Sur de la Florida

Alcalde de Miami-Dade advierte sobre colapso financiero de Opa-locka

Ahora que Opa-locka está pasando trabajo para pagar sus costos más básicos, el alcalde de Miami-Dade Carlos Giménez urgió a la oficina del gobernador, por segunda vez en ocho meses, que coloque bajo su control a la ciudad.
Ahora que Opa-locka está pasando trabajo para pagar sus costos más básicos, el alcalde de Miami-Dade Carlos Giménez urgió a la oficina del gobernador, por segunda vez en ocho meses, que coloque bajo su control a la ciudad. Archivo

En marzo, la electricidad resultó cortada durante varias horas en el ayuntamiento de Opa-locka porque la cuenta no había sido pagada.

Al mes siguiente, el servicio de telefonía celular que usaban los detectives de la policía fue cortado por varios días porque la ciudad no hizo los pagos.

Hace dos semanas, los beneficios médicos de los trabajadores de la ciudad fueron cancelados abruptamente cuando la ciudad no pagó las primas.

Ocho meses después de que se advirtió a los funcionarios electos que su ciudad estaba al borde del colapso financiero, líderes del Condado Miami-Dade han pedido al estado que declare emergencia financiera y que considere la posibilidad de asumir el control del total de las operaciones de la atribulada ciudad.

Ahora que Opa-locka está pasando trabajo para pagar sus costos más básicos —incluyendo la gasolina de los carros de la policía— el alcalde de Miami-Dade Carlos Giménez urgió a la oficina del gobernador por segunda vez en ocho meses que coloque bajo su control a la ciudad de 16,000 habitantes.

“Creemos que el estado financiero de la Ciudad sigue deteriorándose”, escribieron Giménez y la comisionada del Condado Barbara Jordan en una carta del 3 de mayo a la oficina del inspector general del gobernador. “Si el estado no toma medidas de inmediato, podría haber un cierre del gobierno de la ciudad”.

Como los líderes de Opa-locka no han establecido ningún líder formal de recuperación, funcionarios de alto rango del condado afirman que ellos no creen que la ciudad sea capaz de salvarse por sí misma de la insolvencia. La policía de Miami-Dade ya ha sido notificada de que serán movilizados para brindar servicios policiales si cesan las operaciones municipales.

La ciudad necesita ayuda tan desesperadamente que la alcaldesa Myra Taylor escribió una carta manuscrita al gobernador Rick Scott esta semana pidiendo un préstamo estatal y consultores estatales que les den consejería financiera.

La alerta del condado al estado tuvo lugar al mismo tiempo que el FBI lleva a cabo una amplia investigación de corrupción enfocada en los líderes más poderosos de la ciudad, entre ellos la alcaldesa Taylor, el comisionado Luis Santiago, y el hombre que está negociando el futuro de Opa-locka con el estado: el administrador de la ciudad, David Chiverton.

El Miami Herald publicó un artículo el 24 de abril con un perfil de un propietario de negocios local que era un informante del FBI, y que estaba grabando sus encuentros secretos con Chiverton, Santiago y otros influyentes funcionarios a quienes dijo haber pagado decenas de miles de dólares en sobornos.

Frank Zambrana, de 47 años y vendedor de equipos pesados, dijo que él había entregado alrededor de $30,000 a los funcionarios en estacionamientos, oficinas de la ciudad y hasta en un club nocturno local para recibir una licencia de negocios que sólo cuesta $150.

La carta del alcalde de Miami-Dade a la oficina del gobernador mencionó la pesquisa del FBI, señalando “alegaciones de corrupción entre los funcionarios públicos”.

Según las leyes estatales, el gobernador tiene el poder para intervenir, dadas circunstancias excepcionales, en ciudades que estén en peligro de derrumbe financiero, e incluso asumir el control de las operaciones municipales. En el 2002, Opa-locka cayó bajo el control estatal durante tres años debido a problemas fiscales.

Hasta el momento, la inspectora general del gobernador, Melinda Miguel, no ha respondido a la solicitud del condado. Pero ella se quejó a inicios de la semana pasada de que sus exigencias a la ciudad para que le envíe información crucial, para que el estado pueda evaluar mejor el futuro de Opa-locka, no han sido respondidas.

En una serie de correos electrónicos enviados a Chiverton la semana pasada, Miguel dijo que todavía estaba esperando por un plan detallado de recuperación y una solicitud formal de parte de la ciudad de que se declare el estado de emergencia.

“Me preocupa mucho el estado de cosas según se reporta en el Miami Herald”, escribió ella el 29 de abril.

Durante el último año, las finanzas de la ciudad se han estado deteriorando en una notable serie de fracasos que han obligado a funcionarios de la ciudad a tomar medidas extremas, recurriendo a fondos de agua y alcantarillado para cubrir la nómina.

El ex administrador Steve Shiver dijo haber descubierto una deuda creciente que ascendía a millones cuando asumió el cargo en septiembre del año pasado. Pero cuando trató de presentar el asunto al estado, resultó despedido en una votación controversial encabezada por la alcaldesa Taylor, quien lo acusó de revelar los problemas al gobernador sin consultarla a ella primero.

Antes de abandonar su cargo, Shiver identificó como mínimo $8 millones en deudas, parte de las cuales habían sido encubiertas por antiguos funcionarios de la Ciudad que habían recurrido a fondos restringidos, como excesos de impuestos condales y fondos de decomiso de la policía, para cubrir las brechas, según documentos.

A pesar de su escasez de fondos, la ciudad sigue gastando alrededor de $50,000 al año en SUVs arrendados para el uso de los comisionados, según documentos. Hasta el momento, se han escrito cientos de cheques para pagar a contratistas, pero permanecen guardados en fajos en el ayuntamiento porque no hay suficiente dinero para cubrirlos, según fuentes confidenciales que hablaron al Herald con la condición de conservar el anonimato.

El lunes de la semana pasada, en una reunión, Chiverton dijo a los comisionados que él podía balancear el presupuesto, el cual muestra un déficit de $1.4 millones, para el fin del año fiscal. No obstante, documentos del presupuesto examinados por el Herald muestran que la ciudad sigue llevando unos $8 millones en deudas del año anterior que no fueron resueltas por el administrador de la ciudad.

Esas deudas, incluyendo $4.4 millones que se deben al condado sobre todo por tarifas de agua y alcantarillado, sobrepasan el presupuesto de lacCiudad de $13 millones.

“Esta es la hora de la verdad”, dijo Taylor, la alcaldesa, en la reunión del lunes.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de mayo de 2016, 10:22 a. m. with the headline "Alcalde de Miami-Dade advierte sobre colapso financiero de Opa-locka."

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