Carlos Giménez busca opciones más económicas para mejorar el transporte en Miami-Dade
Después que el año pasado hizo campaña por tener más transporte por ferrocarril, el alcalde condal Carlos Giménez defendió el miércoles su nueva iniciativa para crear sistemas modernos de autobuses expreso que recorran el norte y sur de Miami.
“Yo tenía planeadas más líneas de tren”, dijo Giménez durante una reunión con la Junta Editorial del Miami Herald. “Pero me alejado de esa idea … Ahora miro al futuro. No le presto mucha atención a la tecnología del siglo XIX. Y los trenes son tecnología del siglo XIX”.
Giménez todavía quiere invertir anualmente millones de dólares del Condado en subsidiar una nueva línea de ferrocarril entre Miami y Aventura, pero esos trenes usarían líneas que está instalando una compañía privada como parte del ferrocarril Brightline hasta Orlando.
Esta semana, Giménez reveló sus recomendaciones de cómo Miami-Dade debe financiar el transporte público en otros cinco corredores que se están estudiando para nuevas líneas férreas en el condado, en su mayoría extensiones de los sistemas Metrorail o Metromover. Comisionados condales y líderes municipales están presionado para conseguir miles de millones de dólares para comprar terrenos e instalar nuevas líneas, como se prometió a los electores cuando aprobaron en el 2002 un aumento de 0.5 por ciento al impuesto a las ventas para beneficio del transporte público.
Los pronósticos financieros a largo plazo dados a conocer por la oficina de presupuesto de Giménez esta semana, en momentos que menos personas usan el transporte público y se recauda menos dinero por concepto del impuesto al transporte, muestran que Miami-Dade no tendría los fondos necesarios para construir nuevas líneas férreas, ni tampoco para operarlas.
“No he abandonado ninguna idea. Me limito a decir que es el arte de lo posible”, expresó Giménez. “Si conseguimos recursos adicionales, será posible hacer más cosas. Pero esto es lo que podemos hacer con lo que tenemos hoy”.
Su plan de $534 millones para crear corredores de autobuses expreso a lo largo de la Avenida 27 del noroeste por el norte y la U.S. 1 por el sur, significaría la primera red condal de autobuses diseñados para ofrecer algunos de los mismos beneficios que los trenes ligeros. El pronóstico contempla que el estado de la Florida pagaría la mitad de los costos, pero que el proyecto no contaría con fondos federales.
Los autobuses se desplazarían por carrileras especiales: una vía ampliada junto a la Avenida 27 para la que Miami-Dade tendría que comprar los terrenos, y carrileras ya existentes como la South Dade Busway, junto a la U.S. 1 (a esa vía le cambiaron el nombre el año pasado a Transitway en medio de una ofensiva local contra los esfuerzos de abandonar las promesas de más transporte ferroviario en la zona). Esos autobuses harían un número limitado de paradas y el sistema contaría con puntos climatizados para que los pasajeros puedan comprar boletos por adelantado y entonces abordar en grupo.
“Vamos a tener algo que parezca un tren”, dijo Giménez.
También describió su plan como una primera fase hacia un sistema ferrocarrilero mayor, puesto que muchos de los grandes gastos que es necesario hacer serían también necesarios para ampliar el Metrorail. De todas maneras, el condado también necesitaría comprar tierras a lo largo de la Avenida 27 para colocar las vías y siete pasos superiores planeados a lo largo de la U.S. 1 que sean lo suficientemente robustos para acomodar también las líneas del tren.
“Nuestra propuesta contempla adquirir los terrenos para las vías, hacer mejoras, de manera que si se consiguen fondos adicionales, siempre se puede hacer algo diferente”, dijo. “Podemos construir un ferrocarril o algo diferente en el futuro”.
En el 2016, cuando Giménez se postuló a su último período de cuatro años, el alcalde reveló lo que se dio en llamar el plan de transporte público SMART, que tenía por fin alejarse de los fracasados esfuerzos del 2002 para ampliar la red de transporte público.
