Sur de la Florida

Les llegó el turno a los miamenses en los Papeles de Panamá

Christian de Berdouare, dueño de Chicken Kitchen, afuera de uno de sus locales en Miami Beach.
Christian de Berdouare, dueño de Chicken Kitchen, afuera de uno de sus locales en Miami Beach. Miami Herald Staff

Christian de Berdouare, el rey del pollo en Miami, administra más que una cadena de los populares restaurantes. Al menos en el papel, él y su familia tienen nexos con una complicada red de compañías en paraísos fiscales administrados por Mossack Fonseca, el bufete de abogados en el centro del escándalo que se ha dado en llamar los Papeles de Panamá.

Una de las empresas fue establecida por la madre de De Berdouare, dijo el hombre, de 59 años y presidente ejecutivo de Chicken Kitchen, al Miami Herald. Berdouare heredó la empresa, que tiene los derechos internacionales de Chicken Kitchen, tras la muerte de su madre el año pasado.

Pero no tiene idea sobre las otras 156 compañías en paraísos fiscales, dijo De Berdouare, aunque documentos filtrados de Mossack Fonseca muestran que pertenecen a una empresa de Nueva Zelanda que ayudó a manejar los asuntos financieros de su fallecida madre, Katy.

“No tengo absolutamente nada que ver ni tengo participación en ninguna de esas entidades”, dijo De Berdouare.

El misterio es algo común en el poco transparente mundo de las compañías en paraísos fiscales: saber quién está detrás de las empresas es como bucear en aguas muy turbias. Eso frustra a las autoridades y a los acreedores, lo que llevo al presidente Barack Obama y a otros líderes mundiales a proponer más transparencia en este sector.

Tener una empresa en un paraíso fiscal es perfectamente legal, y es común entre las personas de abundante patrimonio.

De Berdouare especuló que el abogado de su madre, Anthony Able, usó la compañía de Nueva Zelanda como vehículo para varios clientes, y que esas personas controlaban las otras empresas.

En una entrevista, Able confirmó que estableció la compañía, Aeternus Trust Limited, para administrar o representar a corporaciones controladas por varios clientes, entre ellos la madre de De Berdouare. Able declinó identificar a los otros clientes.

“Para el resto del mundo, hay una entidad que controla a las compañías”, dijo Able. “Aunque parece que hay una relación entre ellas, no existe, excepto la del administrador que comparten”.

Able está en Naples y no tiene afiliación con Mossack Fonseca, aunque ha usado sus servicios en paraísos fiscales. Dijo que la decisión de administrar la red de compañías a través de Aeternus es algo normal y un asunto de conveniencia jurídica. También permite mantener en privado los nombres de los clientes.

Ya no son los días de ‘Scarface’, pero Miami es una ciudad donde hay gente de todo el mundo, especialmente latinoamericanos que tratan de invertir aquí

Scott Moritz

ex agente del FBI, trabaja para la firma asesora Protiviti

De Berdouare, quien recientemente compró y derribó la mansión en Miami Beach del capo colombiano de las drogas Pablo Escobar, es uno de varios surfloridanos que salieron a relucir en los Papeles de Panamá, una enorme cantidad de documentos secretos de compañías en paraísos fiscales analizada por el Miami Herald y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.

Otros son Ella Fontanals-Cisneros, coleccionista de arte que adquirió un yate de 156 pies de eslora a través de una cuenta en paraíso fiscal de Mossack Fonseca; Alan Trustman, guionista de Hollywood, y Ping Donaldson, agente de bienes raíces de Weston, quien dice que terminó con cuentas en paraíso fiscal a su nombre después de unas vacaciones a Hong Kong.

Más de 50 personas con dirección en el sur de la Florida aparecen en los Papeles de Panamá como propietarios de entidades corporativas en paraísos fiscales.

Y Miami aparece en los documentos filtrados más veces que cualquier otra ciudad, excepto Nueva York. (Los lectores pueden buscar en la base de datos en MiamiHerald.com.)

