Sur de la Florida

Amistad, colaboración y ruptura entre Fidel Castro y el Che

Una foto de archivo fechada el 8 de octubre de 1957 muestra al líder cubano Fidel Castro (izq.) conversando con la figura legendaria de la Revolución cubana, Ernesto Che Guevara, en los bosques de la Sierra Maestra, Cuba.
Una foto de archivo fechada el 8 de octubre de 1957 muestra al líder cubano Fidel Castro (izq.) conversando con la figura legendaria de la Revolución cubana, Ernesto Che Guevara, en los bosques de la Sierra Maestra, Cuba. EFE

La amistad y colaboración entre Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara comenzó en un apartamento en Ciudad de México en 1955 y terminó 12 años después en la escuela de una aldea en Bolivia.

Fue allí donde un soldado boliviano mató al Che, siguiendo órdenes de su gobierno transmitidas por un agente cubanoamericano de la CIA.

El ajusticiamiento del Che reveló el distanciamiento entre él y Castro. Fidel era aliado de la Unión Soviética y el Che de China, y se oponía a Washington y a Moscú, a los que tildaba de “imperialistas” por igual.

Tras la muerte de Castro, el 25 de noviembre, los expertos sobre la revolución cubana han recordado la relación de este con el Che Guevara como un hito que cambió la historia.

Es obvió que lo mandaron para que lo mataran,

Félix Rodríguez

ex agente de la CIA

El Che conoció a Castro en México, donde el cubano se refugió luego de que el dictador Fulgencio Batista lo liberase tras el fallido ataque al cuartel Moncada en 1953.

Una noche de julio de 1955, el Che y Castro conversaron por horas en el apartamento de Ciudad de México. Se hicieron amigos y el Che acordó sumarse a la rebelión que Castro fraguaba contra Batista.

Eventualmente, el Che y Castro encabezaron la revolución que triunfó en 1959. Castro se convirtió en líder nacional, mientras que el Che se encargó inicialmente de ejecuciones de opositores y luego de las industrias, las finanzas y el comercio de la isla. La ruptura con Castro vino en 1965, cuando el Che desapareció de Cuba. En octubre de ese año, Castro publicó una carta del Che diciendo que este se reincorporaba a la lucha armada en el extranjero.

Félix Rodríguez, el entonces agente de la CIA que transmitió la orden del gobierno boliviano de ajusticiar al Che, contó en una reciente entrevista lo que recordaba de la relación con Castro y luego de la captura y posterior ejecución del guerrillero cubanoargentino en Bolivia en 1967.

“El Che Guevara tenía una tendencia prochina”, dijo Rodríguez. “Obviamente Cuba dependía de la Unión Soviética y los soviéticos no tenían ningún interés en que el Che Guevara triunfara en ninguna parte”.

Por ende, agregó, Castro tampoco quería que su antiguo aliado triunfara.

“Es obvió que lo mandaron para que lo mataran”, dijo Rodríguez.

Aunque mucho de lo que describió Rodríguez ya ha sido publicado, no obstante tiene valor porque lo hizo con detalles que sólo un participante directo en los eventos puede ofrecer.

Entre las revelaciones que hizo el Che cuando Rodríguez habló con él fue que había escogido Bolivia por su ubicación.

“Tiene frontera con cinco países”, recordó Rodríguez que le dijo el Che.

Cuando el Che es capturado en octubre de 1967, Rodríguez va a la escuela de La Higuera del sur boliviano, el lugar donde estaba el prisionero.

“Estaba tirado en el suelo, amarrado”, apuntó Rodríguez.

Un militar boliviano empezó a interrogar al Che pero este rehusó a contestar. Luego Rodríguez intentó hablarle.

“Comandante yo no he venido a interrogarlo”, recordó Rodríguez. “Usted está aquí porque usted cree en sus ideales, aunque yo sé que ellos están equivocados. Yo he venido a conversar con usted. Se me queda mirando como 30 segundos y me dice ‘¿Me puede quitar las amarras? ¿Me puedo sentar?’ 

Rodríguez le ordenó a un soldado boliviano quitarle las amarras y luego ayudaron al Che a sentarse en un banco.

“Empezamos a conversar”, recordó Rodríguez. “Cada vez que yo le hacía una pregunta de interés táctico, él decía ‘usted sabe que yo no le puedo contestar eso’ ”.

Eventualmente, señaló Rodríguez, el Che empezó a contestarle sobre la economía cubana y como llegó a ser nombrado ministro de Industrias, ministro de Finanzas y presidente del Banco Nacional.

La anécdota que el Che le contó es divertidísima.

“Empieza a hablar de que la economía cubana estaba así por el embargo”, anotó Rodríguez. “Yo le digo, comandante eso es irónico de su parte porque usted era el ministro de Industrias, usted era el presidente del Banco de la nación y usted ni siquiera es economista”.

“Y entonces se me queda mirando y me dice, ‘¿Tu sabes cómo llego a presidente del Banco? Yo le digo, no tengo ni la más ligera idea, y dice, ‘Un día estaba sentado con Camilo [Cienfuegos] y yo entendí que Fidel estaba pidiendo un comunista dedicado y levanté la mano. Lo que Fidel estaba pidiendo era un economista dedicado’ ”.

Después vino la revelación de por qué el Che había escogido a Bolivia.

“Primero, Bolivia era un país muy pobre, y el consideraba, en sus palabras, que el imperialismo yanqui no se iba a interesar tanto por Bolivia”, apuntó Rodríguez. “Segundo era que las fuerzas armadas bolivianas estaban muy mal entrenadas –en lo cual tenía razón–, y tercero, más importante para él, tenía frontera con cinco países. Si él tomaba Bolivia, le sería fácil exportar la revolución a Brasil, a Paraguay, a Chile, Argentina y Perú”.

El momento culminante se produjo cuando un soldado entró en la escuela interrumpiendo la conversación entre el Che y Rodríguez.

“Me dice ‘Mi capitán, hay una llamada de teléfono para el oficial de más alto rango’ ”, dice Rodríguez. “Voy al teléfono”.

Oye una voz que le da un mensaje en código.

“Mire, órdenes superiores: 500/600”.

En la entrevista, Rodríguez explicó el código: 500 era el Che, 600 significaba muerto y 700 mantenerlo vivo.

“Conforme”, Rodríguez dijo que le respondió a la persona que llamaba.

Rodríguez se dirigió a la escuela para seguir conversando con el Che, cuando llegó una mujer con un radio portátil en la mano y dijo que las noticias decían que el Che había muerto en combate.

“Sabía que no había más nada que hacer”, dijo Rodríguez. “Entro a la habitación, me le paro enfrente, y le digo: Comandante, lo siento, son órdenes superiores. Ese tipo, te juro por Dios, se puso blanco como un papel, pero me dijo ‘Es mejor así, yo nunca debí haber caído preso vivo’ ”.

Rodríguez y el Che se dieron un apretón de manos y un abrazo, dijo Rodríguez.

“Entonces se paró en atención pensando que era yo el que le iba tirar”, dijo Rodríguez. “Salí de la habitación… digo, sargento hay órdenes de su gobierno de eliminar al prisionero. No le tiren de aquí para arriba. Tiren para abajo. ‘Sí mi capitán. Sí mi capitán’. Y me fui”.

Minutos después, escuchó una ráfaga.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2016, 3:12 p. m. with the headline "Amistad, colaboración y ruptura entre Fidel Castro y el Che."

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