El plan contemplaba un proceso de planeación, en que el estado de la Florida y Miami-Dade invertirían $50 millones para analizar si el ferrocarril, los autobuses expreso u otras opciones serían lo mejor para los seis corredores en cuestión. Esos corredores son la línea férrea en el noreste propiedad de Brightline, un tramo en Kendall y cuatro corredores que conecten Miami con Miami Gardens en el norte, Miami Beach en el este, Florida City en el sur y la Universidad Internacional de la Florida en el oeste.
Durante su campaña de reelección, Giménez grabó un comercial en un vagón del Metrorail en que elogiaba el Plan SMART. También mencionó el plan de Miami-Dade de comprar nuevos vagones para el Metrorail en los dos años siguientes.
“Mi visión para el futuro del transporte público es el Plan SMART”, expresó Giménez en el comercial, y un texto encima decía “Más líneas férreas”.
“Seis nuevos corredores de transporte público en todo Miami-Dade”, decía entonces Giménez en el comercial. “Para esta fecha el próximo año, nuestros habitantes tendrán a su disposición nuevos trenes con cosas como Wi-Fi, que les harán el viaje mucho más llevadero. Quiero seguir siendo el alcalde de Miami-Dade para poder construir la infraestructura que necesitan nuestros habitantes para una mejor calidad de vida”.
Su propuesta esta semana provocó críticas de otros funcionarios electos que han pedido con fuerza un plan para ampliar más el Metrorail a los suburbios. “Todo parece indicar que las cosas que hemos discutido… han cambiado de la noche a la mañana”, dijo Perla Tabares Hantman, miembro de la Junta Escolar que también integra la Organización de Planeación de Transporte del condado, después de la presentación de Giménez al grupo este lunes.
Otros líderes dijeron que las previsiones de Giménez confirman en lo fundamental la opinión generalizada sobre el Plan SMART: que Miami-Dade no tiene los fondos necesarios para desarrollar una red ferroviaria de transporte público en este momento. Pero esos líderes tampoco estaban listos para implementar otras opciones.
“Sobre el no tener fondos suficientes, todos lo sabíamos cuando se creó el plan”, dijo el comisionado condal Jean Monestime el jueves durante una reunión de la Organización de Planeación de Transporte. “Tenemos que mantener el rumbo” dijo el presidente de la comisión, Esteban “Steve” Bovo.
Hay asesores trabajando en los estudios del Plan SMART, que incluye reuniones públicas, y se espera que concluyan su trabajo en algún momento del 2018.
Los planes de transporte público por ferrocarril en Miami-Dade siempre dependieron de que el gobierno federal cubriera una parte significativa del costo de construcción, pero Giménez dijo que eso parece ahora poco probable, tomando en cuenta las reducciones propuestas por el gobierno del presidente Donald Trump. “No sabemos que haya fondos federales nuevos para un sistema ferroviario”, dijo.
Pero incluso si Washington entregara los fondos, Miami-Dade no tendría dinero para operar un Metrorail ampliado, según un pronóstico financiero del despacho del alcalde. Ese pronóstico muestra 10 años de déficit operativos de $20 millones o más para una línea ferroviaria entre Florida City y Miami Gardens.
Giménez señaló que el anuncio de julio del 2016 no le atribuye haber pedido más líneas ferroviarias. Pero reconoció que en ese momento su postura era la de más líneas ferroviarias expresada en el anuncio. Un año más tarde, Giménez dijo que ha llegado a la conclusión de que la próxima revolución de vehículos autónomos probablemente sea de tal magnitud que cambie la forma en que la gente viaja y que sistemas como el Metrorail quedarán obsoletos.
“Incluso si tuviéramos todo el dinero del mundo, quizás yo no esté allí”, dijo, refiriéndose a la posibilidad de que el condado construya más líneas ferroviarias. “Quiero asegurar que la inversiones que hagamos sean a largo plazo y generen valor”.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de julio de 2017, 7:16 p. m. with the headline "Carlos Giménez busca opciones más económicas para mejorar el transporte en Miami-Dade."