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‘Es fraude’: Republicanos cambiaron el partido político de más de cien electores sin permiso

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Engaño de Puerta en Puerta

Un equipo de reporteros del Miami Herald y el Nuevo Herald entrevistó a 141 votantes que vivían en complejos de viviendas de bajos ingresos en Hialeah y Little Havana cuyas afiliaciones partidarias fueron cambiadas sin su conocimiento o consentimiento. La investigación reveló que la mayoría de ellos fueron cambiados por encuestadores que trabajaban para el Partido Republicano de Florida.


Al principio, Nelia Estévez no creía que su registro de votación pudiera haber sido cambiado sin ella saberlo para reflejar un nuevo partido político. Para esta inmigrante cubana de 69 años, el voto es sagrado y estaba segura de su afiliación política, según le dijo a una reportera del Miami Herald que la visitó.

“He sido demócrata desde el día en que me hice ciudadana”, dijo Estévez mientras rebuscaba la correspondencia que había recibido del departamento de elecciones. Tenía cada carta cuidadosamente etiquetada por año y guardada en una caja plástica. Sacó una tarjeta de votación tras otra mostrando lo mismo –Demócrata– hasta que encontró la tarjeta más reciente, y ahí estaba: “Partido Republicano de la Florida”.

“¡Me lo cambiaron!”, dijo. “¿Quién haría esto?”

Los registros del departamento electoral de Miami-Dade tenían la respuesta: habían sido las personas que trabajaron registrando electores para el Partido Republicano de la Florida. Ellos presentaron el formulario que cambió a Estévez de demócrata a republicana el 22 de diciembre de 2021. Luego, los representantes del partido republicano entregaron una segunda planilla, marcándola nuevamente como republicana, según los registros del departamento.

Estévez ni siquiera recuerda haber hablado con ellos.

En total, 22 electores de Vernon Ashley Plaza, el complejo de viviendas públicas en Hialeah donde vive Estévez, dijeron a reporteros del Herald que su afiliación política también había sido cambiada sin su conocimiento o consentimiento. Según muestran los registros, todos ellos se convirtieron en republicanos y todos sus documentos fueron presentados a la comisión electoral del condado por el Partido Republicano.

Según descubrió una investigación del Miami Herald y el Nuevo Herald, ese mismo patrón se repitió en complejos de viviendas de bajos ingresos en Hialeah y La Pequeña Habana. Un equipo de reporteros visitó ocho de los 10 lugares donde los datos de registro de votantes mostraron un número inusualmente alto de electores que cambiaron de un partido a otro el año pasado. Los periodistas tocaron todas las puertas en las que la afiliación política de alguien había cambiado.

Cuatro de cada cinco votantes que hablaron con el Herald –141 en total– dijeron que su afiliación política había sido cambiada sin su conocimiento. En todos los casos, excepto en seis, los registros muestran que habían sido inscritos recientemente como republicanos por representantes del Partido Republicano de la Florida. (Los otros cuatro se habían mudado hacía poco tiempo y sus formularios de inscripción para votar fueron enviados a través del Departamento de Vehículos Motorizados. Los dos restantes fueron registrados como republicanos, pero por representantes del Partido Demócrata, según los datos).

Los reporteros del Herald visitaron el departamento de elecciones y revisaron el historial de registro de cada votante para determinar cuándo y por cuál organización autorizada para registrar electores se hicieron los cambios de afiliación política.

Solo 16 personas dijeron al Herald que tuvieron la intención de cambiar su registro electoral el año pasado. Todos ellos se cambiaron a republicanos. Otros once no dieron respuestas claras.

Al igual que Estévez, muchos de los electores que hablaron con el Herald no se dieron cuenta de que se había realizado un cambio en su afiliación política hasta que fueron visitados por los reporteros. En general, muchas eran personas mayores; el promedio de edad fue de 75 años. A menudo eran inmigrantes naturalizados o de primera generación procedentes de Cuba, Colombia, la República Dominicana u otras partes de Latinoamérica.

