Una propuesta de ley para proteger a los asilos en caso de emergencias fracasó. 'Bueno, ahí tienen la tragedia'
Después del paso del destructor huracán Wilma en el 2005, los legisladores floridanos aprobaron leyes para proteger a los conductores en riesgo de quedar varados en las carreteras interestatales, y a los vecinos de los nuevos edificios altos que no podían subir escaleras.
Se propuso a la misma vez un proyecto de ley que exigía que algunos asilos tuvieran generadores para proteger a los ancianos y discapacitados de los embates del calor y la deshidratación.
Pero el proyecto de ley fracasó.
La causa del fracaso: la oposición del sector de asilos y la mezquindad del gobierno.
La idea inicial, presentada en el período de sesiones del 2006, era exigir que todos los asilos instalaran generadores capaces de dar electricidad para todas las necesidades de las instalaciones. La propuesta no fue a ninguna parte porque el sector de servicios de asilo a largo plazo objetó el costo.
Otro proyecto de ley contemplaba asignar $57 millones para reembolsar la mitad del costo a algunos asilos que estaban dispuestos a instalar ese tipo de generadores, y aceptar residentes de otros asilos que tuvieran que evacuar.
Esa iniciativa de ley fracasó en el Senado.
“La Legislatura se comporta malísimamente mal ante cualquier cosa que no tenga una tragedia detrás”, dijo el entonces representante Dan Gelber, quien patrocinó el proyecto de ley en la Cámara de Representantes. “Bueno, ahí tienen la tragedia”.
“Ahora que hay muertos en una tragedia impensable, probablemente solucionarán el asunto”, agregó Gelber, candidato a la alcaldía de Miami Beach.
El miércoles, ocho residentes del Rehabilitation Center at Hollywood Hills perecieron después que el centro de rehabilitación se quedó sin electricidad y un sistema portátil de enfriamiento dejó de funcionar. La Policía de Hollywood, junto con funcionarios de servicios médicos y de protección de ancianos, han comenzado investigaciones. Los aproximadamente 140 residentes de la instalación fueron evacuados y la Agencia de Administración de Servicios Médicos (AHCA) del estado congeló las nuevas admisiones al lugar.
La Asociación de Servicios de Salud de la Florida, el grupo que representa a los asilos, dijo el jueves que 39 de los 683 asilos del estado no tenían servicio eléctrico. El estado reportó que 44 asilos fueron evacuados o cerrados.
La electricidad de los generadores ha sido una preocupación para los asilos e instalaciones similares desde que Irma comenzó a acercarse a la Florida como un monstruo de categoría 5, la máxima.
El viernes de la semana pasada, el gobernador Rick Scott y sus principales asesores de servicios médicos tuvieron una conferencia telefónica de una hora con ejecutivos de hospitales, asilos e instalaciones de vida asistida de todo el estado.
Plantearon preocupaciones sobre la disponibilidad de generadores y la falta de personal, porque muchos de los empleados no fueron a trabajar porque tuvieron que evacuar con sus familiares, dijo Kristen Knapp, portavoz de la asociación. Y les preocupaba la evacuación porque muchos asilos e instalaciones habían evacuado a sus residentes desde el sur de la Florida a otras zonas del estado que entonces fueron declaradas a su vez zonas de evacuación obligatoria.
La mayoría de las preguntas provinieron de las instalaciones de vida asistida (ALF), dijo Knapp, quien agregó que en las llamadas diarias participaba un representante de la Florida Power & Light, que tenía un equipo especializado en atender este tipo de instalaciones que “les daría prioridad al restaurar el servicio eléctrico”.
Para el martes, la falta de generadores, especialmente en las ALF, siguió en el centro de la atención de funcionarios estatales después de que Irma tocara tierra.
Cuando el gobernador Rick Scott recorrió el Centro de Manejo de Emergencias estatal con Tim Tebow, ex quarterback de la Universidad de la Florida, uno de sus asistentes actualizó al gobernador sobre este asunto.
“Tenemos algunos generadores”, dijo Justin Senior, secretario de la AHCA.
La temporada de huracanes del 2005 fue una de las peores de los últimos tiempos, con tormentas como Katrina, que más tarde devastó Nueva Orleans, y Wilma, un huracán de categoría 3 que pasó por los Everglades y dejó al 98 por ciento del sur de la Florida sin electricidad. Wilma dejó daños por $20,600 millones.
Los administradores de asilos se reunieron en el 2006 para discutir las lecciones aprendidas y formular una estrategia para evitar sorpresas en el futuro. Un informe de esa reunión expresó que el sector necesitaba crear una red eléctrica que priorizara los asilos y otras instalaciones de “cuidados críticos”.
El grupo exhortó a los proveedores a contactar a las compañías eléctricas y les comunica a las necesidades de sus pacientes, y mencionó los aires acondicionados que funcionaran con generadores como una de las cuatro consideraciones generales al planear la respuesta a desastres.
Skip Gregory, administrador veterano de la AHCA, dijo que apoyaba la iniciativa del sector para incluir a los asilos entre los clientes prioritarios cuando las compañías eléctricas desplegaran sus recursos para restaurar el servicio después de los huracanes.
Pero la FPL y otras empresas de servicios públicos se opusieron al esfuerzo, dijo Gregory, arquitecto de profesión y quien fue jefe de la Oficina de Planes y Construcción de la AHCA entre 1993 y el 2010.
“El argumento fue que si iban a los asilos, entonces las [instalaciones de vida asistida] iban a preguntar qué pasó con ellas. Y entonces el resto preguntaría lo mismo. En mis conversaciones con ellos siempre fueron que si hacemos con un grupo, tenemos que hacerlo con todos, y desaparecen las prioridades”.
En definitiva, las compañías de servicios públicos insistieron en que sólo los pacientes hospitalizados serían una prioridad, dijo Gregory.
Elizabeth Koh, reportera del Miami Herald, y Steve Bousquet, del Herald/Times, contribuyeron a este reportaje.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de septiembre de 2017, 6:59 p. m. with the headline "Una propuesta de ley para proteger a los asilos en caso de emergencias fracasó. 'Bueno, ahí tienen la tragedia'."