¿La piratería rusa puede entorpecer las elecciones? EEUU investiga
Agencias policiales y de inteligencia de EEUU están investigando lo que consideran una operación encubierta a gran escala de Rusia en Estados Unidos para sembrar la desconfianza pública en las próximas elecciones presidenciales y en las instituciones políticas, congresuales y de inteligencia de EEUU.
El objetivo de la investigación es entender el alcance y la intención de la campaña rusa, la cual incorpora herramientas cibernéticas para piratear los sistemas usados en el proceso político, lo cual aumenta la capacidad de Rusia para hacer cundir la desinformación.
El esfuerzo por entender mejor las operaciones de influencia encubierta de Rusia está encabezado por James R. Clapper Jr., director de Inteligencia Nacional (DNI).
“Esto es algo que preocupa al DNI”, dijo Charles Allen, ex veterano agente de la CIA que ha recibido información sobre algunos de estos problemas. “Esto está siendo estudiado”.
Una operación rusa de influencia en Estados Unidos “es algo que estamos estudiando muy de cerca”, dijo un alto funcionario de inteligencia que, lo mismo que otros entrevistados, habló con la condición de conservar el anonimato al discutir un tema tan delicado. Funcionarios están asimismo examinando otras disrupciones potenciales del proceso electoral, y el FBI ha alertado a funcionarios tanto a nivel estatal como local de las potenciales amenazas cibernéticas.
La menor sospecha de que algo esté impactando la seguridad de nuestro sistema electoral sería una preocupación significativa
Funcionario de EEUU
El funcionario advirtió que la comunidad de inteligencia no está diciendo que existan “pruebas definitivas” de esa interferencia, o de que haya plan alguno de hacerla por parte de los rusos. “Pero la menor sospecha de que algo esté impactando la seguridad de nuestro sistema electoral sería una preocupación significativa”, dijo el funcionario. “Es la clave de nuestra democracia, el que las personas tengan fe en el sistema electoral”.
La intención del Kremlin podría no ser la de impulsar las elecciones en una u otra dirección, dijeron funcionarios, sino causar caos y dar motivos propagandísticos para atacar las políticas de creación de democracias en todo el mundo, particularmente en los países de la antigua Unión Soviética.
Funcionarios de inteligencia de EEUU describieron la solapada campaña de influencia aquí como “ambiciosa”, y dijeron además que está diseñada para contrarrestar el liderazgo de Estados Unidos y su influencia en los asuntos internacionales.
Un funcionario congresual, quien ha sido informado recientemente del asunto, dijo que “las ‘medidas activas’ rusas, su influencia solapada o sus intentos de manipulación, ya sea en Europa Oriental como en Estados Unidos” son preocupantes.
Esto “parece ser una campaña global”, dijo el funcionario. Como resultado, el tema ha sido “hecho prioridad” para las agencias de inteligencia, entre las cuales se encuentran el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) además de la CIA y la Agencia Nacional de Seguridad.
Algunos líderes del Congreso informados recientemente por las agencias de inteligencia sobre las operaciones de influencia rusa en Europa, y de cómo podrían servir de modelo a las actividades en Estados Unidos, se han sentido perturbados por lo que escuchan.
Luego que el líder de la minoría del Senado Harry Reid, demócrata de Nevada, terminó recientemente una llamada telefónica de 30 minutos de información confidencial por parte de un alto funcionario de inteligencia, se sintió profundamente estremecido, de acuerdo con un empleado que acompañaba a Reid a su salida de la habitación asegurada en las oficinas centrales del FBI en Las Vegas.
El acto de piratería cibernética por parte del gobierno ruso en el Comité Nacional Demócrata (DNC), dado a conocer por la DNC en junio pero todavía no atribuida oficialmente a Rusia por el gobierno de EEUU, y la publicación subsiguiente de 20,000 correos electrónicos pirateados a la DNC por parte de WikiLeaks, dejó boquiabiertos a funcionarios estadounidenses. Analistas informáticos rastrearon las huellas digitales de la operación a conocidos grupos de piratería cibernética del gobierno ruso.
“Hemos sido testigos de un acto de intrusión sin precedentes, y de un intento de influir o quebrantar nuestro proceso político”, dijo el representante Adam B. Schiff de California, el demócrata principal de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, refiriéndose al acto de piratería al DNC y la publicación de los correos por parte de WikiLeaks en vísperas de la convención demócrata. La filtración, que incluyó toda una serie de correos internos bastante embarazosos, obligó a la renuncia de la presidenta de la DNC, Debbie Wasserman Schultz.
Un regaño para los rusos
Miembros de ambos partidos están urgiendo al Presidente a que reprenda públicamente a los rusos.
El senador Ben Sasse, republicano de Nebraska, urgió en un comunicado al presidente Barack Obama a que declare públicamente a Rusia como responsable del acto de piratería a la DNC y de aparente intromisión en el proceso electoral.
“Las elecciones libres y legítimas no son negociables. Está claro que Rusia cree que la recompensa vale la pena con relación a cualquier consecuencia que tenga para ellos”, escribió. “Ese cálculo debe ser puesto en tela de juicio. Hará falta una respuesta en todos los campos –tanto diplomática como política y económica– que haga sentir al [presidente ruso Vladimir] Putin y sus amigotes que no quedarán impunes”.
Funcionarios de la administración dijeron que están todavía decidiendo cuál será su respuesta.
Rusia ha negado haber llevado a cabo ningún tipo de intrusión cibernética en Estados Unidos. Putin calificó las acusaciones contra Rusia por parte de funcionarios y políticos estadounidenses como un intento de “distraer la atención del público”.
“No importa quién pirateó esos datos de las oficinas de campañas de Hillary Clinton”, dijo Putin en una entrevista con Bloomberg News. “Lo importante es que su contenido fue hecho público”.’
