CubaNostalgia 2026: rumba, mojitos y chicharrones entre edificios de La Habana bien conservados
Después de 27 años, CubaNostalgia sigue creciendo. Este año la réplica de La Bodeguita del Medio se extendió 30 pies y se “comió” al Capitolio, que ya no está. Sin embargo, otros edificios emblemáticos de La Habana como el cine Payret, el cabaret Tropicana, el bar El Floridita y el Paseo del Prado se mantienen para alimentar la nostalgia de los visitantes, que en el 2025 sobrepasaron los 33,000.
Con el cambio demográfico del exilio cubano, más que el pasado predomina el aquí y el ahora en la 27ma edición de CubaNostalgia. La rumba, los mojitos, los chicharrones de cerdo y la música toman cada vez más protagonismo. La lista de artistas que cantará el 16 y el 17 de mayo en el recinto de la Feria en Coral Way y la avenida 109 incluye a Willy Chirino, Lena y Malena Burke, Aymée Nuviola, Brenda Navarrete, Ronkalunga, El Niño y la Verdad, Amaury Gutiérrez y el Gallito del Son.
“Las cosas han evolucionado. Ahora tenemos más ofertas de diversión, para atraer al abuelo, y que este traiga al hijo y al nieto”, dijo Peter Regalado, director ejecutivo de CubaNostalgia.
Regalado llegó a Estados Unidos con seis años y recuerda poco de Cuba, con excepción del viaje que hacía con frecuencia de La Habana a Pinar del Río en el Chevrolet de 1957 de su papá –“azul con una franja blanca”, apunta– para visitar a la familia de su mamá en la provincia más occidental de Cuba.
Su objetivo es preservar los diseños en grandes lienzos de esos edificios que llevan a los visitantes a hacer un paseo por La Habana. “Tomamos las dos cuadradas con menos árboles del Paseo del Prado y las reprodujimos con exactitud”, dijo Regalado. Allí se ubican las galerías de arte y las personas que venden memorabilia cubana.
Muy cerca de esas réplicas arquitectónicas, están las cafeterías, los tráilers con comida, que despachan miles de croquetas, pastelitos, frituras de bacalao, pan con lechón, completas de congrí, yuca frita y masas de puerco. También se venden grandes cantidades de los chicharrones de Mr. Pork Belly, un restaurante que es propiedad de Regalado, ubicado en la calle 41 y la avenida 92 del Doral.
Regalado adelanta el secreto de este chicharrón. “Es un chicharrón brasileño, que tiene un pellejo muy suave, no es tan gordo y lo pican en pedacitos antes de freírlo. Te lo puedes comer con los labios pintados”, dijo.
El Gallito del Son en La Bodeguita de CubaNostalgia
La Bodeguita del Medio de CubaNostalgia tiene algo que ya no tiene la original en la calle Empedrado de La Habana Vieja: los escritos en las paredes. Y música constante... CubaNostalgia abre a las 11 a.m. y a las 12 ya comienza a cantar Jorge Alberto El Gallito del Son, que además de tocar temas clásicos como Son de la Loma, de los Matamoros, que siempre llaman a los bailadores, es repentista y encadena un verso con otro.
Al público le encanta que el Gallito los incluya en sus versos, que puede estar improvisando por horas, porque esa es su maestría, mirar al público y ver a una señora con una blusa roja y de ahí sacar una estrofa, y encadenarla con otra dedicada a una bailadora que lleva sombrero.
“El reto de un repentista es no repetir una frase. A veces estoy tres horas sin parar. Le hablo a la gente de sus pueblos, y se emocionan y lloran”, dice El Gallito.
El arte de improvisar versos lo aprendió en el campo cubano, en Taguasco y otros pueblos de la provincia de Sancti Spíritus, cuando tenía 8 años. Los guajiros organizaban parrandas en las que llegaban sin avisar a las casas y ahí mismo se armaba la fiesta y la cantadera. “Mataban un puerco o lo que hubiera”, recuerda El Gallito del Son.
Su carrera lo llevó a colaborar en Cuba con Cándido Fabré y la Original de Manzanillo, Compay Segundo y Polo Montáñez, y ya en Miami, desde el 2003, con Israel López “Cachao” e Israel Kantor, quien se convirtió en su mentor y lo bautizó como El Gallito del Son. También cantaba en las parrandas de Ponce, Puerto Rico con Papo Lucca y La Sonora Ponceña.
“Los poetas guajiros piensan, pero yo no pienso, es al momento”, dice El Gallito del Son, que describe así su arte. “Es como si Dios me sacara de mi cuerpo y yo solo escuchara el piano, y cuando termino de improvisar, es como si Dios me devolviera al cuerpo”.
El Gallito del Son también estrenará en CubaNostalgia tres temas que le compuso el maestro Jorge Luis Piloto, autor de Que le den candela, que popularizó Celia Cruz, y Yo no sé mañana, que canta Luis Enrique.
Conciertos, misa y filmes
El cabaret Tropicana abrió en 1939 en el vecindario habanero de Marianao, y es conocido como “Un paraíso bajo las estrellas”. Su réplica en CubaNostalgia es muy popular porque en este espacio, con 2,000 sillas, se ofrecen los principales conciertos del evento. El sábado a las 2 p.m. comienza Brenda Navarrete con un espectáculo de más de una hora, le sigue Lena Burke; Ronkalunga, que con El Carnicero está tomando Miami, y cierra Willy Chirino a partir de las 10:30 p.m., con un show que a veces dura pasada la medianoche.
El domingo al mediodía el padre José Espino, rector de la Ermita de la Caridad, oficia misa frente a la réplica de la Catedral de La Habana, y después de la 1 p.m. inicia la jornada de conciertos Malena Burke, que siempre dedica un tema a la Virgen. La oferta musical continúa con El Niño y la Verdad; Amaury Gutiérrez y Aymée Nuviola.
Para Amaury Gutiérrez este es un año especial porque hacía tiempo que no participaba en CubaNostalgia. “Este evento es un mosaico de la cultura cubana, de su música, de su gastronomía”, dijo el intérprete de Yo sé que es mentira y Dime corazón.
“Siempre estoy componiendo y hay canciones que, antes de grabar, las estreno en vivo”, dijo Gutiérrez, que está preparando un nuevo material para grabar con su discográfica, J&N Records, disquera independiente de Juan Hidalgo y Nelson Estévez.
Para los que quieren tomar un descanso de la música, en el cine Payret proyectarán un documental sobre Willy Chirino y programas de La Tremenda Corte, con el humor de Tres Patines, Don Gumersindo y Nananina. Una réplica del Parque del Dominó también estará abierta para los que prefieren jugar un torneo, con premios y todo. Para hacer compras está la réplica del Ten Cent de Galiano, el antiguo Woolworths, donde en este caso no solo venden objetos cubanos sino todo lo que pueda imaginar de bisutería y chucherías, porque tiene más espíritu de quincalla que de tienda.
Al final, ya de salida, después de los mojitos y daiquiris, de las croquetas y los tamales, no olvide pasar por la zona de los autos clásicos –los grandes guerreros de Cuba–, que todavía recorren la isla como una prueba del triunfo de la industria automotriz de Estados Unidos, y del capital que tenían los cubanos en los años 1940 y 1950 que podían comprarlos fresquitos de fábrica.
CubaNostalgia, 16 y 17 de mayo, a partir de las 11 a.m., Miami-Dade County Fair & Exposition, Coral Way y la avenida 109. Entradas, $25, incluye conciertos. www.cubanostalgia.com/tickets.html