Inmigración

Una ONG en Miami quiere ayudar con los altos costos de la ciudadanía

Durante gran parte de su vida Pierre-Denis Jean-Louis nunca sintió la necesidad de hacerse ciudadano estadounidense. El nativo de Haití se mudó al sur de la Florida con su familia cuando tenía siete años, en los noventa. Pronto consiguió una green card, y fue fácil acostumbrarse al estatus de residente permanente.

“La verdad es que no estaba tan interesado en pasar por el proceso de ciudadanía”, dijo.

Eso comenzó a cambiar hace un par de años cuando, como dijo Jean-Louis, “el clima político se transformó”. Al analizar los requisitos de naturalización a principios del año pasado, Jean-Louis se sorprendió: la tarifa del trámite de ciudadanía era de $725, un precio que excedía ampliamente lo que algunos de sus familiares pagaron para conseguir la ciudadanía en los años 90, cuando la tarifa era de menos de $100.

“Cuando me di cuenta de lo que costaba la tarifa actual, fue un shock total”, dijo.

Alrededor de ese tiempo Jean-Louis dejó un trabajo estable en un hotel de Fort Lauderdale y pasó por periodos de desempleo. Sus ingresos fluctuaron: “Tenía miedo porque no sabía cómo iba a poder ahorrar suficiente dinero a tiempo para poder pagar la tarifa”.

La solución se presentó en forma de un préstamo sin intereses ni comisiones que Catalyst Miami, una organización local sin fines de lucro, puso a su disposición. El dinero fue parte de una nueva iniciativa —el Círculo de Préstamos para la Ciudadanía— que Catalyst puso en marcha el año pasado en colaboración con Mission Asset Fund, una ONG de San Francisco que trabaja con agencias de calificación crediticia. Hasta ahora, solo un puñado de personas se han beneficiado del programa.

A pesar de su nombre, el Círculo de Préstamos para la Ciudadanía en realidad no funciona como un círculo de préstamos tradicional: no se trata de un pequeño grupo de personas que contribuye con un poco de dinero cada mes para hacerse préstamos entre sí. En cambio, los participantes reciben un cheque a nombre del Departamento de Seguridad Nacional por la tarifa completa de naturalización, de $725, apenas se registran. Luego, en el transcurso de los próximos 10 meses, ese dinero se devuelve en pequeñas cuotas mensuales de $70 a $75.

“Básicamente, lo que esto permite a las personas es hacer que puedan avanzar con el proceso de ciudadanía mientras reembolsan ese microcrédito”, dijo Santra Denis, directora de programas de Catalyst Miami. “No tienen que esperar a juntar la suma total de $725 para convertirse en ciudadanos”.

Como explicó Jean-Louis, los prestatarios pueden contar con cierta flexibilidad cuando se trata de su cronograma de pagos: “Descubrí que incluso cuando cometí un par de errores e hice pagos tarde, [Catalyst Miami] hizo lo que pudo para ayudarme a corregir el rumbo. En general, cuando te otorgan un préstamo, los cobradores te persiguen y te penalizan. Aquí, me preguntaban: ‘¿Qué podríamos hacer para ayudarte?’”

Aunque a Denis le parece importante que el Círculo de Préstamos para la Ciudadanía pueda mejorar el puntaje de crédito de los participantes (cada pago mensual es reportado a las principales agencias de crédito), el objetivo principal del programa es hacer que la ciudadanía sea más accesible para los inmigrantes del sur de la Florida elegibles para la naturalización (solo en el condado de Miami-Dade, ese grupo incluye a más de 400,000 personas, según la Oficina de Nuevos Americanos).

“Una de nuestras prioridades en Catalyst Miami es asegurarnos que las personas puedan participar en nuestra democracia, que tengan la capacidad de votar y la capacidad de participar cívicamente. Y ser ciudadano es clave para todo eso ”, dijo Denis. “Nos dimos cuenta de que el costo creciente de la ciudadanía se estaba convirtiendo en un gran obstáculo para mucha gente, por eso nos pareció sensato crear este producto”.

Cuando Jean-Louis tomó el juramento de ciudadanía el mes pasado, fue un momento feliz, pero no sumamente emocionante. “Creo que siempre me sentí como si hubiera sido estadounidense”, dijo.

UNA BARRERA FINANCIERA DE ACCESO A LA CIUDADANÍA

Abogados y activistas en el ámbito de inmigración afirman que el precio de la naturalización, que ha aumentado por más de 1000% desde 1989, desempeña un papel importante en la disminución del número de nuevos estadounidenses.

“El alto costo de la solicitud de ciudadanía es probablemente la razón número uno por la cual las personas no se hacen ciudadanos más rápidamente”, dijo Randy McGrorty, director ejecutivo de los Servicios Legales Católicos de la Arquidiócesis de Miami.

Esta declaración de McGrorty parece ser confirmada en un estudio de 2018, realizado por el Laboratorio de Políticas de Inmigración de la Universidad de Stanford. Los investigadores principales descubrieron que, los inmigrantes de bajos ingresos que en el estudio recibieron cupones para cubrir los costos de la solicitud, tuvieron el doble de probabilidades para solicitar la ciudadanía.

Lo que aumenta la importancia del debate sobre la accesibilidad de la ciudadanía es el hecho de que hay beneficios significativos y probados conferidos por la naturalización, y muchos de esos beneficios son de naturaleza económica.