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha ofrecido ayuda a los funcionarios electorales tanto a nivel local como estatal para prevenir o lidiar con intromisiones cibernéticas en el Día de Elecciones, incluyendo evaluaciones de vulnerabilidad, información y alertas a plazos regulares, y acceso a otras herramientas para mejorar la seguridad informática a nivel local. Además, ellos tendrán un equipo informático listo en el Centro Nacional de Integración de Seguridad Cibernética y Comunicaciones para alertar a las diversas jurisdicciones en caso de que se detecten ataques.
El mes pasado, el FBI emitió una advertencia sin precedentes a los funcionarios electorales de los estados, urgiéndolos a mantenerse alertas con respecto a posibles intrusiones en sus sistemas electorales y a tomar medidas para mejorar las medidas de seguridad en todo el proceso de votación, incluyendo la registración de los votantes, el papel de los votantes y websites relacionados con las elecciones. La alerta “relámpago” confidencial dijo que investigadores han detectado intentos de penetrar los sistemas electorales en varios estados.
Arizona, Illinois y tanto el Partido Demócrata como el Republicano, así como la DNC, han sido víctimas de ataques cibernéticos, ya sea intentados o llevados a cabo, que están siendo investigados por agentes del FBI con conocimiento del gobierno ruso.
Funcionarios federales y locales, tanto policiales como electorales, dijeron que la naturaleza descentralizada del proceso de votación, el cual es administrado por los estados y los condados, imposibilita asegurar un alto nivel de seguridad en cada distrito.
“Tengo muchas preocupaciones” sobre las elecciones de este año, dijo Ion Sancho, el veterano supervisor de elecciones en el Condado Leon de la Florida. “Estados Unidos no está listo para esto”, dijo Sancho, quien ha autorizado ataques de los equipos de inteligencia a su sistema de votación para identificar sus puntos vulnerables. “Necesitamos tener un plan listo”.
Sancho y otros están particularmente preocupados sobre las boletas electrónicas del extranjero que pasan por redes vulnerables antes de llegar a Estados Unidos, y los esfuerzos por usar ataques cibernéticos para impedir la transmisión de la tabulación de los votos a las oficinas a nivel estatal. La encriptación, las copias de seguridad en papel y las copias digitales de seguridad son esenciales, dijo.
Sistemas de votación, infraestructura crítica
Tom Hicks, presidente de la Comisión de Asistencia a las Elecciones de EEUU, agencia establecida por el gobierno después del recuento del 2000 en la Florida para mantener la integridad de las elecciones, dijo tener absoluta confianza en que los estados han establecido suficientes protecciones para prevenir las intrusiones. Señaló que las boletas electrónicas en el extranjero se envían por correo electrónico, y no a través de máquinas de votación en Internet. El votante que se encuentre en el extranjero “renuncia a su derecho de la privacidad” cuando envía la boleta, la cual es tabulada por funcionarios electorales. El correo electrónico puede ser atacado, pero no se trata de un riesgo sistémico, afirmó.
Recientemente, el secretario del DHS, Jeh Johnson, dijo que está a favor de designar los diversos sistemas de votación usados en los 9,000 colegios electorales del país como “infraestructura crítica”; en otras palabras, como elementos tan vitales al funcionamiento seguro del país como las plantas de energía nuclear y las redes del tendido eléctrico.
Esta designación podría significar el aumento de los fondos del DHS a las localidades para ayudar a asegurar que la registración de los votantes, las boletas y la tabulación de las mismas permanezcan libres de toda interferencia. Pero eso no tendrá lugar antes de las elecciones de noviembre, dijeron funcionarios federales y locales.
Rusia ha estado a la vanguardia de un creciente movimiento global de uso de propaganda en la Internet para influir en las personas y los sucesos políticos, en especial desde la revuelta política en Ucrania, la anexión subsiguiente de Crimea a Rusia, y la imposición de sanciones a Rusia por parte de Estados Unidos y la Unión Europea.
Los estados del Báltico, Georgia y Ucrania han sido víctimas de ataques cibernéticos rusos y otras operaciones de influencia encubierta que se proponen crear disrupciones en esos países, afirmaron funcionarios.
“Nuestros estudios muestran que es altamente probable que las operaciones [de influencia] se lleven a cabo de forma centralizada”, dijo Janis Sarts, director del Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN, una organización investigativa radicada en Riga, Letonia.
Dijo asimismo que existe “un esfuerzo coordinado que incluye [grupos que usan] Twitter y Facebook y redes de bots para amplificar su mensaje. Los temas principales parecen ser orquestados a altos niveles de la jerarquía del estado ruso, y luego vienen esfuerzos individuales para explotar determinados temas”.
Sarts dijo que la campaña de propaganda rusa ha tenido “éxito en explotar los puntos vulnerables dentro de las sociedades”. En Europa Occidental, por ejemplo, estas operaciones informáticas rusas se han enfocado en el aspecto políticamente divisivo de la crisis de los refugiados.
En la víspera de una votación presidencial posrevolucionaria en Ucrania en el 2014, un asalto digital dejó casi inutilizado el website de la Comisión Central de Elecciones del país. Piratas cibernéticos partidarios de Moscú que se hacen llamar CyberBerkut asumieron la responsabilidad, diciendo que no estaban afiliados a estado alguno, pero las autoridades en Kiev culparon a Moscú. Los rusos usaron una técnica de “negativa de servicio”, inundando el servidor web de la comisión con un alto volumen de solicitudes, con el propósito de ralentizar o inutilizar la red.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de septiembre de 2016, 3:04 p. m. with the headline "¿La piratería rusa puede entorpecer las elecciones? EEUU investiga."