Personas convictas de estafa o que se supone operan con dinero de las drogas, otros que burlaron el fisco y agentes extranjeros usaron a Miami, centro financiero que vincula a Estados Unidos y América Latina, como parte de sus operaciones en paraísos fiscales, muestran los documentos filtrados. Personas acusadas de corrupción en otros países compraron costosos apartamentos frente al mar mediante cuentas secretas en paraísos fiscales.

La mayoría de los clientes de Mossack Fonseca no eran estadounidenses. La firma evitaba trabajar con norteamericanos, en parte debido a un encontronazo con las autoridades en el 2000.

“Ya no son los días de Scarface”, dijo Scott Moritz, ex agente del FBI quien trabaja para la firma asesora Protiviti. “Pero Miami es una ciudad internacional donde hay gente de todo el mundo, especialmente latinoamericanos que tratan de invertir aquí. Algunas de estas personas de alto patrimonio son legítimas. Pero también uno encuentra personajes relacionados con mafiosos y dictadores”.

Moritz dijo que los que se dedican al lavado de dinero y otros delincuentes adoran el nivel de secreto que ofrecen estas compañías en paraísos fiscales.

Naturalmente, las compañías tienen varios usos jurídicos, especialmente preservar la privacidad y pagar menos impuestos. La mayoría de los sufloridanos que usaron estas empresas no infringieron la ley.

Maraña de empresas

El Miami Herald contactó inicialmente a Christian de Berdouare tras encontrar una compañía llamada Chicken Kitchen International en la base de datos de los Papeles de Panamá. Chicken Kitchen es una de las cadenas favoritas de comida rápida en el sur de la Florida.

De Berdouare dijo que nunca se usó y que se estableció para que su madre, ciudadana francesa, pudiera controlar los derechos internacionales de Chicken Kitchen.

La página de internet de la cadena incluye información sobre oportunidades de franquicias en otros países. “El pollo es el único alimento del mundo que trasciende razas, religiones y género”, expresa la página.

Multinacionales como Google y Apple establecen con frecuencia sus derechos de propiedad intelectual en otros países para no pagar impuestos en Estados Unidos, que cobra uno de los impuestos más elevados del mundo a las empresas. Es una maniobra jurídica que ha provocado un fuerte debate en el Congreso sobre la justicia.

Abu Dhabi y la Ciudad de Panamá tienen restaurantes Chicken Kitchen, aunque una página de ésta última en Foursquare, el servicio local de búsqueda, dice que está cerrado.

De Berdouare dijo que no ha vendido ninguna franquicia fuera de Estados Unidos a través de Chicken Kitchen International, y no ve una razón conservar esa compañía en paraíso fiscal.

“Vamos a inscribirla en Estados Unidos y traer los derechos”, dijo. “Si otorgamos alguna franquicia en el extranjero, pagaremos impuestos en Estados Unidos”,

Un registro empresarial filtrado muestra que Chicken Kitchen International está oficialmente bajo el control de Aeternus Trust Limited, registrada en Nueva Zelanda en el 2004.

Los registros muestran que Aeternus tuvo acciones de 16 compañías en paraíso fiscal entre el 2004 y el 2015.

Las firmas en paraíso fiscal tienen un abanico de propósitos.

Algunas se crearon para invertir en la industria petrolera de Gabón y el Congo. Otra tiene el mismo nombre de una conocida empresa de viajes al Kilimanjaro, la majestuosa montaña de Tanzania. Otra se usó para comprar bienes raíces, aunque no está claro dónde.

De Berdouare dijo que no sabía nada de esas otras empresas.

Incluso Mossack Fonseca no parecía conocer a sus verdaderos dueños. Las compañías en paraísos fiscales con frecuencia están protegidas por capas de de entidades corporativas, con frecuencia llamadas empresas pantalla porque son vehículos pasivos que se usan para realizar transacciones financieras y mantener activos, pero no son compañías activas.