“Sabemos que hay un aumento inmediato de sus ingresos de 11% comparado a los residentes permanentes”, dijo Krystina François, directora ejecutiva de la Oficina de Nuevos Americanos del Condado de Miami-Dade. “Sabemos que hay una mayor tasa de propiedad de vivienda. Obviamente, sus hijos pueden ser elegibles para recibir ayuda financiera adicional que originalmente no podrían obtener. Esto es algo que realmente abre oportunidades económicas”.

Elina Magaly Santana, abogada de inmigración en Miami, opina que la tarifa de solicitud de ciudadanía, aunque sea “considerable”, es “un gasto que vale la pena”.

¿CONVIENE SACAR PRÉSTAMOS PARA PAGAR LA TARIFA DE SOLICITUD O PEDIR UNA EXENCIÓN?

Técnicamente, el costo de la ciudadanía no es $725 para todos. Para los inmigrantes de bajos ingresos que son elegibles para una exención de tarifa por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS), la naturalización es gratuita.

Pero la confusión acerca de la regla sobre “cargas públicas”, que jueces federales bloquearon recientemente, está convenciendo a algunos inmigrantes elegibles a pensar dos veces antes de solicitar exenciones, a pesar de que la regla en cuestión nunca se aplicó a las personas que buscan la ciudadanía. En cambio, el objetivo de la política era negar el acceso a green cards y visas a los solicitantes que hayan utilizado o puedan necesitar en el futuro asistencia pública.

Pero no es difícil entender por qué los solicitantes de ciudadanía desconfiarían de las exenciones de tarifas, ya que la forma más fácil de demostrar elegibilidad de exención es produciendo recibos de prestaciones dependientes del nivel de recursos, como cupones de alimentos, Ingreso Suplementario del Seguro Social o Medicaid, el mismo conjunto de beneficios en el centro del debate de carga pública.

“Con todo lo que está pasando con la carga pública, no habrá mucha gente en esos servicios a través de los cuales pueden obtener la exención de tarifas”, dijo Denis. “Así que [el Círculo de Préstamos para la Ciudadanía] podría ser una forma alternativa de pagar la tarifa de naturalización”.

Esa nueva reticencia en torno a la exención de tarifas, junto con “un aumento en el interés” en programas como el Círculo de Préstamos para la Ciudadanía, es algo que Vanessa Joseph “[ha] estado notado mucho”. Una abogada de los Servicios Legales Católicos con un enfoque en la ciudadanía, Joseph realizó recientemente una serie de sesiones informativas sobre el proceso de naturalización.

“Surgió mucho”, dijo. “La gente pregunta: ¿Cómo me afecta la regla de la carga pública cuando solicito la naturalización? Si no puedo pagar la tarifa [de solicitud], ¿qué debo hacer? [...] ¿Obtener una exención de tarifas podría afectar mi situación?“

Cuando enfrenta ese tipo de preguntas de la comunidad, Joseph deja las cosas claras: la regla sobre cargas públicas no afecta a los residentes permanentes solicitando la ciudadanía, y el único inconveniente asociado con las solicitudes de exenciones es que demora un poco el proceso de naturalización.

“Si eres elegible para una exención de tarifas y no puedes pagar, entonces pide la exención de tarifas. El único problema que surge es que tienen que adjudicar la exención de tarifas antes de adjudicar la solicitud de ciudadanía. Por lo tanto, crea un retraso “, dijo. “Pero no hay inconveniente relacionado con carga pública. Eso no existe. Es solo cuestión de tiempo”.

Joseph atribuye la confusión a una comprensión distorsionada de la regla sobre las cargas públicas.

“Hay mucha información errónea que se está difundiendo a través de las redes sociales y, por supuesto, a través de personas que brindan información sin tener todos los hechos”, dijo. “Sucede con bastante frecuencia en las comunidades de inmigrantes”.

UNA AMENAZA PARA LA EXENCIÓN DE TARIFAS

Si la información errónea impidió a los solicitantes de ciudadanía de recibir asistencia financiera en el pasado, se espera que un cambio de política específicamente dirigido a las exenciones de tarifas reduzca significativamente el acceso a las exenciones —y a la naturalización— en el futuro.

Esto se debe a que una propuesta presentada por la administración Trump a principios de este año cambiaría los criterios de elegibilidad para las exenciones, eliminando la inscripción en servicios como Medicaid como forma de calificar para recibir ayuda. USCIS aún ofrecería reducir las tarifas para los solicitantes que puedan demostrar que obtienen un ingreso muy bajo o sufren dificultades financieras por otros medios.

Los críticos de esa regla dicen que, al desechar la forma más conveniente que las personas tienen para demostrar que sus ingresos son bajos, se complicaría el proceso de obtener una exención, lo que podría desalentar a los solicitantes calificados.

“Para la mayoría de las personas, la forma más fácil de demostrar que no pueden pagar algo es dar prueba de los beneficios sociales que están recibiendo, ya sea Medicaid o sus cupones de alimentos”, dijo Joseph. “Lo que vamos a ver es [la necesidad de] una mayor articulación de las razones por las cuales la gente no puede pagar la tarifa. Es una complicación que podría ser muy desalentadora”.

Para obtener más información sobre el Círculo de Préstamos para la Ciudadanía, comuníquese con Vaughan Johnson, de Catalyst Miami, llamando al 786-527-2579.

Lautaro Grinspan es un miembro de Report for America. Síguelo en Twitter: @laugrinspan.

Lautaro Grinspan is a bilingual reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. He is also a Report for America corps member. Lautaro Grinspan es un periodista bilingüe de el Nuevo Herald y del Miami Herald, así como miembro de Report for America.
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