Salida de Rubio, un golpe para exiliados más conservadores
La salida de Marco Rubio de la campaña por la nominación presidencial republicana fue un duro golpe para los cubanoamericanos del sur de la Florida que quieren revertir el acercamiento de Estados Unidos a Cuba. Pero los colegas cubanoamericanos en el Congreso del senador republicano de la Florida prometen que ellos seguirán esa lucha contra las maniobras del presidente Barack Obama para pasar por encima del embargo de EEUU a Cuba.
El representante Mario Diaz-Balart admitió que la salida de Rubio – el crítico más prominente de la política de la Casa Blanca con respecto a Cuba – de la campaña presidencial había afectado las esperanzas de que, si hubiera sido electo presidente, él hubiera revertido las medidas unilaterales que ya se ha tomado. Pero Diaz-Balart dijo que él y sus colegas congresuales nunca han dejado de trabajar para asegurar que el público en general entienda la realidad de la vida en Cuba.
“Rubio va a ser extrañado, por su talento, porque él ha sido extremadamente efectivo”, dijo. “Pero nosotros hemos estado ganando estas batallas antes de Rubio, y seguiremos ganándolas después de Rubio”.
Republicanos del sur de la Florida como Diaz-Balart y la representante Ileana Ros-Lehtinen han mantenido durante mucho tiempo posiciones intransigentes en contra de Cuba, pero está por verse si ellos y otros políticos cubanoamericanos cuentan con el capital político para detener a Obama y su agresiva campaña para acabar con más de medio siglo de hostilidad contra la nación isleña. La derrota de Rubio en las primarias de la Florida y la falta de protestas contra las medidas de Obama reflejan cambios en el modo en que gran parte de la población, incluyendo la Florida, ve el tema de Cuba.
“Ellos todavía tienen sus circunscripciones”, dijo Michael Shifter, presidente del centro de investigaciones Inter-American Dialogue (Diálogo Interamericano) en Washington, de los políticos sudfloridanos. “Sus voces se siguen escuchando, pero ellos no cuentan con la cantidad de seguidores que tenían antes. Ahora están solos”.
La comunidad, que antes era invariablemente de línea dura, ha suavizado su posición con respecto a Cuba. Encuestas hechas por el Cuban Research Institute (Instituto de Investigaciones Cubanas) de la Universidad Internacional de la Florida han hecho seguimiento a esa evolución desde 1991, cuando 87 por ciento estaban a favor del embargo, al 2014, cuando 52 por ciento estaban a favor de levantarlo.
Shifter señaló que solamente un pequeño grupo de personas se reunieron a protestar en el barrio de La Pequeña Habana de Miami, el corazón del sentimiento anticastrista, luego que Obama y el gobernante cubano Raúl Castro anunciaron el comienzo de las relaciones bilaterales el 17 de diciembre del 2014.
Desde el anuncio, la administración ha relajado las restricciones a los viajes, eliminado los límites a las remesas y autorizado a compañías estadounidenses a vender a Cuba a crédito.
El subsecretario de Seguridad Nacional de EEUU Ben Rhodes reiteró el miércoles que la administración se proponía hacer que la normalización de las relaciones con Cuba fuera “irreversible”.
William LeoGrande, especialista en América Latina en la Escuela de Asuntos Públicos de la Universidad Americana, alega que Diaz-Balart y Ros-Lehtinen ya no pueden contar con el apoyo del mismo número de colegas republicanos con relación a los asuntos cubanos porque sus propios constituyentes empresariales están interesados en hacer negocios con la isla.
“No creo que haya ya grandes figuras republicanas a nivel nacional que tengan interés en regresar a la antigua política”, dijo LeoGrande.
Diaz-Balart disputa que haya falta de apoyo en el Congreso para detener el acercamiento a Cuba. En los últimos dos años, dijo, los miembros de la Cámara de Representantes han apoyado por lo general legislación contra los cambios en la política hacia Cuba que prohibieron dedicar fondos a ciertos vuelos comerciales y al licenciamiento de embarcaciones marítimas.
“Ellos no están haciendo nada por ayudar al pueblo cubano”, dijo Diaz-Balart de los cambios. “En conclusión, eso es lo que pasa. Miren los hechos. Lo que están haciendo es crear incentivos y hacer negocios con las fuerzas armadas cubanas”.
Aunque el aspirante a la candidatura republicana a la presidencia Ted Cruz, senador de Texas, cuyo padre es de Cuba, ha hablado también en contra de la política de Obama con respecto a Cuba, él no ha hecho de eso una parte significativa de su campaña. Incluso cuando le preguntaron directamente en un reciente debate en Miami si él derogaría la política de Obama, Cruz dijo que sí, y luego cambió a otros temas de política exterior como Irán.
Pero la mayoría de los cubanoamericanos en el Congreso están unidos con relación a ese tema.
Al otro día de que Rubio se retirara de la campaña presidencial, el senador Bob Menéndez, demócrata de Nueva Jersey, y Ros-Lehtinen se presentaron ante el pleno de sus cámaras para expresar su oposición a los planes de Obama de viajar a Cuba. La semana que viene, Obama se convertirá en el primer presidente de EEUU en poner el pie en Cuba en casi 90 años.
“La reunión del Presidente con la sociedad civil es algo a lo que se ha restado importancia de tal forma que el Granma, el periódico oficial de Cuba, afirmó que la visita de Obama destruye el mito de que Cuba viola los derechos humanos”, dijo Ros-Lehtinen ante el pleno de la Cámara. “El líder del mundo libre ha elegido fotografiarse para la posteridad disfrutando de un juego de pelota junto a alguien que es un asesino y un delincuente”.
Menéndez pasó el miércoles casi 40 minutos en el pleno del Senado haciendo una crítica punto por punto de los cambios hechos por Obama a la política hacia Cuba. El acusó al Presidente de violar su promesa de no visitar a Cuba a menos que hubiera mejoras tangibles en el respeto a los derechos humanos.
“El Presidente cuenta con la atención de todo el país, de modo que él puede hablar en términos generales, pero esos términos generales son completamente inexactos”, dijo Menéndez a McClatchy más tarde. “Y en muchos casos simplemente no son ciertos”.
Correo electrónico: fordonez@mcclatchydc.com; Twitter: @francoordonez
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2016, 10:21 p. m. with the headline "Salida de Rubio, un golpe para exiliados más conservadores."