Muchos describieron haber sido engañados por los trabajadores de campaña que decían que les ayudarían a obtener una nueva tarjeta de identificación de votante, actualizar sus domicilios o verificar sus firmas. (Obtener una nueva tarjeta de elector o actualizar los domicilios solo es necesario si un votante se ha mudado recientemente, y puede hacerse por internet, a través del DMV cuando se actualiza la tarjeta de identificación).

Algunos no recuerdan haber tenido conversaciones sobre sus registros en absoluto, aunque los expedientes muestran que sus formularios fueron presentados por promotores de campaña del Partido Republicano. Estas personas a menudo visitaron al mismo votante más de una vez y entregaron varias planillas indicando afiliación con el partido republicano.

Según el Estatuto 104.011 del Estado de la Florida, presentar deliberadamente información falsa para el registro de votantes es un delito de tercer grado, castigado con hasta cinco años de prisión y multas de hasta $5,000.

Muchos electores entrevistados por el Herald también han dado sus declaraciones juradas a investigadores de la oficina de la Fiscalía de Miami-Dade como parte de su investigación para descubrir si hubo fraude de registro de votantes.

En respuesta a los hallazgos del Herald, Helen Aguirre Ferré, directora ejecutiva del Partido Republicano de la Florida, dijo en un correo electrónico que el partido “cumple todas las leyes aplicables relacionadas con el registro de votantes” y que su protocolo es “revisar cada preocupación con nuestros proveedores [de registro de votantes] con prontitud”.

Añadió: “Seamos sinceros, es sospechoso que estos reportes hayan surgido inmediatamente después de que los republicanos de la Florida superaran a los demócratas en el registro de votantes en cifras récord”.

Aguirre declinó hablar con las reporteras.

Ferré tiene razón en que los republicanos recientemente superaron a los demócratas en miembros del partido en todo el estado. Al 31 de enero, había casi 67,500 más republicanos que demócratas registrados.

John McKager “Mac” Stipanovich, ex estratega republicano de Florida y jefe de personal del gobernador republicano Bob Martínez, quien desde entonces dejó el partido, dijo que la investigación del Herald, que desarrolla reportaje de WPLG Local 10 News, sugiere que podría haber habido un esfuerzo organizado para reforzar la idea de que los votantes hispanos del sur de Florida estaban huyendo del Partido Demócrata.

“Me parece que es parte de los mensajes y el regodeo de los republicanos de Florida sobre sus ganancias en el registro”, dijo Mac Stipanovich, un ex estratega republicano que ha criticado al partido últimamente, sobre los esfuerzos de cambio de partido.
“Me parece que es parte de los mensajes y el regodeo de los republicanos de Florida sobre sus ganancias en el registro”, dijo Mac Stipanovich, un ex estratega republicano que ha criticado al partido últimamente, sobre los esfuerzos de cambio de partido.

“Me parece que es parte de los mensajes y del regodeo de los republicanos de la Florida sobre sus ganancias en los registros”, añadió Stipanovich. “Es parte del esfuerzo para crear una sensación de impulso e inevitabilidad sobre la fuerza del Partido Republicano entre los votantes hispanos en la Florida. Esto les permite decir: ‘Mira lo que está pasando en la Florida, en Miami-Dade. Los votantes hispanos están abandonando el partido demócrata. Únanse a las filas’”.

Mientras tanto, en La Pequeña Habana, María Sánchez, de 73 años, dijo que tuvo varios días difíciles después de descubrir que su registro había sido cambiado sin su conocimiento. No estaba particularmente molesta por el cambio de partido, dijo Sánchez, sino por la humillación de haber sido engañada.

“Me he sentido muy mal porque estoy viendo que están abusando de las personas mayores. Yo todavía tengo la mente bastante clara, pero aquí viven personas de 90 y 92 años y los engañan así”.

Sánchez –quien reside en las Haley Sofge Towers, uno de los edificios de viviendas de bajos ingresos de Miami donde surgieron algunas de las primeras denuncias de fraude en el registro de votantes– solo se dio cuenta de lo sucedido tras recibir una llamada del departamento de elecciones.

