Sur de la Florida

Se agrava en Miami la crisis de atención a los ancianos

Uno de cada cinco hogares de la tercera edad en la Florida se encuentra en una lista de “observación” estatal de instalaciones marginadas. En Miami-Dade, uno de cada tres se encuentra en problemas. Sólo el año pasado se agregaron 50 hogares a la lista.

Brian Lee, un defensor de la tercera edad que es director ejecutivo de Families for Better Care, dijo que las preocupantes estadísticas se encuentran entre las crecientes pruebas de que las instalaciones de cuidado a largo plazo de la Florida están en “crisis” y empeorando. Lee, quien fue durante casi ocho años el defensor estatal de los Cuidados a Largo Plazo, antes de que el gobernador Rick Scott lo despidiera en el 2011 en medio de una disputa sobre los datos financieros de los hogares de la tercera edad, ha aconsejado a los consumidores de la Florida del cuidado institucional para la tercera edad: escojan con cuidado entre lo que hay.

Parientes de los residentes en los hogares le dicen a menudo a Lee que están sorprendidos de saber que un ser amado vive en un hogar que el estado considera en problemas, señaló Lee en un panel organizado el miércoles por el sindicato SEIU United Healthcare Workers, que representa a muchos de los cuidadores de ancianos del país, y ha presionado por un sueldo mínimo de $15. “Es una propuesta preocupante”, dijo Lee, “no sólo la existente, sino la continua falta de exposición necesaria para alertar al público de instalaciones en la lista [de observación]”.

La parte dedicada a los atribulados cuidadores, quienes dicen que la cantidad de personal raramente les permite pasar el tiempo adecuado con sus pacientes, el panel titulado “Enfrentando la crisis de cuidado de la tercera edad en Miami”, abrió con comentarios del alcalde de Miami, Tomás Regalado.

En estos días, dijo Regalado, los hogares de la tercera edad y las instalaciones de vida asistida están llenos de los dirigentes de la ciudad de las décadas de 1960, 1970 y 1980 —los trabajadores y titanes de la industria que construyeron la ciudad, “las personas que hicieron posible que nosotros seamos lo que somos”. Algunos de ellos, agregó, son demasiado frágiles para hablar por sí mismos.

“Estas son las mismas personas que ahora tienen que depender del cuidado de salud”, manifestó Regalado. “Estas son las personas que sabemos que están en hogares públicos. Estas son personas que necesitan atención y, en muchos casos, no tienen familiares”.

“Queremos ser la voz de las personas que no tienen voz”, dijo Regalado.

Marie Cadet, quien ha sido trabajadora de hogares de la tercera edad durante 19 años, dijo que muchos de los pacientes simplemente desean recibir por un momento un toque cálido y una voz reconfortante. “Ellos te piden que hables con ellos”, agregó. “Pero yo no tengo tiempo para eso”.

“Necesitamos más personas en el lugar, que trabajen duro”, añadió.

Max Rothman, quien encabeza Alliance for Aging en Miami, dijo que los problemas de la industria de cuidado a largo plazo no son nada nuevos. En 1980, cuando el programa estatal de vida asistida estaba en su infancia, los defensores de los ancianos mencionaban sus “grandes preocupaciones” sobre las condiciones en los hogares, dijo Rothman. “Casi diariamente tratábamos de responder a las preocupaciones de las instalaciones de vida asistida”, manifestó, al agregar que muy poco ha cambiado.

El estado, dijo Rothman, “necesita esfuerzos vigorosos y continuos sobre los descuidos”.

En respuesta a una pregunta de la audiencia del panel, Regalado dijo que las ciudades y los condados no tienen autoridad para controlar los hogares de la tercera edad y las instalaciones de vida asistida.

Al reaccionar al problema de las instalaciones de vida asistida en Miami con un gran número de residentes que tienen enfermedades mentales, dirigentes de la ciudad buscan una ley estatal que requeriría a los hogares de retiro que tienen residentes con enfermedades mentales, que contraten guardias, manifestó Regalado. El proyecto de ley “ha fallado en los últimos años”, agregó.

Algunos de los hogares, dijo Regalado, fallan en supervisar adecuadamente a los residentes, quienes entonces “deambulan entre su vecindario” y ponen en peligro a los residentes cercanos. El estado no ha dado a las ciudades las herramientas para supervisar tales hogares, agregó. “Nosotros no tenemos la autoridad”.

“Este tema es importante”, dijo Regalado. “Tenemos que pedir a la Legislatura que mantenga la responsabilidad de las agencias que tratan a estas personas”.  

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de febrero de 2016, 8:30 p. m. with the headline "Se agrava en Miami la crisis de atención a los ancianos."

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