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¿Se acabó la vida nocturna en Miami? Dueños de bares y clubs se sienten ‘hijastros olvidados’

Megan y Behrouz Nazari quieren respuestas. Porque la vida nocturna del sur de la Florida necesita un poco de atención.

La pareja de Miami Beach son dueños de un club íntimo y acogedor, llamado Do Not Sit on the Furniture (DSOTF). Como el resto de la industria, están esperando que las autoridades den la orden para reanudar operaciones.

“Estamos tratando de mantenernos positivos, pero no es fácil”, dijo Megan. “Nos sentimos como el hijastro olvidado”.

Behrouz Nazari era un exitoso DJ que trabajaba en festivales y eventos, y pasaba sus veranos en Ibiza. Desde el cierre del 7 de marzo para evitar la propagación del coronavirus, Nazari estima que ha perdido unos 40 espectáculos.

“Ha sido como un tren descarrilado; de repente todo se canceló”, dijo. “Una cosa tras otra. Todo el mundo se ha visto afectado”.

Con el cierre de su club, los Nazari, que tienen una hija de 12 años, calculan haber perdido $250,000 en ventas. Todo el personal está en la casa, y para poder pagar las cuentas, debieron crear una cuenta GoFundMe. Un típico camarero gana entre $200 y $500 en propinas en una noche buena.

Megan no sabe cuánto tiempo más los dueños de bares y clubs podrán seguir sin tener un atisbo de esperanza.

A medida que los restaurantes reabren gradualmente en el sur de la Florida con las restricciones en la Fase 2, los bares y clubs ni se mencionan.

“Somos el último sector. Y vamos a ser los últimos en abrir”, dijo Megan. “Miami tiene una enorme vida nocturna y una formidable industria hotelera. Mucha gente trabaja esperando un cheque tras otro. Y ahora están llenos de problemas para pagar sus cuentas”.

Incluso si a los clubs se les permite reabrir a un 25 o un 50 por ciento de su capacidad, los Nazari no ven cómo podrían sobrevivir con tales límites, ya que la verdadera naturaleza de un club es estar lleno, con personas de pared a pared, respirando unos sobre otros.

Los dos esperan que haya una reapertura parcial a partir del 4 de julio, pero es difícil de decir. Si las cosas siguen paralizadas, el matrimonio no está seguro de cuál será el futuro del divertido y vibrante ambiente nocturno de Miami Beach.

“Los clubs le aportan una gran energía a la ciudad. Si no están abiertos, somos un balneario muerto, sin vida”, dijo Megan. “Nos hacen falta apoyo y respuestas”.

El alcalde de Miami Beach Dan Gelber está al tanto de todo lo que están pasando a los bares y clubs, y señaló su notable ausencia en sus guías para la reapertura.

“Están esperando por la Fase 3... Fase 3 Plus”, dijo. “No tenemos un verdadero manual. ¿Cómo podemos hacer esto? No tenemos información acerca de los bares y clubs de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) ni de ninguna otra parte”.

A finales del mes pasado, algunos bares y clubs trataron de abrir porque también vendían comida, pero fueron cerrados horas antes de poder recibir a ningún cliente. La Ciudad de Miami emitió las reglas un día antes de las reaperturas de los restaurantes que excluían a sitios que vendieran principalmente alcohol.

El magnate Dave Grutman, propietario de lugares muy populares como Story y LIV, también está a la espera, pero dice estar tomando las cosas con calma. A sus restaurantes Swan, Papi Steak y Komodo, se les permitió la reapertura durante la Fase 2.

Sus clubs, sin embargo, fueron de los primeros en cerrar, dijo, después que la NBA suspendió su temporada.

“Uno piensa que la fiesta nunca se va a acabar, y de pronto se termina”, dijo Grutman.

Su Groot Hospitality tuvo que enviar a la casa a los trabajadores de sus clubs y restaurantes. Pero Grutman ha seguido pagando el seguro de salud de sus empleados, dijo, y ha mantenido al personal necesario como son gerentes y chefs.

“Nuestro negocio tiene que ver con la gente, y ciertamente los clientes son muy importantes para nosotros”, dijo.

Entretanto, Grutman dijo que su compañía se está enfocando en desarrollar restaurantes más asequibles dado los cambios que la industria ha debido enfrentar en medio de la crisis por el COVID-19, un nuevo punto de partida de la opulencia del exclusivo servicio de sus restaurantes muy visitados por celebridades.

Grutman, casado y con dos hijos, dijo que no está seguro cuándo será seguro reabrir un club, donde el calor corporal y la cercanía es algo que atrae tanto al público como la música.

“No sé cómo un 20, un 30 o un 50 por ciento de capacidad luce en un a club”, dijo. “No quiero poner al público en una situación de riesgo”.

Sin embargo, Grutman no cree que estemos viviendo el fin de la vida nocturna en una ciudad famosa por sus interminables fiestas.

“Esto es lo que hacemos”, dijo. “Vivimos en Miami”.

De cualquier modo, la gran pregunta sigue: ¿cuándo regresarán las luces? Las reglas de reaperturas tanto para Miami Beach como para el Condado Miami-Dade no contemplan a los clubs como parte de la ecuación.

Una vez que las reglas comiencen a entrar en efecto es cuando los dueños de bares y clubs pueden comenzar a planear una estrategia a seguir, y todos parecen estar dispuestos a hacer lo que tengan que hacer.

Hasta que llegue ese momento, los dueños de bares y clubs estarán alertas, a la espera de que las autoridades del área les den la luz verde y les indiquen las reglas que deberán cumplir.

“Nuestra mayor prioridad es la seguridad de nuestro personal y de los clientes”, dijo Navin Chatani, copropietario de Racket en Wynwood y Wall en el W South Beach.

Chatani admite que el distanciamiento social será difícil de cumplir en un lugar cuyo objetivo es estar lleno.

Al igual que los dueños de DSOTF, Chatani cree que los clubs son vitales para nuestra cultura, y no deben continuar olvidados durante mucho más tiempo.

“La vida nocturna es una parte a crucial del ADN en Miami tanto para los residentes como para los turistas”, dijo. “Hay una nueva normalidad y nos estamos ajustando de una forma que, a la larga, será única, en la que podamos hacer que el público esté seguro y los lugares sigan teniendo la misma energía de siempre”.

Por el momento Gelber recomienda que los dueños de locales organicen sus planes de modo que tengan sentido desde el punto de vista de la salud, siguiendo lo que están haciendo los restaurantes. Los planes se pueden enviar por correo electrónico a la vicealcaldesa Jennifer Moon, a: Jennifer.Moon@miamidade.gov.

Gelber cree que, al final de todo, será el público el que dicte las pautas.

“Tenemos que ver la tolerancia del público en un ambiente por el que tienen que preocuparse”, señaló Gelber. “Eso será lo que va a motivar a los propietarios a analizar más todo y entonces a crear un ambiente saludable en el que el público se pueda sentir a salvo”.

La meta de un bar o de un club con la gente una al lado de la otra es inconsistente con las actuales pautas que tenemos, de modo que no hay un librito a seguir. Y la solución no podrá ser rápida”.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de junio de 2020, 2:45 p. m. with the headline "¿Se acabó la vida nocturna en Miami? Dueños de bares y clubs se sienten ‘hijastros olvidados’."

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