“Me siento burlada, humillada… de verdad que sí”, dijo.

María Sánchez, de 73 años, es fotografiada en su casa en Haley Sofge Towers en el barrio de La Pequeña Habana de Miami el martes 22 de febrero de 2022. Sánchez explicó que su afiliación partidaria cambió de demócrata a republicana sin su consentimiento.
María Sánchez, de 73 años, es fotografiada en su casa en Haley Sofge Towers en el barrio de La Pequeña Habana de Miami el martes 22 de febrero de 2022. Sánchez explicó que su afiliación partidaria cambió de demócrata a republicana sin su consentimiento. MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

Al igual que Sánchez, muchos electores que hablaron con el Herald estaban molestos por lo que consideraban engaños y ataques al proceso democrático. (“Hay un jueguito ahí”, dijo un hombre). Algunos se preocuparon por cómo corregir su registro. (“Necesito ayuda. No puedo ver bien”, dijo una mujer mientras trataba de leer el sitio web del departamento de elecciones en su teléfono). Algunos estaban más preocupados por verse atrapados en problemas políticos. (“Estoy muy preocupada”, dijo una mujer una y otra vez. “Tengo las rodillas malas y simplemente no puedo lidiar con esto encima de todo lo demás”).

Otros se mostraron indiferentes. (“A pesar de todo soy independiente y voy a votar por quien quiera”, dijo una mujer). Y un puñado de personas estaban contentas con los cambios. (“Siempre he sido republicano”, dijo un hombre, aunque su registro de votantes mostraba lo contrario y confirmó que no había accedido a actualizar su registro de partido en el último año).

La mayoría de los votantes cuyo partido se cambió sin su consentimiento estaban registrados previamente como demócratas, aunque una considerable minoría no tenía ninguna afiliación política, según muestran los registros de votantes.

Las operaciones políticas para registrar votantes suelen enfocarse en residencias densamente pobladas. Los registros de votantes muestran que cada año un puñado de electores en estos lugares cambia su afiliación política. Pero, en ese sentido, el 2021 fue único.

Los reporteros del Herald entrevistaron a votantes en Hialeah Residence, Robert King High Towers, El Sol Condominium, Vernon Ashley Plaza, Haley Sofge Towers, Brisas Del Rio y Courtly Manor Mobile Home Park, donde alrededor de uno de cada cinco votantes cambió su afiliación política en 2021, una tasa que antes era inaudita, según muestran los registros de votantes. En Haley Sofge Towers, la mitad del total de electores registrados había cambiado de partido durante el año pasado.

Anteriormente, las personas que vivían en esos edificios cambiaban de no tener ninguna afiliación política para afiliarse a cualquiera de los dos principales partidos políticos en tasas casi iguales. Los cambios a los republicanos nunca supusieron más de la mitad del total.

En 2021, el 94% de las personas que cambiaron de partido pasaron a ser republicanos –la mayoría estaban originalmente registrados como demócratas.

Aunque el Partido Republicano siempre tuvo una fuerte base de apoyo entre la población cubana de esas áreas, los datos muestran que la campaña de registro de 2021 hizo que los electores afiliados con el partido Republicano se convirtieran en la mayoría de los votantes en todos menos uno de los lugares visitados por el Herald.

Una revisión de los registros de votantes en todo el estado no reveló tendencias similares fuera del sur de la Florida.

El senador Joe Gruters, republicano de Sarasota y presidente del RPOF, dijo que no estaba al tanto de los hallazgos del Herald que se habían presentado al partido, pero dijo que el partido “hará todo lo posible para cumplir con la ley y hacer lo correcto”.

“Cualquiera que sea el resultado, lo abordaremos internamente en términos de que, si hay una manzana podrida en alguna parte, la reemplazaremos de inmediato”, dijo Gruters.

Distrito 37

La mayoría de los votantes entrevistados por el Herald residen dentro del Distrito 37 del Senado de la Florida, un distrito de Miami, donde la senadora republicana Ileana García ganó en 2020 por solo 32 votos. Los reporteros entrevistaron a 104 de los electores del Distrito 37 cuya afiliación política cambió y 84 dijeron que el cambio se había hecho sin su permiso.

