Cuba

Cuba podría tener un nuevo gobierno pronto si se aprueba nueva Constitución

El gobierno cubano celebra 60 años de revolución

El ex gobernante cubano Raúl Castro se dirigió al país con un discurso “antiimperialista” que rememoró las gestas independentistas cuando se cumplen 60 años de la llegada de la familia Castro al poder.
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El ex gobernante cubano Raúl Castro se dirigió al país con un discurso “antiimperialista” que rememoró las gestas independentistas cuando se cumplen 60 años de la llegada de la familia Castro al poder.

Cuba podría tener un nuevo gobierno próximamente si el proyecto de nueva Constitución aprobado por la Asamblea Nacional llega a ratificarse en un referéndum en febrero.

Según la versión final del proyecto, publicado el sábado por los medios oficiales, la Asamblea Nacional debe aprobar una nueva ley electoral en el plazo de seis meses después de entrar en vigor la nueva Constitución. Luego, en el plazo de otros tres meses, la Asamblea deberá elegir de entre sus diputados a un nuevo Presidente, vicepresidente y un nuevo Consejo de Estado.

El momento exacto en que podría formarse el nuevo gobierno es incierto pues depende de la aprobación de la Constitución en el referendo y del momento de su publicación en la Gaceta Oficial, a partir del cual entraría en vigor.

El actual gobierno fue formado en abril del 2018, cuando Raúl Castro dejó la presidencia de los consejos de Estado y de Ministros al único candidato, el actual presidente Miguel Díaz-Canel, a quien Castro estuvo preparando durante años. Díaz-Canel podría ser nombrado presidente de nuevo por la Asamblea, pero su poder quedaría limitado por la figura del primer ministro, quien según la versión final del proyecto constitucional, sería el jefe del gobierno.

El nuevo presidente tendría otros tres meses para proponer al primer ministro, y la Asamblea votará para ratificarlo. El presidente, sin embargo, seguirá siendo el jefe de las fuerzas armadas del país.

El Partido Comunista quedaría como una entidad superior al gobierno pues el proyecto Constitucional establece que es la “fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado”. Al frente del Partido se mantiene Castro, de 87 años.




Aunque el documento prevé limites de edad (60 años) para ocupar la presidencia en su primer mandato — a propuesta de Castro —, no aparecen límites similares para el primer ministro. El presidente y el vicepresidente solo podrán aspirar a dos mandatos.

Muchos de los cambios en el nuevo documento ya fueron comentados en la prensa estatal y sus elementos principales —el carácter irrevocable del socialismo, el papel principal del Partido Comunista y la economía planificada— se mantuvieron sin alteraciones en el texto final.


Pese a que la Asamblea Nacional anunció que incluyó 760 cambios en la versión final como resultado de las sugerencias de la población, los cambios no fueron sustanciales, salvo algunas excepciones, entre ellas, la eliminación del lenguaje que se refería al matrimonio como “unión entre dos personas”, un tema que generó una campaña de rechazo de iglesias de distintas denominaciones en la isla.

La versión final incluye algunas garantías jurídicas —como el derecho al habeas corpus contra las detenciones ilegales— así como una declaración del respeto a “la libertad de pensamiento, conciencia y expresión” que no aparecían en la Constitución actual, aprobada en 1976. Pero el alcance de muchos de estos derechos, incluidos el de libre asociación y la libertad de prensa, están limitados por lo que indican las leyes —actuales o aún por escribirse— , o por lo que el gobierno interprete como fines “lícitos”.

El texto incluye dos nuevos artículos para permitir que los ciudadanos reciban indemnización por perjuicios ocasionados por funcionarios estatales o puedan pedir la rectificación o no divulgación de sus datos públicos, pero esto también estará regulado por leyes aún por dictarse.

Aunque el gobierno invitó a los cubanos emigrados a hacer sugerencias al proyecto, la versión final tampoco expande el papel de la propiedad privada o los derechos políticos de los cubanos que residen fuera de la isla, dos de las demandas más populares entre los que viven en el extranjero.

El documento final, de hecho, incluye una aclaración —ausente en la primera versión—para subrayar que la propiedad privada solo tiene “un papel complementario en la economía” socialista planificada.

Aún antes de ser publicado en la isla, el gobernante Díaz-Canel, funcionarios del gobierno y los medios estatales ya habían comenzando a hacer campaña para la aprobación del documento. Quienes se oponen al mismo, se han volcado a las redes sociales para pedir a la población que vote no pero la mayoría de la población no accede a internet.


El estado tampoco permite que sus críticos tengan acceso a los medios de comunicación, algo que no cambiará si se aprueba la nueva Constitución, pues el texto reafirma el control estatal de los “principales medios de comunicación” en el país.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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