Sur de la Florida

Pese a los esfuerzos, no cesa el tráfico de inmigrantes hacia EEUU

Niranjan Maan Singh, creador de la mayor red de tráfico de inmigrantes de la historia.
Niranjan Maan Singh, creador de la mayor red de tráfico de inmigrantes de la historia. Cortesía

Con frecuencia, los aviones o barcos que patrullan las costas del sur de la Florida avistan embarcaciones sospechosas en el Océano Atlántico o el Estrecho de la Florida.

Cuando estas embarcaciones son detenidas, los agentes federales por lo general encuentran inmigrantes indocumentados que son traídos de contrabando a Estados Unidos. En muchos casos, los inmigrantes no son sólo son cubanos, sino también de otras nacionalidades, incluyendo brasileños, ecuatorianos, haitianos, dominicanos, jamaiquinos y –en algunos casos–, chinos.

El tráfico de inmigrantes de múltiples países, ahora algo rutinario en el sur de la Florida, fue iniciado por Niranjan Maan Singh, un inmigrante de la India quien, desde Ecuador, manejaba la red de tráfico de inmigrantes más grande en la historia de la inmigración ilegal a Estados Unidos. Los detalles de cómo los investigadores descubrieron la red de Maan Singh son el foco de un nuevo libro, La caza de Maan Singh, que se espera sea publicado a finales de abril.

Escrito por los ex agentes de inmigración Hipólito Acosta y A.J. Irwin, La caza de Maan Singh, relata la amplia investigación que concluyó con el desmantelamiento de la red de tráfico de inmigrantes en 1998. A pesar de que Maan Singh se mantuvo prófugo por largo tiempo, fue finalmente capturado siete años más tarde en Venezuela, cuando las autoridades lo entregaron a funcionarios estadounidenses.

El caso Maan Singh destapó una gigantesca red de tráfico de inmigrantes que transportaba a unos 300 extranjeros indocumentados al mes, por un total de unos 13,000 inmigrantes a lo largo de un período de tres años. Muchos de estos inmigrantes eran de la India o de países del sur de Asia, que venían a Estados Unidos por un complicado periplo a través de América del Sur, Cuba y las Bahamas.

La investigación sin precedentes logró la captura del principal traficante de inmigrantes de la red y el desmantelamiento de la red misma, a pesar de muchos obstáculos y oposición al operativo dentro de la agencia de inmigración que entonces era conocida como Servicio de Inmigración y Naturalización de Estados Unidos (INS).

“Dentro de nuestra agencia teníamos personas que, algunos a propósito, otros sin querer, levantaron obstáculos a cada paso, pero perseveramos y, al final, incluso después de que los dos ya no estábamos involucrados en el caso, logramos capturar a Maan Singh”, dijo Irwin, de 58 años.

“Tradicionalmente, el servicio de inmigración de Estados Unidos había enfocado sus esfuerzos contra contrabandistas de inmigrantes dentro de las fronteras de Estados Unidos, en este caso Niranjan Maan Singh tenía su sede en un país que estaba a miles de millas de distancia de nuestras fronteras”, dijo Acosta, de 62 años.

Aunque la investigación desmanteló una red de tráfico de inmigrantes importante, no terminó con el negocio. Los extranjeros indocumentados de muchos países siguen llegando por rutas indirectas a través de Cuba y las Bahamas, y luego en bote al sur de Florida.

“La razón por la que continúa el tráfico a través de las Bahamas se debe a que los extranjeros de todo el mundo pueden entrar en las Bahamas, ya sea sin visado o con restricciones de visado limitadas”, dijo Irwin. “Es una buena plataforma para este negocio”.

Además, este tipo de contrabando humano ha continuado e incluso aumentado porque la red Maan Singh era sólo una de un gran número de redes similares.

De hecho, el tráfico internacional de inmigrantes indocumentados se ha incrementado a niveles sin precedentes debido al incremento de las guerras del Medio Oriente, el deterioro de las economías de América Latina y el aumento del miedo en Cuba a que la Ley de Ajuste Cubano sea derogada ahora que las relaciones entre los dos países han sido restauradas.

El caso más reciente de tráfico humano en el sur de la Florida comenzó cuando un agente de la policía de Doral detuvo una camioneta Ford negra por una infracción de tránsito. Los registros de la corte federal muestran que cuando el agente se dio cuenta que los ocupantes del vehículo eran cinco personas, entre ellas una mujer, con pasaportes extranjeros, decidió llamar a la Patrulla Fronteriza.

Investigadores de la Patrulla Fronteriza, finalmente, se dieron cuenta que los brasileños habían sido traídos de contrabando a través de las Bahamas y que cada uno había pagado cerca de $10,000 por un paquete que incluía pasaportes europeos falsos que utilizaron para entrar al sur de la Florida ilegalmente.

No está claro en los registros de la corte si los brasileños llegaron por barco o por avión desde las Bahamas.

Dos casos recientes que involucraron el uso de embarcaciones tuvieron lugar en agosto pasado y en el 2012, cuando agentes federales descubrieron dos redes de tráfico de inmigrantes que transportaban brasileños a las Bahamas por avión y luego en barco al sur de Florida.

Uno de los acusados del caso de agosto informó a agentes federales después de su detención que trabajaba con traficantes de inmigrantes en Brasil y las Bahamas para transportar por barco desde las Bahamas a extranjeros indocumentados procedentes de Brasil, China y otros países –a un precio de $6,000 por persona, de acuerdo con documentos de la corte.

En el 2012, una red de contrabando de inmigrantes traía a brasileños desde su país en avión a países de Europa, luego a las Bahamas y finalmente por embarcación al sur de la Florida.

Bajo el complicado sistema, los brasileños que pagaban tarifas de $16,000 por persona para volar de Rio de Janeiro a París, luego a Londres y después a las Bahamas, donde abordaban botes para el tramo final al sur de la Florida.

El tráfico de inmigrantes al sur de Florida desde Brasil a través de las Bahamas es una ruta que la red de Maan Singh utilizaba, según el libro escrito por Acosta e Irwin.

Ya para 1993, y tal vez desde antes, la red de Maan Sing transportaba ciudadanos de la India, de países del sur de Asia y del Medio Oriente a Estados Unidos para empleos en Texas, Nueva York y en otros estados.

Singh operaba su negocio ilícito de tráfico de inmigrantes desde la trastienda de un establecimiento de ropa de Quito, la capital ecuatoriana. Era un cuarto lleno de teléfonos, máquinas de fax y de listas de nombres y destinos.

Según el libro, el propio Maan Singh explicó el alcance de su negocio a Amer Sultan, un piloto que una vez trabajó para la red transportando ilegalmente a inmigrantes a los Estados Unidos.

“Sultan”, Singh le dice al piloto, “esto es como se ve la mayor operación de tráfico de inmigrantes en el mundo. Yo empecé en los años 80 y mi negocio ahora se extiende desde el sur de Asia a Moscú, a Londres a Cuba, Belice, las Bahamas”.

Al final, Singh sólo pasó unos meses en prisión, y se fue a vivir a Londres al ser liberado, pero nunca reconstituyó su red de tráfico de inmigrante, según el libro.

Pero otros surgieron para continuar el negocio.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de abril de 2016, 4:53 p. m. with the headline "Pese a los esfuerzos, no cesa el tráfico de inmigrantes hacia EEUU."

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