La contienda del Distrito 37 en 2020 giró en torno a varias alegaciones de fraude a través de un “candidato fantasma”, debido a que se reclutó a un candidato falso que tenía el mismo apellido que el senador demócrata, aparentemente con la intención de confundir a los electores y con el fin de inclinar el resultado a favor de los republicanos. Hasta ahora, el caso ha dado lugar a dos acusaciones y ha revelado la existencia de amplias conexiones de “dinero turbio” con personas de mucho poder a través del estado.

García ha negado haber estado envuelta en ese esquema. La Fiscalía de Miami-Dade también ha dicho que no hay evidencia que demuestre que García conocía el plan o tuvo alguna participación.

En relación al volumen de personas que cambiaron su afiliación política en su distrito, García dijo en un mensaje de texto al Herald que, aunque ni ella ni su campaña han estado registrando votantes, ella cree en conectar con electores en su distrito sin importar cuál partido apoyen.

“Mi trabajo como senadora en el distrito 37 refleja que la afiliación política no influye en las prioridades por las que lucho en el distrito”, dijo.

El resto de los votantes entrevistados por el Herald vivían en el distrito 36, donde el republicano Manny Díaz Jr. ha sido senador estatal desde el 2012.

Juan-Carlos Planas, abogado electoral y ex representante estatal del Partido Republicano que ahora es demócrata, dijo que los datos del Herald sugerían un esfuerzo coordinado del Partido Republicano en esas áreas.

“El hecho de que se dirijan a nuestros ciudadanos más ancianos es despreciable”, dijo Planas. “Esta gente está en viviendas públicas. Son los oprimidos”.

Además de falsificar un registro, Planas dijo que cambiar el partido de los electores sin su consentimiento también pudiera violar el estatuto que prohíbe interferir con “el libre ejercicio del derecho del elector a votar en cualquier elección”.

Ello se debe a que los votantes que se convirtieron sin saberlo en republicanos no podrían votar en las primarias demócratas de la Florida, que están abiertas solo a los miembros del partido. Violar esa ley es un delito de tercer grado.

“Se podría llamar a esto abuso de ancianos”, dijo Planas.

ENGAÑADOS

La primera vez que dos trabajadores que estaban registrando a los votantes llamaron a la puerta de Ana Luisa Rubio, una residente de 71 años de Robert King High Tower en La Pequeña Habana, que orgullosamente no se ha afiliado a ningún partido político, ella los rechazó, preguntándose por qué querrían que ella rellenara un nuevo formulario de registro en primer lugar.

Pero aproximadamente dos semanas después, los representantes del partido regresaron. Alrededor de noviembre del año pasado, un hombre con un portapapeles con una pila de formularios vacíos llamó a la puerta de Rubio y le dio el mismo discurso que había escuchado la primera vez, que le enviarían una tarjeta de identificación de elector actualizada si rellenaba un nuevo formulario de registro; la misma oferta que ahora sabe recibieron muchos de sus vecinos.

Solo que esta vez, los promotores de campaña la sorprendieron en un momento en el que había bajado la guardia: Era tarde y estaba agotada por la mudanza a un nuevo apartamento, empaquetando y desempaquetando cajas ella sola. El hombre que estaba en la puerta, dice, estaba siendo presionado por un compañero para que terminara la conversación.

“Así que le pregunté: Ok, ¿qué es lo que tú quieres? … ¿Dónde tengo que firmar?”, dijo Rubio, recordando que el representante llenó el resto del formulario por ella.

Ana Luisa Rubio, residente de Robert King High Towers en Miami, cuya afiliación partidaria fue cambiada sin su consentimiento al Partido Republicano luego de una visita de trabajadores de campaña, el martes 22 de febrero de 2022.
Ana Luisa Rubio, residente de Robert King High Towers en Miami, cuya afiliación partidaria fue cambiada sin su consentimiento al Partido Republicano luego de una visita de trabajadores de campaña, el martes 22 de febrero de 2022. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

En diciembre, había recibido por correo una nueva tarjeta de identificación de votante que la identificaba como afiliada al Partido Republicano de la Florida.

