Sur de la Florida

Obama en Orlando: El debate sobre las armas en EEUU "tiene que cambiar"

El presidente de Estados Unidos Barack Obama y el vicepresidente Joe Biden colocan ofrendas florales para las víctimas del tiroteo en un club nocturno Pulse en Orlando, Florida, 16 de junio de 2016.
El presidente de Estados Unidos Barack Obama y el vicepresidente Joe Biden colocan ofrendas florales para las víctimas del tiroteo en un club nocturno Pulse en Orlando, Florida, 16 de junio de 2016. AFP/Getty Images

El presidente, Barack Obama, dijo este jueves que el debate sobre las armas en su país “tiene que cambiar”, e instó al Congreso a “hacer lo correcto” y aprobar medidas para evitar que los terroristas puedan comprar legalmente en el país “armas extraordinariamente peligrosas”.

“Una vez más he abrazado a familias de luto y me han preguntado por qué esto sigue ocurriendo. Y nos pidieron hacer más para acabar con las masacres. No les importan los aspectos políticos, y a mí tampoco. Este debate (sobre las armas) tiene que cambiar”, aseguró el mandatario en declaraciones a la prensa en Orlando.

“Nuestra política ha conspirado para hacer que sea lo más fácil posible para un terrorista o una persona desquiciada comprar armas extraordinariamente poderosas, y que puedan hacerlo legalmente”, dijo Obama tras reunirse con familiares de las víctimas del tiroteo del domingo, donde murieron 50 personas, incluido el atacante.

El presidente opinó que el debate sobre las armas en el país no puede quedarse en los “viejos puntos muertos políticos”, no cuando en las últimas grandes masacres del país “los instrumentos de muerte eran tan similares”: una “poderosa arma de asalto”.

“La noción de que la respuesta a esta tragedia sería asegurarnos de que más gente en una discoteca está armada de forma similar al asesino es algo que desafía el sentido común. Los que defienden la fácil accesibilidad de armas de asalto deberían reunirse con estas familias y explicar por qué eso tiene sentido”, agregó.

Obama valoró además que los líderes republicanos del Senado se hayan comprometido a celebrar una votación sobre dos propuestas demócratas centradas en endurecer el control de armas, algo que anunció esta madrugada el senador demócrata Chris Murphy después de una maniobra de filibusterismo de casi 15 horas de discurso.

“Me alegra escuchar que el Senado mantendrá votos para prevenir que los individuos con posibles lazos terroristas puedan comprar armas, incluidas armas de asalto”, sostuvo Obama.

“Verdaderamente espero que los senadores estén a la altura del momento y hagan lo correcto. Espero que los senadores que votaron 'no' a los controles de seguridad (a compradores de armas) después de Newtown cambien de idea”, sostuvo.

El tiroteo en una escuela de Newtown (Connecticut), donde murieron 20 niños en 2012, espoleó esfuerzos para un mayor control de armas en el Senado, pero esas medidas fracasaron, algo que Obama ha calificado como la mayor frustración de su presidencia.

El mandatario confió también en que “la Cámara de Representantes haga lo correcto y ayude a acabar con la plaga de violencia que estas armas de guerra infligen en tantas vidas”.

“Si no actuamos, seguiremos viendo más masacres como estas, porque estaremos eligiendo permitir que ocurran. Habremos dicho que no nos importan lo suficiente como para hacer algo al respecto”, advirtió Obama.

Poco antes, el mandatario y su vicepresidente Joe Biden depositaron, en un pequeño monumento improvisado, 49 flores en honor a las 49 víctimas “inocentes” fallecidas en el ataque.

“Estas familias son parte de la familia estadounidense”, agregó Obama poco después.

“Podemos impedir tragedias. Podemos salvar vidas”, dijo Obama al término de una reunión con familiares de las víctimas cuyo dolor calificó de “indescriptible”.

“Si no reaccionamos, veremos otras masacres como ésta”, advirtió el mandatario al hacer referencia al debate sobre el acceso a las armas de fuego.

El mandatario agradeció a los equipos de emergencia médica que actuaron tras el peor ataque que sufre el país desde los cometidos el 11 de setiembre de 2001.

Cuatro días después de la matanza, que fue reivindicada por el grupo Estado Islámico (EI) al cual el asesino dijo obedecer, el presidente acudió en auxilio de una ciudad que no hace más que comenzar su duelo.

En Orlando y alrededores comenzaron a celebrarse las ceremonias fúnebres de las 49 víctimas de la masacre. La primera fue, en la tarde del miércoles, la de Javier Jorge Reyes, un vendedor de 40 años de origen puertorriqueño.

También se multiplican los actos y concentraciones, como la velada de caridad organizada en el club gay Southern Nights la noche del miércoles y destinada a captar fondos para el personal de Pulse, la discoteca homosexual atacada el domingo.

El atentado del domingo fue realizado por Omar Mateen, un estadounidense de 29 años, de padres afganos, que fue muerto a balazos por la policía y que en un llamado al 911 (emergencia policial) reivindicó su pertenencia al Estado Islámico.

Por su lado, las autoridades estadounidenses han advertido que las amenazas contra los musulmanes no serán toleradas.

“Las violaciones de los derechos civiles son una prioridad para el FBI”, dijo el agente Ron Hopper a la prensa.

“Vamos a investigar cualquier ataque cometido contra personas por su pertenencia racial, sus creencias religiosas o su orientación sexual”, señaló.

Cualquier acto o amenaza de este tipo “va en detrimento de la ley”, dijo a su vez el fiscal del distrito de Orlando, Lee Bentley.

Integrantes de la pequeña comunidad musulmana de Fort Pierce, la ciudad natal de Mateen, denunciaron que en los últimos días han recibido amenazas de muerte.

En lo que concierne a las investigaciones sobre la masacre, las autoridades se muestran ahora mucho más cautas a la hora de comunicar informaciones.

El fiscal Bentley, por ejemplo, no quiso revelar detalles sobre eventuales acusaciones contra la esposa de Omar Mateen, Noor Salman.

De acuerdo a varios medios estadounidenses, un jurado popular analiza actualmente si existen motivos suficientes para inculparla por no haber alertado a las autoridades de las intenciones de su marido, de las que habría estado al tanto.

En el terreno, la situación sigue siendo tensa.

El FBI señaló que nada permite suponer que se esté preparando un atentado en Orlando o en el resto del país, pero advirtió a los clubes gays de Florida que se mantengan en estado de alerta.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de junio de 2016, 6:01 p. m. with the headline "Obama en Orlando: El debate sobre las armas en EEUU "tiene que cambiar"."

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