El alegre Wynwood estuvo desolado por el huracán
En el popular barrio de Wynwood, las calles permanecieron desoladas y la mayoría de los negocios cerrados. No obstante, algunos insistían en pasear por la pintoresca zona y observar el arte de los murales.
La turista María Elena Corrales, quien vive en Albuquerque, en el estado de Nuevo México, paseaba por Wynwood junto a su compañero. Ambos dijeron que encontraban muy conveniente el estado del tiempo para que no hubiera tantos autos y poder admirar mejor los murales.
“Se ve un poco raro que no haya gente aquí, pero está bien. No estamos asustados”, aseguró Corrales.
Durante toda la tarde cayó una llovizna pertinaz sobre la zona, los negocios estuvieron cerrados y hubo pocas personas en la calle o autos transitando.
Un agente de seguridad de Wynwood Walls, en la calle 25 del NW y la 2 avenida, dijo que todo había estado muy tranquilo durante todo el día.
“Usualmente este lugar está todo el día lleno de gente, adentro y afuera, autos por todos lados, pero hoy solo hemos estado esperando por el huracán a ver qué pasa”, dijo el agente que no quiso ser identificado.
Según el portavoz del Departamento de Bomberos de la Ciudad de Miami, Ignatius Carrol, no se habían reportado incidentes mayores en la ciudad hasta el cierre del periódico, salvo “un par de árboles caídos por Coconut Grove”.
Mientras tanto, personal del departamento se mantenía en las afueras del Booker T. Washington Senior High School, en el barrio de Overtown, “para asegurarnos que la gente esté bien”, dijo Carrol. “Hasta ahora, no ha pasado nada grave”.
Cerca de 300 personas se habían refugiado en un albergue temporal en la escuela Booker T. Washington Senior High School, Overtown, para protegerse de los vientos con fuerza de tormenta tropical del poderoso huracán Matthew que se los meteorólogos habían pronósticado
Entre los refugiados se encontraban personas desamparadas que no tienen hogar y también residentes de Overtown y de Miami Beach.
“A la mayoría de la gente de Overtown y Miami Beach que se les ha dado la opción de evacuar, vienen para acá”, dijo María Lacay, una voluntaria de la Cruz Roja que organizaba la operación. “Todos van a recibir su almuerzo, su cena, hay snacks y suficiente agua para ellos”, dijo la organizadora.
Hilda Torentino, vecina de South Beach, dijo que había decidido refugiarse en el albergue porque tenía miedo de estar sola en su casa durante el paso del huracán.
“Voy a amanecer aquí, si Dios quiere”, dijo Torentino.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2016, 10:48 p. m. with the headline "El alegre Wynwood estuvo desolado por el huracán."