“Nunca me perdonaré haber sido tan confiada en ese momento, algo que no soy”.

En ese momento, Rubio no sabía quiénes eran esas personas en su puerta. Se fijó en una insignia, pero no se preocupó por preguntar para quién trabajaban.

Pero otro votante cuya afiliación cambió sin su conocimiento después de recibir la visita de los promotores de campaña en Hialeah Gardens, Noel Almora, de 54 años, sí se percató. Dijo que un hombre y una mujer fueron a su casa para rellenar formularios para él y su esposa. Sospechando de ellos, Almora le tomó una foto de la insignia del hombre.

El hombre era Marlon David Rubio, cuya insignia mostraba que estaba registrando elector para el Partido Republicano de la Florida. Él no respondió a los reporteros del Herald que llamaron a su puerta durante el fin de semana.

Rubio envió al Herald una declaración en la que decía que trabajaba para una empresa de promoción de campaña con sede en la Florida llamada Victory Labs. En la declaración, dijo al Herald que siempre muestra a los votantes su insignia y también lleva una gorra que identifica la campaña para la que trabaja.

Noel Almora, un demócrata que vive en Hialeah Gardens, muestra una foto que tomó de la placa del representante del Partido Republicano que pasó por su casa el año pasado. Un representante republicano cambió su afiliación partidaria a republicana, según muestran los registros de votantes.
Noel Almora, un demócrata que vive en Hialeah Gardens, muestra una foto que tomó de la placa del representante del Partido Republicano que pasó por su casa el año pasado. Un representante republicano cambió su afiliación partidaria a republicana, según muestran los registros de votantes. Rosmery Izaguirre rizaguirre@miamiherald.com

“Yo no he cambiado ninguna afiliación política sin el consentimiento de un votante. Los votantes revisan la forma antes de firmar y proveen su número de licencia o social security para verificar su identidad. . Yo soy creyente en tener elecciones seguras y libres para mantener una democracia y nunca haría algo para comprometer ese proceso”.

Victory Labs confirmó que Rubio trabajaba para la empresa y que habían sido contratados para hacer la inscripción de votantes para el Partido Republicano de la Florida a través de un subcontratista con sede en Arizona llamado September Group LLC.

“Victory Labs trabaja de acuerdo con la ley vigente”, escribió Hillary Koellner, ejecutiva tanto de Victory Labs como de September Group, en un correo electrónico. “No sabemos porqué algunos afirman que no rellenaron y firmaron los formularios de inscripción”.

Koellner dijo que los trabajadores simplemente preguntaron a la gente si estaban registrados o querían actualizar su registro, y luego les ayudaron a rellenar los formularios y les pidieron que firmaran al final de los mismos. Dijo que Victory Labs pagaba a sus empleados por hora, sin bonificación por los registros.

“Para esta campaña específica, los promotores usaron una estrategia ‘en frío’, lo que significa que no tenían información sobre la persona que respondía a la puerta. No tenían una lista de personas a las que dirigirse, sino que eligieron zonas que parecían de alta densidad de viviendas y zonas en las que encontrarían el mayor número de puertas a las que tocar en una proximidad cercana. Los ancianos hispanos no fueron el objetivo”, escribió.

“Los representantes se identificaron claramente como parte del Partido Republicano de la Florida llevando una gorra con las iniciales del partido, una insignia con su foto y su nombre tal y como aparece en su identificación estatal, así como la insignia del partido”.

Koellner dijo que September Group rescindió su contrato con Victory Labs esta semana.

“Victory Labs ya no está llevando a cabo ningún esfuerzo de registro de votantes en Miami-Dade”, dijo.

Los registros estatales de financiación de campañas no muestran que el Partido Republicano de la Florida haya contratado a September Group en el ciclo electoral más reciente.

