Se acercan las elecciones y 62,000 inmigrantes en Florida siguen esperando para hacerse ciudadanos
Cada cuatro años, la posibilidad de participar en una elección presidencial motiva a muchos residentes permanentes a solicitar la ciudadanía estadounidense, según abogados de inmigración.
Pero en 2020, retrasos burocráticos en el procesamiento de las solicitudes de naturalización así como una acumulación de decenas de miles de casos pendientes en los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EEUU (USCIS) podría impedir que muchos votantes potenciales en Florida se presenten a las urnas.
Para activistas locales que abogan por una mayor participación política de votantes que pertenecen a minorías, eso es alarmante.
“En Florida sabemos que las elecciones se ganan por márgenes muy pequeños”, dijo Andrea Mercado, directora ejecutiva de New Florida Majority. “Así que cada voto importa, y cada voto de los ciudadanos naturalizados importa”.
En septiembre del año pasado, fecha más reciente de la cual hay datos disponibles del USCIS, habían casi 650,000 solicitudes de ciudadanía pendientes en todo el país. En Florida, ese número era 62,079, un aumento de más del 75% en comparación con la cantidad de casos demorados en el estado en el mismo periodo hace cinco años.
A medida que se multiplicaron los casos demorados, los tiempos de procesamiento para las solicitudes de ciudadanía también se fueron alargando. Aunque el tiempo de espera promedio nacional para la naturalización actualmente se aproxima los 10 meses —lo que vendría a ser el doble de tiempo de espera para completar el proceso comparado con el periodo de 2012 a 2016— el desempeño de las oficinas individuales de USCIS varía de un lugar a otro.
Según algunas estimaciones de expertos, la oficina de Miami es la segunda menos eficiente en el país, con tiempos de espera que alcanzan hasta 23 meses para aquellos que buscan la ciudadanía.
Para los aspirantes a la ciudadanía estadounidense con esperanza de participar en las elecciones generales del 3 de noviembre, o las primarias del 18 de agosto, poder registrarse a tiempo para emitir el voto dependerá de la fecha en que se concretice su naturalización. Es una carrera contra el reloj que podría tener un impacto significativo en los resultados de esas elecciones, ya que pocos votos separan a los candidatos ganadores de los perdedores en muchas contiendas locales y estatales en Florida.
En 2018, más de 70,000 inmigrantes, y posibles nuevos votantes, se vieron atascados en la lista de espera para ser naturalizados en Florida. Ese mismo año, Ron DeSantis se convirtió en gobernador por un margen de 32,463 votos, y Rick Scott ganó su puesto en el Senado por solo un poco más de 10,000 votos.
LA LISTA DE ESPERA PARA LA NATURALIZACIÓN, EN DETALLE
USCIS culpa de los retrasos a los números elevados de solicitudes, y la agencia afirma que está procesando esas solicitudes lo más rápido posible.
“La verdad es que, si bien muchos factores relacionados con cada caso pueden afectar los tiempos de procesamiento, las esperas a menudo se deben al alto volumen de solicitudes de naturalización recibidas y no a un procesamiento lento”, dijo Jessica Collins, portavoz de USCIS.
“USCIS se esfuerza por adjudicar todas las aplicaciones, solicitudes y peticiones de la manera más efectiva y eficiente posible de acuerdo con todas las leyes, políticas y regulaciones aplicables”, agregó.
Es cierto que el interés en la naturalización entre las comunidades de inmigrantes es alto.
Las solicitudes aumentaron en los dos años previos a las elecciones de 2016, y casi alcanzaron la marca de un millón en el año fiscal 2016, un fenómeno común en el período previo a una votación presidencial. Sin embargo, en lugar de disminuir gradualmente después de 2016, el número de solicitudes siguió creciendo durante la administración Trump. En el año fiscal 2019, el gobierno de los Estados Unidos naturalizó a 833,000 nuevos ciudadanos, la cantidad máxima en 11 años.
Pero los expertos dicen que el flujo constante de nuevas solicitudes no es el único factor que contribuye a la larga lista de espera, citando tasas de procesamiento rezagadas en USCIS que no han mantenido el ritmo del volumen de solicitudes entrantes. Según un informe reciente de Boundless Immigration, una compañía que ayuda a los inmigrantes a obtener tarjetas de residencia y ciudadanía, USCIS solo revisó aproximadamente la mitad de las solicitudes en 2017, en comparación con el 63 por ciento en 2016. La tasa de procesamiento de las aplicaciones atrasadas en la agencia sigue estando, según los autores del informe, “en el nivel más bajo en una década”.