En diciembre del 2013, el departamento de Cumplimiento de Mossack Fonseca le hizo a su oficina representante en Miami una pregunta sencilla sobre una de las compañías en paraíso fiscal, una empresa pantalla de las Islas Vírgenes Británicas llamada Tanglin International Limited. Se le pidió específicamente una copia del pasaporte de Qi Xia, quien controlaba Tanglin, porque la firma necesitaba hacer una verificación, una investigación del cliente para asegurar que no infringía normas sobre lavado de dinero.

La oficina de Miami demoró más de un año en responder, según los correos electrónicos filtrados. Y resulta que Qi Xia no era una persona.

“Qi Xia es un fideicomiso de Nueva Zelanda propietario de Tanglin International Limited, y como tal no tiene pasaporte ni otro documento de identificación”, contestó la oficina de Miami en febrero del 2015, después de varios recordatorios de la sede central en Panamá.

La oficina de Miami agregó que el fideicomiso era controlado por Aeternus, la compañía que administraba los asuntos financieros de Katy de Berdouare y otros.

Según los Papeles de Panamá, no se intercambiaron más correos sobre el asunto.

Able, el abogado de Katy de Berdouare, dijo que trabajó con Mossack Fonseca porque eran “eficientes” y “mecánicos”.

“Mossack es el Publix ...del mundo de paraísos fiscales”, dijo. “Tienen un buen sistema”.

Chicken Kitchen, fundado en 1983, tiene más de 30 locales en Florida y Texas.

Su hermano Alain también aparece en los Papeles de Panamá. Los registros muestran que hizo las veces de intermediario entre Mossack Fonseca y un cliente no identificado que controlaba Xenon Trading, una compañía pantalla registrada en Panamá y las islas de Samoa y Niue.

Alain de Berdouare, quien tiene una casa en las Venetian Islands, dijo que la empresa era parte de un fideicomiso familiar establecido por su madre.

“Mi madre vivía en Etiopía, yo viajo en Europa todo el tiempo, sólo estoy en Miami unos pocos meses del año”, dijo. “Así funcionaban las cosas. Yo tengo derecho a tener compañías en todo el mundo”.

En alta mar

Otro cliente destacado de Mossack Fonseca con lazos con el sur de la Florida era Ella Fontanals-Cisneros.

Fontanals-Cisneros, nacida en Cuba, es uno de los principales coleccionistas de arte de Miami. Su organización sin fines de lucro, Cisneros Fontanals Art Foundation, muestra arte latinoamericano contemporáneo en un espacio cerca del centro de Miami. Ella también tiene un penthouse en Grovenor House en Coconut Grove. El apartamento se puso a la venta el año pasado por $14.5 millones.

En el 2004, Fontanals-Cisneros compró una compañía en paraíso fiscal en las Islas Vírgenes Británicas a través de la oficina de Mossack Fonseca en Luxemburgo, muestran los Papeles de Panamá.

Elmaguri Shipping era la tenedora del yate de lujo de Fontanals-Cisneros, el Ellix Too.

El impresionante yate —construido a la medida en Italia— tiene seis camarotes con espacio para 12 invitados, una terraza privada en el segundo puente, un bar, un jacuzzi y una sala de entretenimiento.

“Fue un sueño”, le dijo Fontanals-Cisneros a la página especilizada Superyachts en el 2011. “Decidí que quería algo que se pareciera a un apartamento, así que lo hice construir como se fabrica una casa, en vez de un yate”

Michael Moore, abogado miamense especializado en asuntos marítimos, dijo que es común que las personas adineradas compren yates a través de compañías en paraísos fiscales y los registren en otros países.

“Es el 80 por ciento de los casos”, explicó Moore. “Es para fines de responsabilidad civil y fiscales, la forma más seguro es que tenga lo que se denomina ‘pabellón de conveniencia’ ”.

Agregó que los abogados con frecuencia destacan el beneficio del anonimato que ofrece una compañía en paraíso fiscal.

La palabra “yate” aparece casi 20,000 veces en los Papeles de Panamá.

Aunque la compañía tenedora del Ellix Too estaba en las Islas Vírgenes Británicas, el yate mismo estaba registrado en las Islas Caimán, uno de los lugares preferidos para los propietarios de este tipo de embarcaciones.

