La particular relación entre un comisionado de Miami y su jefa del despacho
La jefa de despacho del comisionado de Miami-Dade Bruno Barreiro trabaja además para una pequeña firma vendedora de equipos contadores de agua que Barreiro ayudó a fundar hace tres años, de acuerdo con un informe de la comisión de ética.
Loreta Sánchez, quien el año pasado ganó $131,000 administrando la oficina de la comisión de Barreiro, es asimismo accionista de IUSA Water, una firma a través de la cual Barreiro vende contadores de agua a edificios de apartamentos y condominios, confirmó Barreiro el miércoles. El empleo de Sánchez fuera de horas en IUSA fue señalado cerca del final de un informe de la comisión de ética que exime de conducta impropia a Barreiro por haber propuesto legislación condal que gobierna los contadores de agua, teniendo en cuenta que su firma vende aparatos relacionados con la ordenanza.
Barreiro defendió el acuerdo, diciendo que su papel como jefe de Sánchez en Miami-Dade no tiene relación alguna con su papel como asociada en IUSA.
“Ella es propietaria”, dijo Barreiro, y agregó que él y Sánchez tienen igual cantidad de acciones en la compañía, la cual fue creada hace tres años. “Ella no trabaja para mí. Ella es accionista de la compañía”.
Sánchez lleva unos 20 años trabajando para las oficinas gubernamentales de Barreiro, desde la época que él era legislador estatal. En febrero, ella llenó el formulario obligatorio de empleo externo para Miami-Dade divulgando su puesto de sector privado en IUSA. Barreiro, como su supervisor en el Condado, firmó su aprobación.
En una entrevista, Sánchez dijo que su trabajo independiente tratando de vender los contadores de agua internos de IUSA a edificios de apartamentos y condominios no han significado una nueva carrera para ella ni mucho menos. “Lo único que me he ganado son $1,096”, dijo el miércoles. Ella dijo que se unió a IUSA a principios del 2016, y que tiene que cerrar ventas para ganarse dinero por comisión. Sánchez dijo que su asociación de negocios con Barreiro en IUSA es aparte del papel de él como jefe suyo en el Condado. “Una cosa no tiene nada que ver con la otra”, dijo ella.
Sánchez apareció listada por primera vez como directora en los documentos corporativos de IUSA presentados ante la Florida este año, en un informe anual presentado en febrero. Barreiro y Sánchez aparecen listados como dos de los cinco directores de la compañía, y el asociado de Barreiro de mucho tiempo Luis García-Fanjul aparece con el título de presidente.
Tanto Barreiro y Sánchez dijeron que IUSA era una compañía recién creada que todavía no ha dado ganancias; su formulario de divulgación de finanzas anual indica su propiedad de la firma, pero no ingresos. (Los 13 escaños de la Comisión del Condado se consideran puestos a tiempo parcial y cuentan con un sueldo de $6,000 más varios estipendios, que pueden llegar a unos $45,000 al año.)
El Distrito 5 de Barreiro incluye partes de Miami con una alta concentración de edificios nuevos que tienen una mezcla de unidades residenciales y espacio para tiendas u oficinas en la planta baja. La legislación que él auspició hubiera obligado a Miami-Dade a ofrecer dos contadores de agua para edificios de uso múltiple, de modo que los clientes residenciales no tuvieran que pagar la tarifa comercial, que es más alta. En la actualidad, Miami-Dade solamente ofrece un contador de agua por cada propiedad, y la presencia de un solo uso comercial en la misma lleva a que se imponga la tarifa comercial a todos sus ocupantes.
El 5 de julio, el Miami Herald reportó sobre la legislación y el papel de Barreiro como uno de los propietarios de IUSA. La firma de Miami se especializa en vender contadores de agua internos a complejos multifamiliares. Conocidos como re-meters, los mismos permiten a los edificios medir el uso de agua por unidad y hacer facturas individuales.
Barreiro dijo que su legislación no beneficiaría a su firma porque IUSA no vende el tipo de contadores de agua externos que Miami-Dade requeriría. El señaló que las reglas del Condado ya prohíben a su compañía hacer negocios con el Condado.
En un informe con fecha del 11 de agosto, pero dado a conocer esta semana, investigadores de ética estuvieron de acuerdo con lo dicho por él. “La nueva ordenanza auspiciada por el comisionado Barreiro no beneficiará su compañía privada”, afirmó el reporte, “puesto que IUSA no fabrica ni vende el tipo de contadores de agua que requerirán los nuevos edificios de uso mixto”.
Joseph Centorino, director de la comisión de ética, firmó el informe. El dijo que la pesquisa, la cual se hizo a consecuencia del artículo del Herald, se centró solamente en un potencial conflicto de interés entre la participación del 22 por ciento de Barreiro en IUSA y su legislación. Centorino no quiso opinar directamente sobre el trabajo de Sánchez para IUSA, pero dijo que los supervisores aprueban el trabajo independiente de los empleados del Condado como cosa de rutina.
“Siempre y cuando no haya un conflicto de interés, eso se deja a discreción del supervisor”, dijo. En cuanto a si un supervisor puede aprobar que alguien trabaje para una firma que es propiedad del supervisor, Centorino dijo que él no cree que la comisión se haya ocupado de ese asunto. “No creo que se nos haya presentado nunca ese asunto en particular”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de agosto de 2016 a las 6:01 p. m. con el titular "La particular relación entre un comisionado de Miami y su jefa del despacho."