Legislatura de Florida inicia sesión especial este lunes
Cuando la Legislatura inicie una nueva sesión especial el lunes para establecer un presupuesto, el elefante en el salón seguirá siendo el debate sobre qué hacer con la expansión del Medicaid.
El gobernador Rick Scott y la Cámara se niegan a dar un paso sobre el asunto, tras argumentar que ampliar el programa federal de cobertura de salud para los pobres es malo para el estado. El Senado propuso —y modificó desde entonces— una solución privada que busca usar el dinero federal garantizado a través de la Ley de Cuidado de Salud Asequible.
Las partes estuvieron tan en contra sobre la diferencia de $4,000 millones entre sus presupuestos propuestos que la Cámara pospuso las conversaciones tres días a principios de abril, una decisión que la Corte Suprema de la Florida calificó como inconstitucional. Scott ha expresado advertencias extremas sobre la posibilidad de un “cierre del gobierno” y le ordenó a agencias estatales que confeccionaran listas de servicios críticos que deben continuar si la Legislatura de la Florida finalmente no aprueba un presupuesto para el 1ro. de julio.
También en medio del debate está un programa conjunto estatal y federal llamado Equipo de Bajos Ingresos (LIP), un programa discrecional que comenzó en el 2005 que ayuda a pagar a los hospitales los gastos de salud a pacientes de bajos recursos que no tienen seguro o tienen seguros muy malos, entre los que se incluyen los pacientes de Medicaid.
A pesar de decirle a la Florida en abril 2014 que el programa LIP, de $2,200 millones, perdería unos $1,300 millones en fondos combinados, Scott incluyó el dinero federal del programa en el presupuesto que propuso. Cuando Washington siguió con su cronograma para terminar los fondos combinados del programa, las discusiones sobre el presupuesto se convirtieron en un verdadero caos.
Desde entonces, Washington ha sugerido más de una vez que el programa podría ir eliminándose gradualmente. Sin embargo, continúan las interrrogantes sobre qué se debe hacer con el presupuesto, aunque el dinero federal está regresando.
Hay un sinfín de argumentos tanto sobre el LIP como sobre la expansión del Medicaid, y PolitiFact Florida está trabajando sin descanso para analizar todo.
Rick Scott contra Washington
En abril, el gobierno federal le dijo a la Florida que la expansión del Medicaid podría ser una alternativa al LIP. Scott y los republicanos dijeron que esto iba en contra de una decisión del 2012 de la Corte Suprema que evitaba que Washington retuviera dinero del Medicaid en los estados que no ampliaron el programa, algo que el gobierno federal posteriormente negó. Scott demandó al gobierno de Obama por presuntamente obligar al estado a expandir el Medicaid.
Con frecuencia Scott ha dijo que la culpa del problema es del gobierno. “El mismo gobierno federal que ofrece algún dinero para un programa se aleja de otro programa de cuidado de salud”, dijo en un discurso que pronunció el 6 de abril.
El gobierno federal dijo que dejaría de pagar por el programa, de modo que Scott tiene parte de razón cuando habló de que se podría perder el dinero de LIP. Sin embargo, Washington avisó en varias ocasiones que iba a dejar que el programa experimental LIP expirara, y le dio mucho tiempo a la Florida para que manejara el problema. Varios expertos de reglas de salud también señalaron de que los fondos federales de LIP son discrecionales, mientras el dinero del Medicaid está garantizado por la ley, lo que no es probable que cambie en un futuro cercano. Calificamos la declaración de Scott como 50% Verdadera.
Más oposición de la Cámara
Los argumentos contra la expansión continuaron siendo importantes puntos de discusión en la Cámara. Steve Crisafulli, presidente de la Cámara, y republicano por Merritt Island, dijo en abril que a sus votantes no les preocupaba mucho si se ampliaba o no el Medicaid a más floridanos.
“La expansión del Medicaid no es necesariamente un asunto muy popular en la calle”, dijo.
Crisafulli habló detalladamente sobre cómo los votantes no quieren la expansión. Varios sondeos de opinión le han dado la ventaja a una mayoría de floridanos que están a favor de la expansión, aunque los resultados varían según cómo se aborden las preguntas. Una reciente encuesta conservadora concluyó que los republicanos no quieren la expansión por un amplio margen.
Si se toman juntos, dichas cifras presentan un cuadro más complicado que el que Crisafulli presentó. Calificamos su declaración como 50% Verdadera.
Más tarde, ese mismo mes, Crisafulli dijo que ampliar el Medicaid bajo el Obamacare podría resultar dañino para las personas que gozan de seguros privados comprados con subsidios dados por la Ley de Cuidado de Salud Asequible.
“Si escogemos la expansión del Obamacare, 600,000 personas dejarían de ser elegibles para recibir subsidios y, de ellas, 257,000 se verían obligadas a depender del Medicaid”, dijo Crisafulli.
Crisafulli describió las proyecciones estatales en las cuales unos 609,000 floridanos podrían perder el acceso a subsidios para pagar seguro bajo una expansión. Alrededor de 257,000 personas estarían sin seguro, probablemente porque son muy pobres para poder pagarlo por su cuenta. El resto podría incribirse en el Medicaid si quieren hacerlo. Sin embargo, los expertos destacaron que decir que dichas personas se verían obligadas a entrar en el programa no es realmente algo preciso. Muchos de los más pobres posiblemente serían elegibles para recibir beneficios de Medicaid.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de mayo de 2015, 9:19 p. m. with the headline "Legislatura de Florida inicia sesión especial este lunes."