En el 2018, el Partido Republicano de la Florida le pagó a September Group más de $1 millón, que en su mayoría fueron fondos utilizados para registrar votantes, según muestran los documentos financieros estatales.

Los reporteros del Herald intentaron ponerse en contacto con la segunda representante de campaña, que fue identificada primero por WPLG Local 10 News como María Barek. Un hombre respondió a la puerta de su domicilio a través de un dispositivo de timbre Ring y pidió a los reporteros que se marcharan. Victory Labs confirmó que Barek también trabajaba para la empresa.

Mike Hogan, supervisor de Elecciones del Condado Duval, dijo que los grupos que trabajan inscribiendo votantes deben actuar con cuidado.

Hogan dijo que el pasado mes de junio su oficina descubrió a un grupo que trabajaba inscribiendo votantes, entregando formularios de inscripción con firmas que parecían iguales y que estaban escritas con el mismo bolígrafo. El caso resultó en dos arrestos, dijo Hogan, y los investigadores descubrieron que los representantes de la organización recibían bonos financieros por cada persona que lograban procesar.

“Tanto si eres candidato como una persona que trabaja con enmiendas... si vas a pagarle a un circulador, vas a querer que los documentos que nos lleguen sean precisos y veraces”, dijo Hogan.

LA PELEA CONTRA EL FRAUDE ELECTORAL

DeSantis ha hablado con frecuencia sobre el fraude electoral y la necesidad de una mayor seguridad electoral, y ha impulsado una propuesta para crear un nuevo organismo policial que se dedicaría a investigar las denuncias de fraude. Los demócratas dicen que él y otros republicanos, incluido el expresidente Donald Trump, han exagerado o inventado acusaciones de votación ilegal para justificar el endurecimiento de las reglas a nivel estatal en un intento por desalentar la participación, particularmente entre los negros y otras minorías.

David Jolly, ex congresista republicano del área de Tampa que posteriormente abandonó al Partido Republicano, dijo que los cambios de afiliación políticas merecían la plena atención de investigadores criminales –y potencialmente una demanda civil colectiva de los electores contra el Partido Republicano de la Florida.

“Lo que ocurrió, según refleja su investigación, es que uno de los dos principales partidos de la Florida cambió los registros de los votantes para beneficiarse en una elección, sin importar hasta dónde llegó ese conocimiento en la jerarquía del partido”, dijo. “Eso es un chanchullo. Eso es fraude”.

Jolly, el ex congresista republicano, dijo que el silencio de DeSantis sobre el supuesto fraude cometido por su propio partido político era notable.

“Para un gobernador que cree que la integridad de las elecciones es un problema importante, no hay mayor oportunidad de demostrarlo que la de arremeter contra los republicanos del sur de la Florida que parecen haber hecho esto”, dijo Jolly. “Si Ron DeSantis se toma en serio el fraude electoral en el estado de la Florida, sería la voz principal en esto”.

Liliana Martínez, quien ha trabajado durante años en campañas políticas para cortejar a los hispanos en los centros para ancianos de Miami Beach, dijo que se sintió indignada al enterarse del cambio.

“Nunca en mi vida había visto esto”, dijo Martínez. “Eso es como lavarle el cerebro a una persona que es autónoma en sus decisiones”.

Pero Martínez dijo que la verdad siempre prevalece.

“Todo se sabe”, dijo, “Los seniors son personas respetables y no se van a quedar calladas”.

Detrás del reportaje

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Cómo reportamos esta nota

Un equipo de reporteros del Miami Herald visitó ocho direcciones en Little Havana, Hialeah y Hialeah Gardens, donde los datos muestran algunas de las concentraciones más altas de cambios de afiliaciones políticas en el condado. Las ubicaciones incluyeron Courtly Manor Mobile Home Park, Hialeah Residence, Robert King High Towers, El Sol Condominium, Vernon Ashley Plaza, Haley Sofge Towers y Brisas Del Rio.

En cada lugar, los reporteros tocaron en todas las puertas donde los registros mostraban que la afiliación política de un votante había cambiado en el último año. La única excepción fue Hialeah Residence, donde los reporteros solo pudieron visitar cuatro de los diez pisos antes de que la gerencia les pidiera que se fueran.