Como no es ciudadana estadounidense, Fontanals-Cisneros no habría tenido derecho a abanderar el yate en Estados Unidos. De todas formas, los altos impuestos lo hacen un pabellón poco atractivo para los propietarios, dijo Moore.

Fontanals-Cisneros vendió el Ellix Too en el 2014 por una cifra no revelada. Había estado a la venta por $17.2 millones, pero después le redujeron el precio a $14.95 millones. Mossack Fonseca cerró Elmaguri Shipping poco después de la venta del yate.

La magnate del arte no respondió a una solicitud de comentario.

Su abogado, José Llerena, escribió en un correo electrónico que Fontanals-Cisneros no vive en Estados Unidos y no tiene relaciones de negocios con Mossack Fonseca.

¿Donde están los estadounidenses?

A medida los Papeles de Panamá han salido a la luz, los lectores se han preguntado por qué no aparecen más estadounidenses adinerados.

Una razón: Ramón Fonseca, cofundador de Mossack Fonseca, dijo que la firma evitó intencionalmente trabajar con estadounidenses.

“Como norma, preferimos no tener clientes estadounidenses”, declaró a la Associated Press.

A la firma parece no haberle gustado la atención de las autoridades norteamericanas después que el FBI amenazó con un comparendo judicial a una de sus filiales estadounidenses en el 2000.

En un correo electrónico filtrado, un representante de Mossack Fonseca en Estados Unidos escribió que en respuesta al interés del gobierno federal, “nos deshicimos de clientes norteamericanos, no hemos buscado más ninguno y no hacemos mercadotecnia en Estados Unidos”.

(Mossack Fonseca declinó hacer comentarios al Herald sobre por qué tenía pocos clientes estadounidenses).

Uno de los ciudadanos norteamericanos que aparece en los documentos es Alan Trustman, guionista de la película The Thomas Crown Affair. Trustman, que ahoga es un abogado con una casa en Fisher Island, tenía una compañía en paraíso fiscal a través de Mossack Fonseca, que extrañamente tenía a la Cruz Roja como beneficiario.

Trustman le dijo a un reportero que no sabía por qué su abogado había establecido la compañía a nombre de una organización caritativa.

Otro surfloridano quedó sorprendido cuando se le preguntó por qué tenía dos compañías en paraíso fiscal en las Islas Vírgenes Británicas creadas a través de Mossack Fonseca.

“No recuerdo nada de eso”, dijo Ping Donaldson, agente de bienes raíces que vive en Weston.

Pero unos minutos después, su esposo, Michael, llamó para explicar.

Dijo que las empresas se establecieron durante unas vacaciones de la familia en Hong Kong en el 2010. La pareja se había reunido con varios amigos, entre ellos un hombre de la aldea de Ping en China, llamado Zhu Wanping, quien trabajaba en el negocio agrícola. Wanping había estado pensando en establecer una empresa en paraíso fiscal y le pidió a sus amigos si estaban dispuestos a acompañarlo. Un proveedor de ese tipo de servicios tenía una oficina cerca del hotel donde se quedaban. Después de llenar los formularios, el amigo se dio cuenta de que no tenía su identificación, y un empleado de la firma le preguntó a Ping Donaldson si estaba dispuesta a poner la empresa a su nombre.

Así las cosas, dijo Michael Donaldson, las empresas se crearon a nombre de su esposa, aunque dijo que en realidad ella no tenía nada que ver.

“Nunca esperé escuchar de esas compañías otra vez”, dijo.

Su versión de lo ocurrido muestra lo difícil que es determinar quién es el dueño verdadero de una compañía en paraíso fiscal, y la facilidad con que delincuentes en potencia pueden manipular una firma pantalla.

Ping Donaldson dijo que iba a hacer que eliminaran su nombre de las firmas.

Greg Gordon, del buró de McClatchy en Washington DC, y Mike Hudson, del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, colaboraron con este reportaje.

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2016, 3:53 p. m. with the headline "Les llegó el turno a los miamenses en los Papeles de Panamá."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA