Sur de la Florida

¿Qué están haciendo los clubes de Miami para mejorar la seguridad?

No esperen drones de vigilancia como los que se desplegaron en París tras el ataque terrorista de noviembre. Ni la prohibición de armas de asalto promulgada en Australia después de una masacre en 1996 por un hombre armado en Tasmania que mató a 35 personas. Tampoco es probable que lleguen de inmediato detectores de metal en los clubes nocturnos, como los que se usan en instalaciones deportivas y algunas salas de concierto.

Lo que sí puede esperarse son algunas medidas de seguridad adicionales en la secuela inmediata tras la masacre de 49 personas en el bar gay Pulse de Orlando y el asesinato de la cantante pop Christina Grimmie, quien ganó fama en The Voice, mientras firmaba autógrafos después de un concierto en The Plaza Live.

En los clubes nocturnos, las medidas podrían incluir aparatos para detectar metales a mano, más guardias de seguridad y más comunicaciones con la policía.

El sur de la Florida se mantiene en alerta máxima. Varios dueños de clubes nocturnos reconsideran cuánta seguridad es suficiente para prevenir tragedias similares y calmar los nervios sin alterarlos con demasiados obstáculos para entrar.

“Los clubes más grandes necesitan tener mayores medidas de seguridad. Los lugares más pequeños, como Do Not Sit on the Furniture, necesitan aumentar las medidas de seguridad, pero sin hacer que nuestros clientes se sientan incómodos al venir a nuestros establecimientos”, dijo Megan Nazari, dueño de Do Not Sit in the Furniture, un club en la Calle 16 en Miami Beach. “No podemos vivir en el temor constante de que va a ocurrir algo malo. Las personas vienen a los clubes a divertirse y pasar un buen rato, y no queremos quitarles esto de ninguna forma”.

Sin embargo, este club íntimo tiene todo el tiempo seguridad en la puerta, dijo Nazari. Se revisan las bolsas, especialmente las grandes, y las mochilas. “Seremos más cuidadosos en revisar todas las bolsas y las actividades sospechosas”. Sin embargo, un detector de metales y las revisiones a manos no son una prioridad.

“No creo que sea necesario cachear, a menos que nuestro personal de seguridad tenga una razón para hacerlo”, dijo Nazari en un correo electrónico al Miami Herald.

COMUNICACION CON LA POLICÍA

Las comunicaciones abiertas con la policía local son una estrategia clave, dicen algunos dueños.

“Desde el ataque, hemos estado en contacto con la policía de Miami Beach. Ellos han estado aumentando su presencia alrededor del bar, y algunas veces entran para revisarlo todo”, dijo Aquiton Baptista, director de The Palace, un bar gay a cielo abierto en Ocean Drive.

“La policía vino aquí ayer y hoy; entraron y salieron del bar para revisar las cosas. Han ayudado mucho”, indicó Richard Trainor, copropietario de Twist, un bar gay que se encuentra frente a la estación de policía en la Avenida Washington y la Calle 10 en Miami Beach.

Ernesto Rodríguez, portavoz de la policía de Miami Beach, reconoció que se aumentó la presencia de la policía. El Jefe de la Policía, Daniel Oates, y el detective Juan Sánchez, el contacto del departamento con la comunidad LGBT, visitaron el domingo los clubes nocturnos LGBT para hablar con los dueños y las administraciones.

No sólo con los bares gay: “Tenemos relaciones con todas nuestras diferentes comunidades”, dijo Rodríguez. Somos proactivos en ese sentido: no esperamos que se produzca una tragedia. Desarrollamos estos contactos y somos una comunidad muy unida. Ellos nos conocen y nosotros los conocemos”.

Pero el domingo, mientras los residentes se despertaban con las noticias de la tragedia en Orlando y las emociones corrían a flor de piel, algunos de los clientes de Palace estaban enojados por un auto que llevaba estacionado todo el día en las afueras, aunque resultó que no era nada, dijo Baptista. Los viernes, sábados y domingos, el club emplea a cinco agentes de seguridad que se estacionan en diferentes lugares alrededor del bar. Todos están desarmados. No se supone que ellos usen la fuerza para sacar a personas.

“Esto fue algo realmente emocional”, dijo Baptista. “Muchas de las personas que trabajan aquí o vienen a menudo tienen amigos que resultaron muertos, o tienen el amigo de un amigo que murió. Somos un bar gay, realmente no tenemos peleas como las de los bares heterosexuales”.

Pero los dueños de Pulse, en Orlando, podrían haber hecho la misma declaración en la madrugada del domingo, antes de que Omar Mateen entrara en sus instalaciones con un fusil de asalto y una pistola. El saldo: 49 muertos y 53 heridos. El padre de Mateen aseguro que su hijo se había enfurecido al ver a principios de año a dos hombres besándose en el Bayside Marketplade, en Miami.

“Fue simplemente una locura que el tipo haya venido a Miami y se haya enojado por dos hombres besándose en público. Nos hace pensar que podríamos haber sido nosotros”, dijo Baptista. La tragedia de Orlando “podría quizás cambiar el volumen de seguridad que usamos, pero no realmente en la forma de seguridad que utilizamos. Nuestra principal preocupación es que somos un bar de puertas abiertas. No hay forma de no dejar entrar a alguien si necesitamos hacerlo. Anoche, teníamos 300 personas aquí. ¿Qué hubiera pasado si alguien como él [Mateen] apareciera? No hubiéramos tenido a dónde ir”

SEGURIDAD DISCRETA

Unas millas al norte, el venerable Fontainebleau de Miami Beach, en la 44 y Collins, atrae a grandes multitudes para conciertos de rock y pop por artistas como Heart, Blondie y Andy Grammer en su bar bajo techo LIV. Para estos conciertos premium sólo hay salones de pie, mientras las audiencias, en dos pisos frente al escenario, se acomodan en bares abiertos y pagan precios premium por los boletos de entrada.

“Nuestro departamento de seguridad está en constante comunicación con las autoridades de la policía para asegurar una máxima seguridad a lo largo del hotel. Para mantener la efectividad de nuestras medidas de seguridad, no compartimos detalles sobre prácticas específicas”, dijo Philip Goldfarb, presidente del Fontainebleau Miami Beach.

En el Seminole Hard Rock Hotel y Casino, cerca de Hollywood, los asistentes a conciertos en el popular Hard Rock Live pasan por una revisión con detectores de metales manuales a la entrada. Los numerosos clubes nocturnos del complejo están protegidos por un grupod e agentes, dijo Gary Bitner, portavoz del Departamento de Policía de los Seminole y el Seminole Hard Rock.

A menudo, los artistas pop, especialmente los que tienen actos de apertura como Grimmie, firman autógrafos a los aficionados en casetas de mercancía dentro del Hard Rock Live después de su actuación. Lo hacen como Grimmie antes de que Kevin James Loibl, de 27 años y oriundo de St. Petersburg, le disparara y la matara. Los informes dicen que los guardias de seguridad en el Plaza Live buscaban en las bolsas de los que llegaban al concierto, pero no usaron detectores de metal.

“Las instalaciones en el complejo Seminole Hard Rodk están protegidas por una fuerza combinada de cientos de agentes del Departamento de Policía Seminole, quienes siempre revisan y mejoran los procedimientos de los equipos de Seguridad”, dijo Bitner en un correo electrónico al Herald. “El equipo de seguridad en el complejo incluye grandes sistemas de cámaras y otras herramientas de última generación para supervisar de forma continua quién viene y quién va. Además, estimulamos a todos los parroquianos a estar alertas todo el tiempo e informar de inmediato algo sospechoso”.

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Esta historia fue publicada originalmente el 15 de junio de 2016, 8:47 a. m. with the headline "¿Qué están haciendo los clubes de Miami para mejorar la seguridad?."

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