De las 340 puertas que tocaron, 168 votantes respondieron y hablaron con los reporteros y 141 de ellos dijeron que el reciente cambio de partido se había realizado sin su conocimiento o consentimiento.

Para determinar cómo se hizo el cambio, los reporteros fueron al departamento de elecciones de Miami-Dade y verificaron el historial de votantes de cada votante que habló con el Herald. La gran mayoría estaba identificado con “11-93”, el código electoral del Partido Republicano de Florida, que está registrada como la organización de inscripción de votantes que entregó el formulario de registro de votantes que provocó el cambio en la afiliación política.

Para leer más sobre nuestros métodos de recopilación de datos, haga clic en la flecha en la esquina superior derecha de este cuadro

Métodología

Se determinó un cambio de partido al comparar la afiliación de partido a partir de enero de un año determinado y enero del año anterior utilizando datos del archivo de votantes de Florida.

Las direcciones se normalizaron en R usando Postmastr.

Una ubicación con una alta concentración de cambios de votantes se determinó según los siguientes criterios:

1) Una dirección postal donde se registraron más de 100 personas para votar.

2) El número de cambios de afiliación política en 2021 fue más del doble del promedio de los cinco años anteriores.

3) Más del 20% del total de votantes registrados cambió de afiliación política en 2021 O más de 40 votantes cambiaron de afiliación política. (Estos criterios se crearon porque superan los máximos de los cinco años anteriores de datos de votantes).

Los reporteros recopilaron datos durante las entrevistas en las que preguntaron a los votantes si tuvieron la intención de cambiar su afiliación oficial a un partido político durante el año pasado. Según la respuesta, el reportero registró “Sí, se cambió a propósito”, “No, no se cambió a propósito” o “Desconocido” si el votante no fue claro en su respuesta o mostró signos de deterioro cognitivo que podrían afectar su memoria. (Algunos votantes reconocieron que tenían demencia).

Algunos votantes respondieron que siempre habían sido republicanos, a pesar de que su registro de votantes decía lo contrario y mostraba un cambio reciente. En esos casos, los reporteros hicieron preguntas de seguimiento para determinar si el votante sabía que estaba seleccionando una afiliación política en algún momento del año pasado. Si no sabían que completaron un formulario en el que seleccionaron un partido, se enumeraron como “No, no se cambió a propósito”. En total, doce votantes que afirmaron haber sido siempre republicanos fueron marcados como “no se cambió a propósito”, según estos criterios.

También se recopilaron datos sobre si se habían visto personas inscribiendo votantes habían visitado el edificio.

De los que dijeron que el cambio se hizo sin su conocimiento, el 64% dijo que recordaba haber visto representantes inscribiendo votantes en su edificio, y el 12% estaba seguro de que no había hablado con los representantes en su edificio. Todos los demás no recordaron o no respondieron a esa pregunta.

Muchos votantes parecían confundir el “Partido Independiente” con NPA (“No afiliado a un partido”), y los datos muestran que en todos estos lugares, los votantes cambiaron entre Independiente y NPA con cierta frecuencia. En el único caso en que un votante que habló con el Herald cambió su registro de NPA a Independiente cuando fue al Departamento de Vehículos Motorizados el año pasado, estaba claro que el votante había confundido los dos términos y, como tal, el votante no estaba incluido en el análisis del Herald.

Otros dos votantes fueron eliminados del análisis del Herald después de una revisión de los registros en el departamento de elecciones del condado. En un caso, los registros mostraban que el votante había fallecido y en el otro, los registros del departamento electoral mostraban que el cambio de partido se había realizado años antes, pero debido a una falla en el sistema de mantenimiento de registros, el cambio no se reflejó en los datos hasta 2021.



Las reporteras del Miami Herald Allie Pitchon y Ana Ceballos y el reportero del Tampa Bay Times Lawrence Mower contribuyeron a este artículo.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de febrero de 2022, 0:57 p. m..

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