El problema es que USCIS parece estar investigando solicitudes individuales con más intensidad que en años anteriores, haciendo pedidos más frecuentes para que los solicitantes proporcionen evidencia y documentación adicionales —un paso extra que alarga aún más el tiempo de procesamiento, que ya incluye un formulario de 20 páginas y exámenes biométricos.
“Esencialmente, USCIS está tan sobrepasado de trabajo que si una aplicación tiene algún tipo de complicación o cualquier otra cosa que se necesita mirar más de cerca —no tiene que ser nada descalificador, tal vez sea sólo un historial criminal de hace muchos años— eso les da algo más que investigar. Y cuando la gente responde con más documentos, simplemente los abandonan en un estante. No están preparados para lidiar con eso”, dijo Elina Magaly Santana, abogada de inmigración de Miami. “Las solicitudes terminan en una pila gigante”.
Los retrasos en el proceso de naturalización no son nuevos, y USCIS ha visto picos de solicitudes de ciudadanía más grandes en el pasado. Tan recientemente como en 2007, por ejemplo, el número de casos que la agencia recibió alcanzó los 1.4 millones.
Pero las personas responsables en ese momento reaccionaron rápidamente, asignando recursos específicamente para el procesamiento de los casos. Un aumento repentino en el ritmo de procesamiento hizo que la lista de espera cayera al nivel más bajo en 30 años en 2009, con solo 257,000 casos pendientes.
“A veces, las demoras son sólo temporarias. Otras veces son un poco más estables, y eso es definitivamente lo que estamos viendo ahora”, dijo Vanessa Joseph, abogada de inmigración de los Servicios Legales Católicos especializada en ciudadanía.
Para Santana, la cantidad de casos en espera en la actualidad, y los retrasos en el procesamiento que se han generado, son únicos.
“Para mí, realmente se siente como uno de los períodos más extremos en cuanto a tiempos de espera”, dijo. “He trabajado en esto por 11 años y no recuerdo haberle dicho a nadie antes que el tiempo de espera podría ser de hasta 23 meses”.
La larga lista de espera para obtener la ciudadanía ha sido objeto de críticas de la parte de demócratas y activistas pro-inmigrantes, quienes dicen que la administración Trump ha sido lenta en reaccionar.
“Creo que la larga lista de espera es completamente inaceptable”, dijo la congresista floridana Debbie Mucarsel-Powell. Ella misma ciudadana naturalizada y otros miembros del Caucus Hispano del Congreso (CHC) han estado presionando al USCIS durante meses, abogando por un procesamiento de casos más eficiente.
El año pasado Mucarsel-Powell fue una de los signatarios de una carta del CHC a la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO), solicitando una investigación sobre lo que se describió como retrasos a “niveles críticos” en USCIS.
“Mi trabajo como miembro del Congreso es exigir rendición de cuentas de agencias como USCIS. Pondremos toda la presión necesaria sobre la administración Trump y sobre USCIS para garantizar que estos retrasos se resuelvan de manera eficiente”, agregó Mucarsel-Powell. “Esto es una continuación de las políticas contra la inmigración por parte de la administración Trump”.
Krystina François es la directora ejecutiva de la Oficina de Nuevos Americanos del Condado de Miami-Dade (ONA), una organización que promueve los beneficios de la naturalización. Ella dijo que también se ha sentido frustrada por lo que describe como inacción de parte del USCIS.
”A partir del 2016 realmente es cuando comenzamos a ver esta lista de espera tan larga, y todavía no ha sido formulado un plan claro del USCIS para solucionar el tema”, dijo. “Solo queremos preguntarle a la administración, ‘¿Cuál es su plan?’, Porque eso no ha sido comunicado a nadie”.
Como señala la comunidad de activistas, los retrasos han coincidido con el lanzamiento de nuevas propuestas de la administración Trump que probablemente harán que sea más complicado y costoso que los titulares de la green card se naturalicen en el futuro.
El otoño pasado, USCIS propuso subir la tarifa de solicitud de ciudadanía de $640 a $1,170, un aumento de más del 80 por ciento. Esa misma regla también pondría en peligro el acceso de los solicitantes de bajos ingresos a exenciones de tarifas, y canalizaría más de $100 millones de dólares del presupuesto de USCIS para financiar las actividades de otra agencia (la Oficina de Inmigración y Aduanas, o ICE).
Según Iván Parra, director de servicios de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), transferir recursos fuera de la agencia responsable de revisar las solicitudes de ciudadanía probablemente no es una buena noticia para quienes están atascados en la lista de espera.
“¿Qué significa retirar millones del presupuesto de USCIS, que proviene de las tarifas que pagan los solicitantes, y trasladar ese dinero a ICE? Significa que va a haber menos recursos, menos funcionarios revisando las aplicaciones, y la lista de espera en vez de achicarse se va a acrecentar”, dijo.
Declarar intenciones de restringir aún más la naturalización —o el acceso a otros tipos de beneficios de inmigración— también podría generar más solicitudes de ciudadanía a corto plazo, ya que la gente intentará completar el proceso bajo las reglas actuales antes de que cambie el status quo. Es un fenómeno que se ha estado manifestando durante toda la administración Trump, dicen los abogados de inmigración.
“Antes, la gente pensaba que no pasaba nada si eran residentes. Podían salir, podían entrar, podían conseguir trabajo, tenían licencias de conducir. Pero ahorita, eso ya no es tan seguro”, dijo Parra. “Tienen miedo. Quieren tomar un paso más allá [y naturalizarse]”.
Joseph, de Catholic Legal Services, está de acuerdo. “Se está prestando mayor atención a lo que está sucediendo con el tema de inmigración. Estamos viendo personas que están un poco aterrorizadas de su estado, a pesar de que sí lo tienen”, dijo. “Ellos piensan: ‘Sabes qué, voy a solicitar la ciudadanía porque quiero garantizar al 100 por ciento que estoy protegido contra la deportación’”.
EN MIAMI-DADE, LOS TIEMPOS DE ESPERA VARÍAN
Los solicitantes de ciudadanía en Miami-Dade tienen una ventaja: el USCIS opera tres oficinas diferentes en el condado, lo que significa que hay una gran cantidad de personal local para revisar solicitudes (en comparación, la mayoría de los estados en el resto del país tienen sólo una o dos oficinas).
“Pero [tener varias oficinas locales] no ha hecho que el procesamiento sea mejor o más rápido”, dijo François, de la Oficina de Nuevos Americanos de Miami-Dade.
La rapidez con la que se adjudica la solicitud de ciudadanía de un aplicante depende de la oficina local a la que sea asignado.
En la oficina de Kendall, el tiempo de procesamiento para la naturalización actualmente varía de 4.5 a 11 meses, según el sitio web de USCIS. En la oficina de Hialeah, el rango indicado es de 4.5 a nueve meses. Pero en Miami, la espera es significativamente más larga, con una duración de un año a 23 meses. (Los números de la oficina de Oakland Park en el condado de Broward: seis a 14.5 meses).
Independientemente de dónde se procesen las solicitudes, los abogados de inmigración aconsejan a sus clientes que se preparen a enfrentar largas esperas.
“El rango es casi una figura inventada en este momento. Puede estar por encima del rango, puede estar por debajo del rango. Eso es lo que tiendo a decirles a mis clientes”, dijo Santana. “Se trata de un juego de azar”.
Para la comunidad de inmigrantes de Miami, las largas esperas se han convertido en una fuente de frustración.
“La gente quiere obtener la ciudadanía. Es una decisión muy emotiva y personal. Cuando haces todas las cosas que se supone que debes hacer y ahorraste tu dinero y pagaste todas las tarifas solo para encontrarte esperando al lado del buzón, es frustrante “, dijo François.
“Y es un fracaso para la gente. Si le digo a un cliente que serán 24 meses de espera, me preguntan: “¿Por qué molestarse?”
RAMIFICACIONES ELECTORALES
Aunque los demócratas en el Congreso han sonado la voz de alarma sobre los retrasos en USCIS, se ha hecho poco hincapié específicamente en el impacto que estos retrasos pueden tener en términos de supresión de votantes, algo que podría tener más relevancia en Florida que en cualquier otro estado.
Esto se debe a que los ciudadanos naturalizados constituyen una parte cada vez más importante del electorado estadounidense —emitieron más del ocho por ciento de los votos en todo el país en las elecciones legislativas de 2018, casi duplicando su participación en la contienda presidencial de 1996— y constituyen una masa importante en el estado del sol.
Cada año, Florida toma juramento a entre 70,000 y 100,000 ciudadanos naturalizados, la mayoría de ellos provenientes de América Latina y el Caribe. En el año fiscal 2017, el 10 por ciento de los más de 700,000 nuevos ciudadanos en todo el país residían en la Florida. Y dentro de Florida, el área metropolitana de Miami es un gigante de la naturalización. Aquí se le dio la bienvenida a 44,540 nuevos ciudadanos en el año fiscal 2017, el seis por ciento del total nacional.
“Cuando hablamos de naturalización, es importante entender que se trata de un tema realmente importante para nuestra región”, dijo François.
Otros estados naturalizan más inmigrantes, pero su poder electoral en el nivel presidencial se ve diluido por el colegio electoral. En el año fiscal 2017, los únicos lugares que acogieron a un mayor número de nuevos ciudadanos que Florida fueron California y Nueva York, ambos bastiones demócratas que probablemente no determinarán el resultado de la elección presidencial de este año. Ese no es el caso de Florida, uno de los estados más grandes del país donde las elecciones se deciden por márgenes ínfimos.
Aquí, limitar el número de nuevos ciudadanos podría tener un impacto electoral real, dicen los expertos.
“En cualquier electorado como el de Florida que esté dividido de manera equitativa, cualquier cambio demográfico puede ser decisivo”, dijo Casey Klofstad, politólogo de la Universidad de Miami, cuyas áreas de especialización incluyen las elecciones y el comportamiento político de los inmigrantes.
Lo que acentúa las ramificaciones políticas de la situación en USCIS es el hecho de que, en lo que respecta a los latinos, la tasa de participación de ciudadanos naturalizados en las elecciones es más alta que la de los latinos nacidos en los Estados Unidos.
Eso no sorprende a los que ayudan a los inmigrantes de Miami a naturalizarse, ya que saben que en esa comunidad hay mucho interés en llegar a participar en las elecciones en noviembre.
“Votar es algo que entusiasma a todas las personas con las que hablo que solicitan la ciudadanía”, dijo Santana, la abogada de inmigración. “Todos esperan poder registrarse a tiempo”.
Si la gente puede naturalizarse y registrarse a tiempo para votar en las elecciones podría determinar como se definen los resultados, agregó François.
“Es algo super importante, no solo para las elecciones presidenciales sino también para las elecciones locales”, dijo. “Las elecciones en Florida se deciden por cientos o miles de votos aquí o allá. Definitivamente tendrá un impacto no tener las voces de nuestros nuevos estadounidenses en las urnas si no se naturalizan a tiempo”.
Mercado, la directora ejecutiva de New Florida Majority, traza un paralelo entre los retrasos en USCIS y la acción que la legislatura republicana de Florida tomó el año pasado para limitar la restauración de los derechos de voto de los ex delincuentes, que los votantes aprobaron abrumadoramente en una enmienda constitucional de 2018.
Como resultado, movilizar a los votantes minoritarios “definitivamente se siente como una batalla cuesta arriba”, dijo. “Pero es una batalla que necesitamos ganar. Somos el swing state más grande del país y tenemos que trabajar duro”.
Como la cantidad de residentes permanentes en Miami-Dade elegibles para la ciudadanía supera los 400,000, el grupo de potenciales nuevos ciudadanos y votantes en el condado es considerable. Si comenzaran el proceso de naturalización hoy, ¿podrían llegar a votar en noviembre?
“No puedo prometerles eso, debido a las demoras, pero nunca se sabe”, dijo François. “Queremos que lo hagan. Nuestro eslogan es simple: ‘Naturalícense ahora’. Naturalícense ahora y esperemos que su voz sea escuchada en las urnas este año“.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de febrero de 2020, 7:00 a. m. with the headline "Se acercan las elecciones y 62,000 inmigrantes en Florida siguen esperando para hacerse ciudadanos."
