Adiós a Larios: Llega a su fin el reinado del rey y la reina de la cocina cubana en Miami
El largo reinado del rey y la reina de la cocina cubana en Miami ha llegado a su fin.
Quintín y María Teresa Larios, fundadores de Casa Larios Cuban restaurant, que se hizo de un nombre por sí mismo, y luego se asoció con Emilio y Gloria Estefan para abrir Larios on the Beach, en South Beach, se acaban de retirar.
La Fragua, el restaurante cubano, localizado en el 7931 NW 2nd. Street, al cual regresaron en 2016, pasó a mano de nuevos dueños, dijo Maritsa Reina, prima hermana de María Teresa, que es propietaria del restaurante y había empleado al matrimonio para traer su sabiduría culinaria.
Larios on the Beach, que los Estefan tienen por separado, sigue abierto.
“Era demasiado trabajo para la edad que tenemos ahora”, dijo Reina.
Quintín, de 91 años, y su esposa de más de 60 años, María Teresa, de 79 años, trabajaron día a día en La Fragua hasta que la pandemia del COVID-19 comenzó a azotar el país, en tanto Quintín aún supervisaba el trabajo de la cocina, y María Teresa se encargaba de la parte administrativa de la casa. Allí, los dos preservaron lo mejor de la comida cubana en Miami, desde una perfecta vaca frita hasta el pollo empanizado de Quintín, que convirtió en admiradora a Gloria Estefan en los años 80.
El año pasado, Quintín y María Teresa contrajeron el COVID-19 y debieron alejarse del restaurante, dijo Reina. Ella y su familia continuaron al frente del negocio mientras ellos se recuperaban.
“Los dos son muy fuertes. Ni siquiera tuvieron que ir al hospital”, dijo Reina.
La pareja inauguró Casa Larios en 1988, y pronto el lugar se convirtió en la quintaesencia de los restaurantes de Miami, donde toda la realeza cubana de Miami, como los Estefan y Andy García compartían mesas con cubanos que habían llegado recientemente.
En el momento de más auge del grupo Miami Sound Machine, los Larios entraron en negocios con los Estefan para consultar sobre los menús para Larios on the Beach y Bongos Cuban Café. La pareja continuó al frente de sus restaurantes, uno cerca de Flagler y otro al sur de Miami. Sin embargo, la tambaleante economía y malos negocios los obligaron a declararse en bancarrota, y cerrar ambos locales.
Casi dos años después de la inactividad, Reina abrió un restaurante nuevo, La Fragua —en el mismo lugar donde tenían su primera Casa Larios— e invitó al par que regresen, para darles un objetivo a sus vidas. Regresaron con nuevos bríos —y con sus viejas recetas.
La pareja comenzaba y terminaba su día de trabajo comiendo juntos, “como dos pajaritos enamorados”, dijo Reina, en la misma mesa, en medio del salón.
“Para nosotros, estar aquí es como oxígeno”, le dijo María Teresa al Herald luego que el restaurante abrió sus puertas en el 2016. “A mí me resultó traumático estar sentada en la casa durante año y medio sin trabajar”.
Ahora, los dos están esperando la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus, y que se termine la pandemia.
“Tenemos la esperanza de que todo esto pase”, dijo Reina, “y los dos puedan disfrutar su retiro”.
Lea este artículo en inglés en el Miami Herald.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de febrero de 2021, 6:58 p. m..