio en español para llegar a los latinos, entre quienes Murphy es menos conocido –un 30 por ciento no lo conoce aún, según la misma encuesta de Univisión–, y ha criticado a Rubio en varios de sus actos de campaña por Clinton, incluido el más reciente en la Universidad Internacional de la Florida el jueves.
“Patrick Murphy tiene los mismos valores de Clinton. A diferencia de su oponente Marco Rubio, Patrick no rechaza lo que tiene que hacer. A diferencia de su oponente, él sí se presenta al trabajo…No se alejó de la comunidad latina de Florida cuando las cosas se pusieron duras”, dijo para recordar a los votantes algunas de las críticas al senador por la Florida que afloraron durante las primarias republicanas para elegir candidato a la Casa Blanca.
Por su parte, Murphy ha utilizado a Donald Trump como la mejor arma para atacar a Rubio. Luego de un agrio enfrentamiento durante la contienda presidencial, en las que le llamó “la persona más vulgar” que ha aspirado a la Casa Blanca, Rubio se vio luego ante la disyuntiva de apoyar o no al candidato de su partido, y finalmente lo hizo, aunque luego se ha negado a hacer campaña junto a él.
Murphy no ha perdido oportunidad de recordárselo a los votantes.
“Marco Rubio… tuvo el peor récord de votación de cualquier senador de Florida en casi 50 años y apoya al abusador sexual Donald Trump como presidente. Los floridanos quieren un senador que pelee por ellos y Marco Rubio no es ese senador”, comentó Murphy a el Nuevo Herald.
Rubio asegura que él está dispuesto a enfrentarse a Trump, si este saliera electo, por ejemplo, en el tema de la inmigración.
“El Senado es una rama legislativa para mantener un control y balance, no para estar de acuerdo en todo con el Presidente. Yo soy el único candidato en esta contienda dispuesto a oponerme a las malas ideas del próximo Presidente, inclusive si vienen de mi propio partido”, comentó.
Ataques aparte, Rubio y Murphy compiten por convencer a los votantes hispanos de ser el mejor candidato. El demócrata defiende una reforma de inmigración y la aprobación de la ley conocida como DREAM Act y su mensaje se ha centrado en el apoyo a la clase media, el aumento del salario mínimo y el pago igualitario a hombres y mujeres.
El republicano, quien ha sido criticado por su propio partido por sus ideas sobre inmigración, ahora propone un plan que incluye una reforma del sistema migratorio, asegurar las fronteras y la posibilidad de un camino a la ciudadanía para quienes hayan pagado sus impuestos y no hayan cometido delitos, incluidos los “Dreamers”—jóvenes indocumentados que llegaron al país siendo niños, según delineó en su respuesta a el Nuevo Herald.
Ambos chocan más claramente en el tema de Cuba. Rubio ha sido una de las voces más críticas de la política de Obama y el llamado “deshielo”. Murphy por su parte apoya a Obama y favorece una política que “mire hacia el futuro” aunque dijo que las violaciones a los derechos humanos eran “inaceptables”.
“Yo no me opongo a los cambios para Cuba, pero sí me opongo a la política errada de la administración de Obama que continúa otorgándole concesiones al régimen para enriquecerse y negándole oportunidades y libertades al pueblo”, argumentó Rubio. “Un ejemplo de esto es que recientemente con el Huracán Mathew se trató de enviar ayuda para el pueblo y el gobierno de Cuba se negó, diciendo que no necesitaban la ayuda del imperio. El cambio tiene que ser recíproco, si no, es una farsa para el beneficio de los Castro”, agregó.
La campaña se mantiene cerrada y, como en las presidenciales, los resultados dependerán también del por ciento de votantes que acuda a las urnas. Según Gamarra, Murphy debe estar atento al voto afroamericano y al voto puertorriqueño, mientras que Rubio podría beneficiarse de un por ciento de republicanos que si bien inicialmente se alejaron de Trump y el partido, “ahora están regresando”.
Nora Gámez Torres: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de noviembre de 2016, 5:12 p. m. with the headline "Más que el puesto, Marco Rubio se juega su futuro político."